Ethereum cae a 1.670 dólares: salida récord de ETFs y liquidaciones masivas disparan las alarmas

La criptomoneda pierde el soporte de los 1.800 dólares ante las mayores salidas diarias de los fondos cotizados desde su lanzamiento. Los analistas advierten que un nuevo correctivo de la Fed podría llevar el precio hasta los 1.600.

Ethereum ha perdido un 6% en las últimas 24 horas y cotiza este miércoles a 1.670 dólares, su nivel más bajo en dos semanas. La salida de capital de los fondos cotizados (ETFs) de ether y el temor a una nueva subida de tipos de la Reserva Federal han desencadenado liquidaciones masivas en los mercados de futuros, con el soporte de 1.600 dólares amenazado.

¿Qué está arrastrando a Ethereum a la baja?

La caída está directamente vinculada a las salidas netas de los ETFs spot de ether, los productos que permiten a los grandes inversores exponerse a la criptomoneda sin tener que custodiarla. El lunes se registraron retiradas por 7,5 millones de dólares, según datos de flujos de mercado, la mayor salida diaria desde su lanzamiento en 2024. Esta cifra enciende las alarmas sobre un posible cambio de sentimiento institucional tras meses de entradas récord.

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En el mercado de futuros, los clústeres de liquidación —zonas donde se concentran las órdenes de cierre forzoso de posiciones apalancadas— se sitúan entre los 1.600 y 1.900 dólares. Si el precio cayera hasta los 1.600, se liquidarían posiciones largas por valor de cientos de millones, lo que amplificaría la volatilidad. Una subida repentina a 1.900, en cambio, provocaría un short squeeze que dispararía las recompras.

En paralelo, los datos on-chain han detectado movimientos sospechosos: unos 2.000 ether (equivalentes a 5,1 millones de dólares) fueron enviados a Tornado Cash, un servicio de mezcla que ofusca el rastro de las transacciones, en 20 envíos de 100 ETH cada uno. Otros 1.422 ETH se cambiaron por la stablecoin DAI, una maniobra habitual para escapar de la volatilidad sin pasar por exchanges. Aunque se trata probablemente de un robo y no de presión vendedora directa, el episodio añade tensión a un día ya de por sí cargado de incertidumbre.

La combinación de salidas de capital institucional y posiciones apalancadas al borde del abismo ha convertido la jornada en una tormenta perfecta. Los inversores particulares, que observan cómo los grandes fondos reducen exposición, también están recortando posiciones.

La criptomoneda ha perdido un 6% en horas — y el mercado de futuros está enviando señales de que lo peor podría estar por llegar.

Los riesgos de una Fed más dura: el soporte de 1.600 dólares en juego

El detonante macroeconómico es la creciente convicción del mercado de que la Reserva Federal subirá los tipos de interés en su próxima reunión, un entorno que castiga a los activos de riesgo como las criptodivisas. Cada vez que sube el precio del dinero, los inversores huyen hacia refugios más seguros y los ETFs de ether sufren reembolsos netos, exactamente lo que está sucediendo ahora.

Los analistas técnicos advierten de que el nivel de 1.600 dólares es ahora la línea roja. Si se perfora, la siguiente zona de soporte estaría en torno a los 1.450, niveles que no se han visto desde principios de año. El mercado de opciones muestra un repunte en la demanda de contratos de protección a la baja, lo que indica que el miedo aún no ha tocado techo.

Más allá del pánico, las tripas de Ethereum siguen funcionando

Conviene poner el episodio en perspectiva. Mientras el precio corrige, la actividad de la red apenas se ha resentido. Los validadores de la proof of stake (el mecanismo de consenso que asegura la cadena) continúan operando con normalidad, el staking —bloquear ETH para obtener recompensas— no ha sufrido retiradas masivas y los volúmenes de liquidación de stablecoins en las capas 2 como Arbitrum y Optimism se mantienen estables.

De hecho, la semana pasada, la propia Ethereum Foundation anunció una reestructuración para centrarse en la seguridad del protocolo y la resistencia a la censura, una señal de que el desarrollo de largo plazo no se detiene por las turbulencias del mercado. Las ballenas (grandes tenedores) tampoco han movido cantidades significativas de ETH hacia los exchanges, lo que sugiere que no hay pánico vendedor entre quienes más controlan la oferta.

La red Ethereum sigue procesando transacciones sin interrupciones, y los datos de decentralized finance (DeFi) muestran que el valor total bloqueado en sus principales protocolos —desde Uniswap hasta Aave— apenas ha variado esta semana. A corto plazo, el precio lo dictan los flujos y las expectativas macro. Pero las tripas de Ethereum, ésas que hacen funcionar la máquina, no han temblado con la caída.


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