Deutsche Bank abre un abismo entre CaixaBank y Sabadell: -4% frente a +11% en Bolsa

El banco alemán eleva el precio objetivo de Sabadell hasta 3,75 euros, con un potencial alcista del 11%. Por contra, ve a CaixaBank un 4% por debajo de su cotización actual, pese a una mejora de valoración.

Deutsche Bank ha abierto este martes un abismo entre dos de los grandes bancos del Ibex 35. La firma alemana ha actualizado sus precios objetivos para CaixaBank y Banco Sabadell, y el resultado es un veredicto de dos caras: un potencial bajista del 4% para el primero y un recorrido alcista del 11% para el segundo. La revisión llega tras los resultados del segundo trimestre, que en general han reforzado la fortaleza del sector pero también han puesto de relieve que el rally puede estar llegando a su fin en algunos valores.

Deutsche Bank eleva el listón, pero con matices muy diferentes

Los analistas de la entidad germana han incrementado el precio objetivo de CaixaBank desde los 11,35 euros hasta los 12,05 euros por acción. La mejora, sin embargo, no basta para sostener la cotización actual. Los títulos cerraron ayer en 12,53 euros, tras acumular una revalorización del 24% en lo que va de año y un espectacular 99% en 2025. Con estas cifras, la nueva valoración de Deutsche Bank sitúa a CaixaBank un 4% por debajo del precio de mercado. La subida ha sido tan pronunciada que, para el banco alemán, el valor ha agotado su potencial alcista.

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En el caso de Banco Sabadell, la revisión dibuja un panorama más halagüeño. Deutsche Bank ha pasado de un precio objetivo de 3,45 euros a 3,75 euros por acción. Dado que el banco cerró ayer en los 3,38 euros, el potencial de subida se sitúa en un 11% adicional. Sabadell registra una evolución más moderada que CaixaBank: en 2025 subió un 79% y en 2026 acumula un 17% de rally. La firma alemana apuesta por que aún le queda cuerda para seguir recuperando terreno.

El consenso del mercado: prudencia con CaixaBank, escepticismo con Sabadell

El diferencial de opiniones sobre los dos bancos no es exclusivo de Deutsche Bank. Según datos de LSEG, el precio objetivo promedio del consenso para CaixaBank es de 12,56 euros, prácticamente en línea con los 12,53 euros de cierre de ayer. El mercado ya ha interiorizado la fortaleza del banco y no espera grandes subidas adicionales. La mayoría de los analistas coinciden en que, a estos niveles, el valor está correctamente valorado.

Para Sabadell, en cambio, el consenso es más comedido que el optimismo de Deutsche Bank. El precio objetivo medio se sitúa en 3,43 euros, lo que apenas representa un 1,5% de potencial al alza sobre el cierre del lunes. El 11% que proyecta el banco alemán contrasta con la cautela generalizada, lo que añade un punto de debate sobre si Sabadell es realmente una oportunidad de inversión o un espejismo estadístico.

Deutsche Bank apuesta por Sabadell como último resquicio de valor en una banca que ha multiplicado por más de dos su cotización en dos años.

¿Punto de inflexión para el rally bancario?

El informe de Deutsche Bank subraya una realidad que los inversores llevan semanas rumiando: el momentum bancario puede estar cerca de su techo en algunos valores. CaixaBank ha sido uno de los grandes beneficiados del entorno de tipos de interés al alza y de la mejora en la calidad crediticia. Pero a los precios actuales, con un PER por encima de las medias históricas, el margen de error se reduce. Cualquier señal de desaceleración económica o de presión en los márgenes podría desencadenar una corrección.

Sabadell, por su parte, se benefició en menor medida del rally de 2025 y ahora presenta una relación precio/valor contable más atractiva. Su negocio de pymes y la disciplina de costes le otorgan un perfil más defensivo en un escenario de tipos a la baja. Sin embargo, el lastre regulatorio —con la posible vuelta del impuesto a la banca— y la incertidumbre sobre la consolidación del sector (con la OPA de BBVA aún en el aire) añaden complejidad a cualquier tesis de inversión.

Desde esta redacción, la pregunta que queda es si el mercado está dispuesto a pagar primas por el crecimiento futuro. En CaixaBank, parece que no; en Sabadell, quizás sí. El abismo abierto por Deutsche Bank es un reflejo de ese dilema. Y para el inversor minorista, la moraleja es clara: toca afinar la lupa y no dejarse arrastrar por inercias de mercado.


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