La compañía de retail deportivo Nike se encuentra actualmente en un proceso de recuperación bajo la dirección del CEO Elliott Hill, que está progresando, pero a un ritmo más lento del que realmente esperaban tanto desde la compañía como los expertos del mercado. Si bien, con el Mundial y la limpieza en curso de la firma, es poco probable que las actividades de crecimiento sumadas a la falta de motores de crecimiento proporcionen resultados sostenidos el próximo 25 de junio.
En este sentido, la compañía deportiva Nike ha perdido alrededor del 50% de su valor de mercado desde que el nuevo CEO, Elliott Hill, asumió el cargo, concretamente el 14 de octubre de 2024. Desde esa fecha, el progreso de la compañía ha sido menos visible y ha tardado más en lograr que el que pudo conseguir Adidas bajo el mando del nuevo CEO Bjorn Gulden en un período de tiempo comparable.
«Nos mostramos reacios a entusiasmarnos demasiado, dado que su historial irregular hasta la fecha no se traduce en objetivos creíbles a medio plazo, que podrían ser desestimados por el mercado a menos que comencemos a ver una mejora significativa en el rendimiento, algo improbable en el segundo semestre de 2026, según los recientes comentarios de los directivos de que las acciones de ‘Win Now’ se extenderán hasta finales de 2026″, afirman los analistas de RBC Capital Markets.

Fuente: RBC Capital Markets
Las pérdidas que condicionan el trimestre de Nike
En este contexto, Nike ha perdido valor en bolsa, ha caído en ingresos y también está perdiendo cuota de mercado. En este último punto, la compañía deportiva, concretamente, ha perdido otros dos puntos porcentuales de cuota en calzado deportivo y unos 40 puntos básicos en ropa deportiva en 2025 en comparación con 2024, continuando así con una tendencia de los últimos años de pérdida de cuota de mercado.
Siguiendo esta línea, en los últimos dos años, Nike ha perdido más de 4 puntos porcentuales de cuota de mercado, y Jordan ha perdido 1 punto porcentual en calzado deportivo; frente a esto, entre los que han ganado cuota de mercado se encuentran On Running, New Balance, PUMA, Li Ning y Skechers y Asics en calzado deportivo en un mercado general en expansión, particularmente en las categorías de alto rendimiento.
El liderazgo de Nike en cuota de mercado se está desvaneciendo
La parte más desafiante del mercado, donde se incluyen los segmentos de estilo casual, deportivo y el baloncesto, ha afectado desproporcionadamente a Nike en comparación con sus competidores, destacando a Adidas. «En el sector de la moda, los ganadores de los últimos 5 años son Lululemon y Arc’teryx, y observamos una creciente relevancia entre las marcas privadas que han experimentado un fuerte impulso partiendo de una base baja, como Alo, Vuori, Adanola y Sweaty Betty», apuntan los expertos.
Nike ha perdido 420 puntos básicos de cuota de mercado de calzado en los últimos 10 años, hasta el 19,2%, frente al resto del mercado, mientras que la cuota de mercado de Adidas se ha mantenido prácticamente estable en un 11%. Asimismo, la falta de dinamismo en los ingresos y las pérdidas de cuota de mercado en los últimos años también se reflejan en las tendencias de tráfico web, que se han mantenido en gran medida negativas durante más de dos años.

liderazgo y 1,6 puntos porcentuales de cuota de mercado en ropa deportiva
Fuente: RBC
No obstante, Nike no tiene la misma presencia que Adidas en el nicho de mercado de los deportes, especialmente en ciertas categorías de equipamiento como son el pádel y el tenis. Una revisión de las dos páginas web sugiere que Adidas ofrece productos en un total de 29 disciplinas deportivas diferentes, mientras que Nike ofrece productos deportivos en 23 disciplinas, lo que, dada su mayor base de ingresos, implica una mayor concentración.
Un cuarto trimestre ajustado para Nike
Las perspectivas de crecimiento de ingresos y ganancias de Nike son similares al promedio del sector, es decir, alrededor del 10%; sin embargo, la acción de la compañía deportiva mantiene una valoración elevada, lo que refleja ganancias reducidas y liderazgo de mercado. Nike ha mantenido unas previsiones ajustadas para el cuarto trimestre de 2026, esperando un descenso de los ingresos de entre el -2% y el -4%, un descenso del margen bruto de entre -25 y -75 puntos básicos, y unos gastos de venta, generales y administrativos que se mantendrán estables o disminuirán ligeramente.
Si bien los expertos creen que Nike tiene el potencial de superar las previsiones y las estimaciones de consenso para el cuarto trimestre de 2026, dado sí el historial de la compañía deportiva y el crecimiento continuo previsto en el canal mayorista, que debería verse aún mucho más impulsado por las ventas durante el Mundial, que terminará a finales de julio de este mismo año, concretamente domingo 19 de julio.
Asimismo, los analistas esperan una disminución de los ingresos del 3%, un margen bruto de -60 puntos básicos interanual y un aumento de los gastos generales y administrativos de 30 puntos básicos, junto a un beneficio por acción de 0,11 dólares. Desde RBC también prevén costes de reestructuración extraordinarios, aunque serán de menor magnitud que los 230 millones de dólares del tercer trimestre de 2026.
Es probable que el beneficio de las iniciativas de ahorro de costes sea más evidente en los ejercicios fiscales de 2027 y 2028
«Estimamos que las perspectivas de crecimiento de los ingresos de Nike a medio plazo se mantendrán por debajo de la media del sector, lo que implica una continuación de la pérdida de cuota de mercado, aunque a un ritmo más moderado que en los últimos años. Las perspectivas de crecimiento de los ingresos de Nike son moderadas en comparación con sus competidores y el sector», afirman desde RBC Capital Markets.

Fuente: RBC
Asimismo, la previsión de crecimiento de los ingresos de Nike a tres años es del 3%, por debajo del promedio del sector sin ponderar al 6%, y de competidores como Adidas con un 8% en moneda constante. Este hecho se produce tras un período de bajo rendimiento durante los últimos tres años, en los que los ingresos de Nike han disminuido en un 3% de media. Si la compañía deportiva quiere ser lo suficientemente competitiva para enfrentarse a Adidas, deberá mejorar en aspectos clave como diseño de producto, relación precio/valor y el atractivo de la marca, para impulsar una aceleración de los ingresos.




