Banco Santander ha recuperado el cetro de empresa más valiosa de la Bolsa española. En la sesión de ayer, la acción subió un 1,66% hasta los 11,99 euros, un nuevo máximo histórico, elevando su capitalización bursátil a 176.242 millones de euros. Inditex, hasta ahora líder, cayó un 1,04% hasta los 55,16 euros, con un valor de mercado de 171.914 millones. Una diferencia de 4.328 millones que devuelve a la entidad cántabra a lo más alto por primera vez desde 2018.
Santander roza los 12 euros y alcanza una capitalización récord
El banco presidido por Ana Botín no ocupaba este puesto desde el 4 de enero de 2018, cuando cerró con 90.975 millones, apenas 530 millones por encima de Inditex. Aquel reinado duró cuatro meses, hasta que el gigante textil recuperó el liderazgo en mayo. Iberdrola también se coló fugazmente en 2022. La brecha ahora es mayor, y la tendencia apunta a consolidación.
El valor acumula una subida del 261% en cinco años, con un 125% solo en 2025, y en lo que va de 2026 suma un 19,15%, el segundo mejor banco del Ibex 35 tras CaixaBank (+21,78%). El sorpasso de ayer no fue fruto de una sola sesión. El banco ha ido recortando distancia a Inditex mes a mes, y desde la subida de tipos del BCE el 11 de junio, Santander ha escalado un 14,88%, el mayor avance entre los grandes bancos europeos. La cotización ha superado con creces las expectativas de los analistas en lo que va de año.
El rally del sector bancario y el impulso del BCE
El índice Ibex 35 Bancos marcó ayer máximos históricos en los 2.021 puntos. La subida de tipos del BCE y la relajación de las tensiones geopolíticas han permitido al sector acumular un 15,13% en 2026. CaixaBank lidera el año, pero Santander es ya el banco más grande de la zona euro y el segundo de Europa, solo superado por UBS.
La compra del banco estadounidense Webster Bank por 10.300 millones de euros, anunciada en febrero, ha sido el último gran catalizador. La Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) ya ha dado luz verde; ahora faltan la Reserva Federal y el BCE, además de la revisión antimonopolio en Washington. El banco también ha identificado la inteligencia artificial como una palanca de crecimiento, con un objetivo de generar más de 200 millones de euros de valor de negocio.
Mientras Inditex acumula una subida del 6% en 2026, Santander más que duplica esa rentabilidad y se ha convertido en el destino favorito de los inversores en valor dentro del Ibex. La revalorización del banco, del 19,15%, refleja el cambio de sentimiento hacia el sector financiero y la convicción de que los tipos de interés se mantendrán elevados más tiempo del previsto.
El regreso al trono no es casualidad: es la suma de un ciclo alcista de tipos, una gestión de costes impecable y una apuesta decidida por el mercado estadounidense.
La estrategia de Botín que el mercado aplaude
Creo que la clave del rally de Santander no está solo en el ciclo de tipos. La diversificación geográfica —con presencia en Europa, América y Reino Unido— y la apuesta por la digitalización y la inteligencia artificial generan ingresos recurrentes que convencen a los inversores. La inteligencia artificial, que prevé generar más de 200 millones de valor de negocio, refuerza esta imagen de entidad moderna y rentable. El riesgo es que la fusión con Webster Bank enfrente obstáculos regulatorios en Washington, en un momento de creciente proteccionismo financiero, aunque por ahora los mercados descuentan el visto bueno. Santander es ya el segundo banco del Stoxx 600 por capitalización, solo por detrás de UBS, con un RoTE superior al 15%, y ofrece una rentabilidad por dividendo cercana al 4%, un imán para los inversores de rentas. La adquisición de Webster Bank añade un pilar en EE. UU. que, si se completa, puede transformar la estructura de beneficios.
El trono del Ibex 35 es simbólico, pero refleja que los gestores compran la historia de crecimiento del banco con más convicción que la de un gigante textil dependiente del consumo global. Santander ha demostrado capacidad para generar capital en entornos de tipos altos, y el mercado descuenta que ese momento se prolongará. La próxima prueba será la aprobación definitiva de Webster. Si sale bien, puede dar otro empujón a la cotización; si se tuerce, el rally podría tomarse un respiro.




