EUR/USD: el dólar se dispara por subidas de tipos y el par pierde impulso

El euro cede a mínimos de tres meses frente a un billete verde que gana enteros por las expectativas de endurecimiento de la Fed. Las próximas cifras de PMI pueden lastrar aún más al par si confirman la brecha económica.

El cruce EUR/USD ha perforado hoy los 1,1450 y cotiza en 1,1425 dólares, su nivel más bajo desde el pasado 13 de marzo. La fortaleza del billete verde, impulsada por las expectativas de nuevas subidas de tipos de la Reserva Federal, empuja al par hacia mínimos de tres meses. En el último mes, el euro ha perdido un 3,57% desde los máximos de abril, cuando rozó los 1,1850. El mercado descuenta que cualquier repunte de la inflación por el conflicto en Oriente Próximo podría forzar a la Fed a ser aún más agresiva.

El dólar, en máximos de 13 meses tras el giro de la Fed

El índice del dólar (DXY) se sitúa en torno a 101 puntos, su cota más elevada desde enero de 2025. La semana pasada, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) dejó la puerta abierta a un endurecimiento adicional si los precios no ceden. Las apuestas del mercado, medidas por la plataforma Polymarket, han disparado la probabilidad de una subida de tipos en 2026 al 57%, frente al 38% que se manejaba antes del cónclave. Ese giro, sumado al temor a que la guerra entre Estados Unidos e Irán eleve los costes energéticos y complique el panorama inflacionario, ha provocado una rotación masiva hacia el dólar.

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Lagarde descarta más alzas y deja al euro sin argumentos

Mientras la Fed amenaza con más ajustes, el BCE se muestra mucho más cauto. Christine Lagarde afirmó esta semana que no ve necesario dar una respuesta contundente al conflicto en Oriente Próximo y recordó la fragilidad del crecimiento europeo. Fue su primera intervención desde que el banco central subió los tipos un 0,25% a principios de junio. Los analistas interpretan sus palabras como una señal de pausa prolongada. Sin la perspectiva de nuevas subidas en Europa, el diferencial de tipos se inclina claramente a favor del dólar. El BCE mantiene el tipo de refinanciación en el 3,75%, pero los inversores descuentan que no volverá a moverse hasta finales de año.

Los PMI de junio, la próxima prueba para el cruce

El calendario macro de esta semana tiene una cita clave: los datos preliminares de los PMI manufactureros y de servicios de la eurozona y Estados Unidos. Las previsiones de los economistas apuntan a una mejora modesta en Europa, con un PMI manufacturero en 51,6 y de servicios en 48,6. El índice compuesto se situaría en 49,1 puntos, todavía en terreno de contracción. En cambio, al otro lado del Atlántico se esperan lecturas más robustas: 51,7 en manufacturas y 54,6 en servicios. Una brecha que, de confirmarse, añadiría más presión bajista sobre el euro. Si los PMI europeos decepcionan y los estadounidenses baten las expectativas, el par podría acelerar las caídas hasta el soporte de 1,13.

El gráfico diario del EUR/USD muestra cómo el par ha perforado el soporte de 1,1474 que marcaban las líneas de Murrey Math y ha cruzado a la baja la media móvil exponencial de 50 días. Además, se está formando un patrón de taza y asa invertido, una figura de continuación bajista que los analistas técnicos interpretan como una señal de debilidad. La senda de menor resistencia apunta hacia los 1,1350, un nivel que coincide con los mínimos alcanzados en enero de este año.

El euro ha perdido fuelle justo cuando el dólar recupera músculo por las expectativas de subidas de tipos. La brecha de crecimiento entre ambas economías inclina la balanza.

La historia reciente demuestra que los pares de divisas rara vez se mueven en línea recta, especialmente en un entorno en el que la Reserva Federal y el BCE mandan señales contradictorias. Tanto el euro como el dólar están a merced de los bancos centrales y de los sobresaltos geopolíticos. El mercado de divisas se ha convertido en un campo de minas donde cada nuevo dato macro puede provocar sacudidas de 50 pips en minutos.

Así las cosas. Para los inversores minoristas, la recomendación es actuar con extrema prudencia. Los niveles operativos que manejan los analistas sitúan el take-profit en 1,1350 y el stop-loss en 1,1500 para posiciones cortas. Cualquier sorpresa al alza en los PMI europeos o un gesto conciliador de la Fed podría desencadenar un violento movimiento de cobertura que invirtiera la tendencia. La sesión del próximo martes se presenta como la más decisiva para el cruce en semanas.


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