Giro en el mercado hipotecario: caen las hipotecas de alto riesgo y el porcentaje financiado

El peso de las hipotecas con un LTV superior al 80% cae al 10,5% en el primer trimestre, mientras el porcentaje medio financiado retrocede al 64,2%. La reciente subida de tipos del BCE al 2,25% añade presión a los compradores que dependen de una financiación más holgada.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Banco de España detecta un giro en el crédito hipotecario: el peso de las hipotecas de alto riesgo (LTV superior al 80%) baja al 10,5% y el porcentaje financiado medio cae al 64,2%.
  • ¿Quién está detrás? Los datos del supervisor, recogidos por Idealista, reflejan un mercado que se endurece por la pérdida de capacidad de ahorro de los hogares y la prudencia bancaria.
  • ¿Qué impacto tiene? Los compradores primerizos y jóvenes, los que más dependen de financiación elevada, son los más perjudicados; mientras tanto, el ahorro previo se convierte en la llave para acceder a una vivienda.

El Banco de España confirma un cambio de ciclo en el crédito hipotecario: las hipotecas de alto riesgo y el porcentaje financiado se desinflan en el primer trimestre de 2026, mientras la banca y los compradores ajustan su músculo financiero.

Según el supervisor, en el arranque del año el Loan to Value (LTV) medio —el porcentaje que el banco presta sobre el valor de tasación— se situó en el 64,2%, lejos del pico registrado en la primavera de 2025. Al mismo tiempo, el peso de las hipotecas con un LTV superior al 80% bajó hasta el 10,5%, después de haberse mantenido todo 2025 por encima del 11%.

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Esas cifras suponen un descenso interanual que, como recuerda Roberto Andecochea, economista del bróker hipotecario de idealista, “históricamente ha anticipado un cambio de tendencia”. Aunque aún es pronto para sacar conclusiones definitivas, Andecochea subraya que hace un año estábamos en el 6,7% y que el mínimo absoluto de la serie fue el 6,1% en diciembre de 2023.

Las caídas interanuales de las hipotecas de alto riesgo son una de esas señales que, en otros momentos del ciclo, han anticipado correcciones en el mercado del ladrillo.

El ahorro previo, la nueva barrera de entrada

La analista de la Asociación Hipotecaria Española (AHE), Leyre López, apunta a “la existencia de límites en la capacidad financiera de los hogares”. La renta disponible crece, pero no al ritmo al que suben los precios de la vivienda, lo que obliga a las familias a moderar el capital solicitado para no disparar la carga hipotecaria.

Desde UCI, Lorena Zenklussen completa la radiografía: “En un contexto de incremento de los precios de la vivienda y escasez de oferta, la capacidad de ahorro adquiere un papel cada vez más determinante”. En su opinión, la reducción del LTV no responde a una mayor aversión al riesgo de los bancos, sino a que los compradores que logran formalizar una operación llegan con una entrada más generosa, a menudo gracias al patrimonio acumulado en una vivienda anterior o al apoyo familiar.

El BCE añade presión y la prudencia se instala

La reciente subida de tipos del Banco Central Europeo, que ha elevado el precio del dinero al 2,25% por primera vez en casi tres años, introduce un factor adicional de cautela. La financiación encarece y los bancos, ante la incertidumbre, mantienen criterios de concesión exigentes.

Para Zenklussen, esta combinación de tipos al alza y precios de la vivienda sin freno hará que “el ahorro previo siga siendo un factor determinante en el acceso a la compra”. Todo apunta a que las operaciones formalizadas seguirán presentando niveles de financiación moderados y que el peso de los LTV superiores al 80% continuará contenido en los próximos trimestres.

La Ficha del Inversor

La métrica clave la tenemos en el LTV medio del 64,2% y en el 10,5% de hipotecas de alto riesgo. Ambas cifras dibujan un mercado hipotecario más selectivo que el de hace un año, con una prima de riesgo que se traslada al comprador menos capitalizado.

La tendencia a seis meses es de estabilización o ligera caída adicional de los LTV elevados. Mientras los precios de la vivienda sigan tensionados y el BCE mantenga los tipos en el entorno actual —no se esperan nuevas subidas, pero tampoco bajadas inminentes—, la capacidad de generar ahorro será el principal filtro de acceso. El perfil recomendado para quien quiera comprar en este contexto es el de un comprador con una posición financiera sólida, capaz de aportar más del 20% del valor de tasación y con ingresos estables que soporten una cuota hipotecaria creciente. Los jóvenes y quienes dependen de sistemas de avales públicos se enfrentan a un escenario cada vez más estrecho.

En el pulso entre agentes, observamos un mercado en el que la banca no está reduciendo deliberadamente el crédito, sino que la demanda solvente se autoselecciona. La oferta promotora se mantiene centrada en producto de precio medio-alto, lo que refuerza el desplazamiento del comprador primerizo hacia la periferia o hacia el alquiler. El ahorro previo se convierte así en la nueva barrera de entrada, un fenómeno que recuerda vagamente a los años posteriores a la crisis de 2008, cuando solo las familias con un músculo financiero pudo acceder a hipotecas. La diferencia es que ahora no hay una burbuja de crédito, sino una escasez de oferta que infla los precios. A largo plazo, si la tendencia se consolida, el mercado residencial español podría caminar hacia un modelo de propiedad más restringido, donde el acceso a la vivienda dependa más de la herencia o del apoyo familiar que de las condiciones hipotecarias. Las próximas reuniones del BCE y los datos del segundo trimestre del Banco de España serán claves para confirmar si este giro es coyuntural o un cambio de paradigma.


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