La Dirección General de Tráfico (DGT) ha puesto en servicio un nuevo radar de tramo en la carretera N-110, en la provincia de Segovia, y un radar fijo en Soria. Ambos dispositivos funcionan en periodo de preaviso durante el mes de agosto: quien supere el límite recibirá solo una carta informativa. A partir de septiembre, las sanciones arrancarán desde 100 euros y podrán alcanzar los 600 euros, con pérdida de hasta 6 puntos del carnet.
Así son los nuevos radares de la DGT en Segovia y Soria: ubicación y funcionamiento
El control estrella está en la N-110 a la altura de Segovia. Se trata de dos radares de tramo que trabajan en ambos sentidos. El primer cinemómetro vigila la velocidad media entre los puntos kilométricos 158,700 y 161,300. El segundo hace lo mismo en sentido contrario. La longitud del tramo ronda los dos kilómetros y medio, suficiente para que el sistema calcule la velocidad real sin depender de una medición puntual.
Los radares de tramo no multan por una punta de velocidad: miden el tiempo total que un vehículo tarda en recorrer el segmento. Frenar de golpe al ver la señal no sirve de nada; la clave es mantener una velocidad constante. Los dispositivos están ya señalizados y su ubicación aparece en la web de la DGT y en los principales navegadores.
En Soria, la DGT ha activado un radar fijo —un cinemómetro de punto clásico—. La ubicación exacta no ha sido detallada oficialmente más allá de los cuadros de control de Tráfico que se actualizan periódicamente. Como todos los radares fijos, mide la velocidad instantánea y se suma a la estrategia de control en carreteras convencionales de Castilla y León.
¿Cuándo empiezan a multar? Periodo de aviso y las sanciones previstas
Durante todo el mes de agosto ningún conductor será multado. Quien rebase el límite en el tramo o pase demasiado rápido junto al radar fijo de Soria recibirá una notificación informativa en su domicilio: un recordatorio en tono pedagógico. Esta carta no conlleva coste económico ni resta puntos.
A partir de septiembre el sistema pasa a modo sancionador. La cuantía de la multa depende del exceso de velocidad, según el cuadro de la Ley de Tráfico:
- Hasta 20 km/h por encima del límite: 100 euros, sin puntos.
- De 21 a 30 km/h de exceso: 300 euros y 2 puntos.
- De 31 a 40 km/h: 400 euros y 4 puntos.
- Más de 40 km/h o velocidad que dobla el límite en autovía: 500 o 600 euros y 6 puntos, y puede acarrear responsabilidad penal.
En vía interurbana como la N-110, el límite genérico es de 90 km/h para turismos y motos. Un exceso de 30 km/h ya supone 300 euros y 2 puntos. La gravedad de la infracción escala rápidamente, y la DGT quiere que el periodo de aviso sirva para que los conductores habituados al itinerario tomen conciencia antes de que lleguen las multas.
El radar de tramo no perdona el acelerón de última hora. Si haces el tramo a 110 km/h de media, la carta llegará igual; en septiembre, también la multa.
La campaña especial de vigilancia de velocidad —en marcha hasta el 9 de agosto— intensifica los controles en toda la red viaria. Los nuevos radares de Segovia y Soria se estrenan precisamente en este contexto, con un mensaje claro: la DGT ha señalizado todos los equipos y da un mes de margen para habituarse.
Cómo evitar la multa en el radar de tramo de la N-110
Cumplir el límite parece obvio, pero en un tramo largo la distracción juega en contra. La recomendación es sencilla: activar el control de velocidad de crucero a 90 km/h (o menos) y no modificarlo durante los kilómetros que dure el control. Si no se dispone de este sistema, consultar el velocímetro cada pocos segundos y mantener una pauta regular ayuda a no superar el límite medio.
Los navegadores como Google Maps o Waze ya incluyen alertas de radar de tramo, y la web de la DGT publica la localización exacta de todos los cinemómetros. Conviene revisar el itinerario antes de viajar y recordar que, en carretera convencional, la velocidad es el factor que más agrava las consecuencias de un siniestro.
¿Es proporcionado el despliegue de radares en Castilla y León?
En 2024, la velocidad estuvo detrás de 307 accidentes mortales en las vías gestionadas por la DGT, el 22 % de todos los siniestros con víctimas fatales. Las carreteras secundarias como la N-110 concentran buena parte de esos sucesos. Los radares de tramo, al medir la velocidad sostenida, incitan a una circulación más homogénea que los cinemómetros de punto, donde muchos conductores frenan justo antes del control y vuelven a acelerar después.
En este caso, la DGT ha optado por una instalación bidireccional que blinda el segmento por completo. La ventaja de seguridad vial es clara: se reduce la dispersión de velocidades y, con ella, la probabilidad de colisión por alcance. La crítica habitual —que estos radares solo gravan al conductor despistado— se difumina cuando hay un mes entero de avisos y la señalización es visible. Si después de todo el despliegue informativo alguien sigue superando la velocidad media, la sanción parece justificada.
El verdadero riesgo para el bolsillo llegará en septiembre. Los que circulen por la N-110 o por la vía de Soria donde está el radar fijo deben tener claro que la fase de aprendizaje termina pronto. Y en un tramo, frenar de golpe al ver la señal no hará desaparecer la multa.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Activación de un radar de tramo en la N-110 (Segovia) y un radar fijo en Soria, con un mes de avisos previos.
- Sanción económica: Desde 100 euros hasta 600 euros, según el exceso de velocidad detectado.
- Puntos del carnet: Hasta 6 puntos, en función de la gravedad de la infracción.
- Entrada en vigor: Agosto de 2026 (solo notificaciones informativas); sanciones desde septiembre de 2026.




