El telescopio James Webb ha resuelto por primera vez 16,5 millones de estrellas individuales en la galaxia del Cigarro, un hervidero cósmico situado a 12 millones de años luz de la Tierra. La imagen infrarroja, fruto de 65 horas de observación con la cámara NIRCam, atraviesa el denso polvo galáctico y expone las cicatrices de una fusión violenta que aún moldea este laboratorio estelar.
Conocida oficialmente como Messier 82 (M82), la galaxia del Cigarro es una galaxia espiral de brotes estelares (starburst) que forma estrellas a un ritmo diez veces superior al de la Vía Láctea. Los astrónomos llevan décadas intentando desentrañar su historia evolutiva, pero el espeso manto de polvo que la envuelve había ocultado los detalles de su disco hasta ahora.
El nuevo catálogo estelar no es solo un ejercicio de recuento: cada uno de esos 16,5 millones de puntos azulados representa una estrella joven cuya luz, en muchos casos, lleva viajando hacia nosotros desde antes de que los primeros representantes del género Homo pisaran la Tierra. Según los datos publicados en la página oficial de la misión Webb, la sensibilidad infrarroja del telescopio ha permitido desvelar también la estructura distorsionada del disco galáctico y las eyecciones de material que escapan por encima y por debajo del plano.
Un censo estelar sin precedentes
«La cantidad de estrellas que hemos podido resolver con el Webb es increíble. Es un mundo completamente distinto a lo que habíamos visto con otros telescopios», afirma Benjamin Williams, de la Universidad de Washington. Las observaciones, lideradas por el investigador Adam Smercina (STScI), sumaron 65 horas de exposición con el instrumento NIRCam y produjeron la imagen infrarroja más nítida jamás obtenida de una galaxia de brotes estelares.
En la composición final, que combina datos del Webb y del veterano telescopio Hubble, las estrellas resueltas aparecen como gránulos azul-blancos, los granos de polvo brillan en tonos rojizo-anaranjados y el gas hidrógeno ionizado se muestra en amarillo. Los astrónomos, liderados por Adam Smercina, ha encontrado patrones en la distribución estelar que apuntan a una dinámica interna mucho más agitada de lo que sugerían las imágenes previas.
16,5 millones de estrellas individuales. Ningún telescopio había logrado resolver con tanto detalle el corazón convulso de una galaxia en plena tormenta estelar.
El disco distorsionado que delata una fusión violenta
Al acercarse al centro de la galaxia, el brillo aumenta de forma asimétrica y el disco muestra un perímetro claramente deformado. «A primera vista, el disco puede parecer menos espectacular porque el Webb ve a través del polvo, pero M82 es un sistema deliciosamente complejo», comenta Eric Bell, de la Universidad de Michigan. Esa distorsión es la firma inconfundible de un encuentro cercano, probablemente una fusión con una galaxia vecina, que desencadenó la frenética natalidad estelar actual.
El cataclismo, sin embargo, tiene fecha de caducidad. La actividad de M82, diez veces más intensa que la de nuestra propia galaxia, se mantendrá durante apenas unos cientos de millones de años antes de agotarse. La presión de radiación y los vientos estelares ya están esculpiendo dos enormes plumas de material que emergen por encima y por debajo del disco, con una estructura de reloj de arena que había permanecido invisible en el óptico.

El laboratorio que se apaga mientras lo miramos
La corta duración de estos episodios de formación estelar masiva convierte a M82 en un laboratorio ideal para entender los procesos que gobernaron el universo primitivo, cuando las galaxias chocaban con más frecuencia. «Las galaxias son ecosistemas tan intrincados que, si de verdad quieres comprenderlas, tienes que combinar datos de distintas misiones», subraya Kristen McQuinn, del Space Telescope Science Institute.
Los datos del Webb, en particular, están ayudando a los científicos a mapear cómo la formación estelar se ha desplazado dentro de M82 a lo largo de los últimos miles de millones de años. Las eyecciones bipolares amarillo-anaranjadas, ricas en hidrocarburos aromáticos policíclicos (pequeños granos de polvo), actúan como trazadores del medio interestelar y podrían contener las claves para explicar por qué la galaxia expulsa material tan lejos de su disco.
No obstante, el equipo es prudente. La imagen de 16,5 millones de estrellas es una instantánea de un momento evolutivo concreto, y reconstruir la historia completa requerirá comparar estos datos con simulaciones cosmológicas y observaciones en otras longitudes de onda. La fusión que dio origen a la Galaxia del Cigarro probablemente ocurrió hace más de mil millones de años; sus consecuencias aún se leen en cada pluma de gas y en cada estrella recién nacida.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: El telescopio James Webb ha resuelto 16,5 millones de estrellas individuales en la galaxia del Cigarro (M82) y ha cartografiado la estructura distorsionada de su disco y sus eyecciones de material.
- Dónde: En la galaxia Messier 82, también conocida como Galaxia del Cigarro, situada a 12 millones de años luz de la Tierra, en la constelación de la Osa Mayor.
- Institución responsable: NASA, ESA y CSA, con el equipo científico liderado por Adam Smercina (STScI/Tufts University) y la colaboración de las universidades de Washington, Michigan y Manchester.
- Cuándo: Los datos se obtuvieron durante 65 horas de observación con NIRCam y se publicaron el 23 de junio de 2026.
- Impacto a futuro: La cartografía estelar y del polvo permitirá reconstruir la historia evolutiva de las galaxias de brotes estelares y entender cómo las fusiones desencadenan picos de formación estelar en el universo local.




