Fósil de Homo de más de 200.000 años hallado en Ruidera (Ciudad Real) reescribe el poblamiento ibérico

El cráneo, bautizado como RVH-1, conserva rasgos arcaicos que delatan la coexistencia de linajes humanos diferentes en la Europa del Pleistoceno Medio. El estudio del CSIC y la UCM, publicado en 'Journal of Human Evolution', adelanta el potencial de la cuenca del Guadiana para la

Un fragmento de cráneo de apenas unos centímetros ha disparado las preguntas sobre quiénes poblaron la Península Ibérica hace más de 200.000 años. El hallazgo, publicado en la revista Journal of Human Evolution, lo firma un equipo del CSIC y la Universidad Complutense de Madrid y sitúa al yacimiento de Ruidera (Ciudad Real) en el mapa mundial de la paleoantropología.

El fósil, bautizado como RVH-1, es el primer resto craneal humano que aparece en este enclave manchego. Y lo que cuenta no encaja del todo con lo que se esperaba encontrar. Su descubrimiento durante la primera campaña de excavaciones del proyecto Primeros Pobladores del Alto Guadiana (PPAG) en 2023 abre ahora una ventana a un Pleistoceno Medio mucho más complejo de lo que se creía.

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Un cráneo con rasgos que no encajan en el libreto

El parietal RVH-1 presenta un grosor y una morfología que recuerdan a fósiles mucho más antiguos. Según explica Daniel García Martínez, investigador de la UCM y primer autor del estudio, ‘se trata de una estructura craneal gruesa, similar a las morfologías asociadas a otros cráneos también considerados arcaicos como el de Ceprano, en Italia, o el de Caune de l’Arago, en el Pirineo francés’. La pervivencia de esos rasgos primitivos en un momento tan tardío del Pleistoceno Medio es precisamente lo que convierte al cráneo de Ruidera en una pieza inesperada.

Esta singularidad apuntala una visión cada vez más compartida por los paleoantropólogos: la evolución de los homininos europeos no fue una línea recta. ‘Este hallazgo apuntala la idea de que la evolución humana en Europa no fue un proceso lineal, sino un escenario complejo en el que coexistieron distintas poblaciones con historias evolutivas diferentes’, subraya Carlos Palancar, del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC).

Dos relojes para una fecha blindada

Uno de los principales desafíos del estudio era fijar con precisión la edad del fósil. El equipo, con la colaboración científica de expertos del CENIEH, recurrió a dos técnicas de datación independientes: series de uranio sobre el propio parietal y luminiscencia estimulada ópticamente (OSL) sobre los sedimentos que lo envolvían. Los resultados arrojan una antigüedad de al menos 200.000 años, una cifra que coloca a RVH-1 justo en el corazón del Pleistoceno Medio, un periodo clave en la historia humana europea.

cráneo antiguo

La datación coloca al cráneo de Ruidera en un momento en el que la península ibérica era un mosaico de poblaciones humanas con rasgos que no responden a un solo linaje.

Lo que RVH-1 le dice a la historia del poblamiento europeo

El interior de la Península Ibérica ha sido tradicionalmente un vacío en el mapa del Pleistoceno Medio. Apenas existen fósiles humanos de esa época alejados de los yacimientos costeros o de los clásicos del norte. Ruidera, con este cráneo, se convierte en una pieza fundamental para entender quiénes caminaban por la Meseta hace más de 200.000 años. El hallazgo sugiere que la cuenca alta del Guadiana no era una región marginal, sino un refugio donde se conservaron caracteres arcaicos que en otras zonas de Europa ya habían desaparecido.

La combinación de grosor craneal y morfología general que presenta RVH-1 es propia de homininos más antiguos, lo que apoya la hipótesis de que algunos linajes con rasgos primitivos sobrevivieron en el sur de Europa hasta bien entrado el Pleistoceno Medio. Esto refuerza la imagen de una península que no era un corredor homogéneo, sino un escenario en el que distintas poblaciones pudieron coexistir e, incluso, cruzarse. La escasez de fósiles del interior hace que cada fragmento óseo como este multiplique su valor científico.

El fósil es, de momento, solo un fragmento parietal. No disponemos de mandíbula, dientes ni otros huesos que permitan afinar la clasificación taxonómica. Sin embargo, el simple hecho de haber aparecido en un enclave inexplorado como Ruidera, rodeado de abundante industria lítica y fauna, convierte al yacimiento en una ventana de primera fila para los próximos años. Como recuerda Sara Díaz Pérez, de la Universidad de Wrocław, ‘este fósil es solo la punta del iceberg. Ruidera tiene todavía mucho que contar sobre la evolución humana en Europa’. El equipo confía en que las próximas campañas saquen a la luz más restos humanos que completen el retrato de aquellos pobladores.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: Un fragmento de cráneo humano (parietal) con rasgos arcaicos, denominado RVH-1, de al menos 200.000 años de antigüedad.
  • Dónde: Yacimiento de Ruidera, Ciudad Real (Castilla‑La Mancha), en la cuenca alta del Guadiana.
  • Institución responsable: CSIC (Museo Nacional de Ciencias Naturales) y Universidad Complutense de Madrid, con participación del CENIEH, IPHES, UAM, Universidad de Córdoba y otras instituciones.
  • Cuándo: Excavación en 2023; resultados publicados en julio de 2026 en la revista Journal of Human Evolution.
  • Impacto a futuro: Ruidera se posiciona como un enclave clave para estudiar la coexistencia de linajes humanos durante el Pleistoceno Medio en el sur de Europa.

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