Securitize lleva su fondo tokenizado AAA CLO a Solana con BNY Mellon y $250M de Ethena

Con BNY Mellon como custodio y una inyección prevista de 250 millones de dólares, Securitize amplía su fondo AAA CLO a una de las redes más rápidas del ecosistema. La apuesta institucional por Solana suma un nuevo capítulo en la convergencia de las finanzas tradicionales y blockc

El universo de la tokenización de activos financieros suma un hito. Securitize, una de las plataformas líderes en llevar activos del mundo real a la cadena de bloques, ha anunciado la expansión de su fondo STAC (Securitize Tokenized AAA CLO Fund) a la red Solana. El movimiento cuenta con la custodia de BNY Mellon y con el compromiso de Ethena Labs de asignar 250 millones de dólares a través de su stablecoin USDe.

Se trata de una de las mayores inversiones institucionales en productos tokenizados sobre Solana hasta la fecha, y subraya la creciente convergencia entre las finanzas tradicionales y el ecosistema blockchain.

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¿Qué es el fondo STAC y por qué ahora en Solana?

El fondo STAC debutó en Ethereum en octubre de 2025 y ofrece exposición a una cartera diversificada de obligaciones de préstamo colateralizadas (CLO, por sus siglas en inglés) denominadas en dólares y con la máxima calificación crediticia (AAA). En otras palabras, invierte en paquetes de préstamos de alta calidad que generan ingresos por intereses, pero sin recurrir al apalancamiento para amplificar los rendimientos.

Con más de 1,3 billones de dólares en emisiones globales de CLO entre Estados Unidos y Europa, este mercado de renta fija es uno de los más grandes del mundo. La tokenización de estos activos permite a los inversores acceder a ellos de forma más eficiente, con menos intermediarios y con la transparencia y la velocidad que proporciona una cadena de bloques como Solana.

Según los datos oficiales, STAC gestiona aproximadamente 102,16 millones de dólares en activos (AUM) y ofrece una rentabilidad a 30 días cercana al 4,50% anualizado. Su estrategia no busca rendimientos explosivos, sino estabilidad y exposición a un activo tradicional con un perfil de riesgo muy contenido.

Con más de 1,3 billones de dólares en emisiones de CLO, la tokenización convierte un mercado opaco y poco accesible en una oportunidad al alcance de un clic.

La elección de Solana no es casual. Su arquitectura, capaz de procesar miles de transacciones por segundo con costes de apenas fracciones de centavo, la convierte en una opción natural para fondos que necesitan una alta rotación. Frente a otras redes más congestionadas, Solana ofrece la velocidad que demandan los inversores institucionales sin sacrificar la descentralización.

El respaldo institucional: BNY Mellon y la apuesta de Ethena

La elección de BNY Mellon como custodio de los activos subyacentes añade un sello de confianza para los inversores institucionales. El banco neoyorquino, fundado en 1784, se encarga de salvaguardar los títulos que respaldan el fondo, lo que reduce el riesgo de contraparte y facilita la entrada de grandes patrimonios.

Pero el movimiento más llamativo es el de Ethena Labs. La emisora de la stablecoin USDe planea destinar 250 millones de dólares al fondo STAC en Solana. Esta inyección de capital, una de las mayores realizadas hasta ahora en productos estructurados tokenizados sobre esta red, demuestra que los emisores de stablecoins buscan cada vez más colocar sus reservas en instrumentos que generen rendimiento, siempre que mantengan un perfil de riesgo muy controlado.

Nick Ducoff, miembro de la Fundación Solana, lo ha resumido con claridad: ‘Solana es el destino preferente para el capital institucional que se mueve hacia la cadena’. Y la realidad es que la red ha sabido posicionarse como una opción rápida y barata, atractiva para operaciones que requieren liquidación casi instantánea.

Tokenización institucional: un mercado que madura

El desembarco de STAC en Solana no es un caso aislado. El fondo BUIDL de BlackRock, también emitido por Securitize, acumula más de 2.640 millones de dólares en activos gestionados en distintas cadenas. Y apenas un día antes de este anuncio, Backpack Securities lanzaba acciones tokenizadas de SpaceX sobre Solana. El patrón es claro: los grandes actores financieros están trasladando productos del mundo real a blockchains públicas, y Solana se ha convertido en una de las plataformas preferidas.

Aunque la tokenización de activos reales (RWA, por sus siglas en inglés) está todavía en sus primeras etapas, las cifras de emisión no dejan de crecer. Según los datos de rwa.xyz, el valor total de los activos tokenizados en cadenas públicas ronda ya los 10.000 millones de dólares, con los fondos de deuda como los CLO ganando protagonismo.

Para el pequeño inversor, esto puede sonar lejano, pero tiene implicaciones. La tokenización de activos de alta calidad reduce las barreras de entrada, abarata la intermediación y permite acceder a productos que hasta ahora estaban reservados a gestores profesionales. Eso sí, no está exento de riesgos: la tecnología es joven, la regulación sigue evolucionando y la liquidez en algunos mercados tokenizados todavía es limitada.

Con todo, la combinación de un custodio centenario como BNY Mellon, una stablecoin con miles de millones en circulación y una blockchain de alto rendimiento dibuja un escenario en el que el ‘dinero serio’ empieza a tomar posiciones sin hacer demasiado ruido. Habrá que seguir de cerca cómo evoluciona la adopción de STAC en Solana, sobre todo cuando los grandes patrimonios empiecen a mover sus fichas.


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