El Ibex 35 redujo su autocartera un 5,6% en 2025 hasta los 545 millones de acciones, el nivel más bajo en cinco años.
Cifras de autocartera: 545 millones de acciones, el mínimo desde 2020
El descenso supone alrededor de 32 millones de títulos menos que a cierre de 2024, cuando las compañías del selectivo acumulaban 577 millones de acciones propias. La cifra de 2025 es la más reducida desde 2020, ejercicio en el que la autocartera del Ibex rondaba los 520 millones de acciones.
Estas acciones en autocartera representaban el 0,75% del total de títulos en circulación a finales del pasado año. Se trata del segundo ejercicio consecutivo de caída, una tendencia que el mercado vincula directamente con la aceleración de los programas de recompra de acciones seguidos de su amortización.
Las recompras con amortización ganan peso en la remuneración al accionista
Cuando una empresa recompra y después amortiza sus propias acciones, el número total de títulos en circulación disminuye. Esto mejora automáticamente los beneficios por acción (BPA) y, por tanto, la rentabilidad para los accionistas que mantienen su participación. El uso de esta vía de remuneración ha ido ganando protagonismo en España, sobre todo entre grandes cotizadas que generan excedentes de capital.
Frente al dividendo tradicional, la recompra con amortización ofrece ventajas fiscales para algunos inversores, ya que el valor de la acción se revaloriza sin generar una retención inmediata. Además, permite a la empresa ajustar su estructura de capital de forma gradual y discrecional.
Grandes valores como Iberdrola, Santander e Inditex han ejecutado programas de recompra en los últimos años que, en muchos casos, han culminado con la cancelación de los títulos adquiridos. Telefónica, Repsol y ACS también han contribuido a la reducción, según los registros de BME. La reducción de la autocartera es un indicador de que las compañías están utilizando estas recompras no para mantener acciones en balance, sino para retirarlas, gracias a a la amortización.
El mercado premia a las empresas que retiran acciones de forma consistente: menos papel y más valor para el que se queda.
Implicaciones para el inversor y el mercado bursátil
La caída de la autocartera no es un dato menor. Cuando las empresas del Ibex 35 reducen el número de acciones propias en sus balances, el mercado recibe una señal de disciplina financiera. No se trata simplemente de un juego contable: la amortización tras la recompra supone una redistribución efectiva de la riqueza corporativa hacia los accionistas que permanecen.
El fenómeno se enmarca en un contexto de madurez empresarial y de escasez de oportunidades de inversión con rentabilidades atractivas. En lugar de acumular efectivo o emprender proyectos de dudosa rentabilidad, los equipos directivos optan por devolver el capital sobrante. Esta práctica, muy extendida en los mercados anglosajones, va calando en España a medida que los inversores institucionales exigen una gestión más eficiente del balance.
En Europa, la autocartera media de los índices principales oscila entre el 1% y el 2% del total de acciones en circulación, por lo que el nivel del 0,75% del Ibex 35 es notablemente bajo. Esto indica que las empresas españolas están siendo especialmente activas en la cancelación de títulos, lo que debería traducirse en un soporte adicional para los múltiplos bursátiles.
Personalmente, creo que la tendencia es positiva para la bolsa española. La reducción del número de acciones en circulación, si se mantiene, elevará los BPA y los dividendos por acción, lo que debería traducirse en valoraciones más atractivas. Sin embargo, hay que vigilar dos riesgos: el primero, que las recompras se financien con deuda en momentos de tipos altos; el segundo, que las compañías utilicen la recompra para maquillar un crecimiento de beneficio débil, en lugar de mejorar la productividad real.
El inversor debe interpretar este dato como una pista sobre la salud del balance y la estrategia de retribución. Un Ibex 35 con menos autocartera y más amortización es, en esencia, un índice más amable con el accionista de largo plazo. Pero conviene compararlo con otras métricas antes de tomar decisiones.
En definitiva, la caída de la autocartera a su mínimo en cinco años es una buena noticia para los accionistas del Ibex 35. La tendencia hacia las recompras con amortización parece consolidarse y debe ser un factor a monitorizar en las futuras juntas de accionistas.





