La DGT avisa: los radares informativos no multan, pero la velocidad indicada es obligatoria

Estos dispositivos, también llamados pedagógicos, muestran la velocidad real y la comparan con el límite de la vía. Ignorar la advertencia no genera sanción automática, pero si se sobrepasa el límite, los radares convencionales y los agentes sí multan.

La DGT ha lanzado este viernes, 31 de julio, la segunda fase de la Operación Verano 2026 con un dispositivo especial que moviliza radares fijos, móviles, drones y los cada vez más visibles paneles de velocidad informativos. Y sobre estos últimos, Tráfico ha querido dejar clara una advertencia: no multan, pero la velocidad que señalan es la legal en esa vía y, si la ignoras, puedes acabar sancionado. Según confirma la Dirección General de Tráfico, se esperan 5,6 millones de desplazamientos solo este fin de semana y 54,5 millones en todo agosto.

Qué son los radares informativos y cómo funcionan

Los radares informativos, también llamados pedagógicos, son cinemómetros diseñados para medir la velocidad de los vehículos que se aproximan y mostrar el resultado en una pantalla LED. A diferencia de los radares convencionales, su objetivo no es sancionar sino educar y disuadir. Incorporan un sensor láser que captura la velocidad real a una distancia de entre 50 y 300 metros y la compara con el límite de la vía. Si el conductor circula por debajo del máximo permitido, la pantalla lo refleja con un mensaje positivo; si lo supera, la cifra aparece en rojo o acompañada de una advertencia visual.

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La DGT y el RACE coinciden en que estos dispositivos contribuyen a reducir la velocidad media y, por tanto, el riesgo de accidentes. “Ejercen de elemento disuasorio y contribuyen a reducir la elevada siniestralidad de determinadas vías”, explican desde el club automovilístico. Su instalación se prioriza en lugares con límites bajos, alta afluencia de peatones o historial de colisiones graves.

No multan, pero la velocidad que muestran es la que debes llevar

El mensaje de la DGT es nítido: los paneles no llevan cámara sancionadora, no tramitan denuncias ni restan puntos. Sin embargo, la velocidad que indican es la del límite legal de la carretera. Si aparece un 50 y circulas a 65, ese exceso es real y puede ser captado por cualquier otro radar fijo o móvil situado metros más adelante, por un helicóptero Pegasus o por un agente de la Guardia Civil.

De hecho, la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial establece que cualquier superación del límite constituye infracción, independientemente del tipo de cinemómetro que la detecte. La sanción puede ir de 100 a 600 euros y acarrear la pérdida de hasta 6 puntos, según la gravedad. Así que el aviso del panel no es decorativo: es un recordatorio de la norma y un preaviso de lo que puede venir.

El panel no te pone la multa, pero sí te está diciendo a qué velocidad debes circular. Si haces caso omiso, el radar que sí sanciona estará más adelante.

Dónde se instalan los radares pedagógicos y su impacto en la velocidad

paneles velocidad DGT

Estos dispositivos se ven cada vez más en núcleos urbanos, travesías, tramos de carretera con elevada accidentalidad y zonas de obras. Su ubicación es bien visible para maximizar el efecto informativo. Las ciudades los sitúan cerca de colegios, pasos de peatones o vías donde el límite es especialmente bajo (20 o 30 km/h). En vías interurbanas suelen aparecer en accesos a localidades o en puntos negros.

Según los datos de la DGT, la presencia de estos paneles reduce la velocidad media entre un 5 % y un 10 % en los tramos donde operan, una cifra que disminuye el riesgo de atropellos y colisiones laterales. Además, registran datos estadísticos como velocidades máximas y medias, lo que permite a los gestores de tráfico ajustar los límites o reforzar la vigilancia si detectan excesos reiterados.

Ahora bien, la DGT recuerda que el panel te muestra la velocidad real y el límite al mismo tiempo. Si ves un número en rojo y sigues acelerando, estás incumpliendo la norma. Y aunque el panel te perdone, el cinemómetro que viene detrás no lo hará.

El doble filo de los paneles informativos: ¿conciencian o relajan al conductor?

La proliferación de estos radares pedagógicos abre un debate entre los expertos en seguridad vial. Por un lado, normalizan el cumplimiento del límite sin recurrir al castigo inmediato, lo que mejora la actitud del conductor a largo plazo. Por otro, existe el riesgo de que algunos automovilistas los interpreten como simples adornos digitales y solo reduzcan la velocidad cuando ven un radar convencional o un control.

La DGT insiste en que el objetivo no es recaudar sino proteger. La advertencia de hoy, lanzada en plena Operación Verano, busca precisamente romper la falsa sensación de impunidad que puede generar un panel que no sanciona. La velocidad indicada es obligatoria y el conductor que la rebasa lo hace bajo su responsabilidad. La diferencia entre recibir un aviso luminoso o una multa postal es, a menudo, cuestión de segundos y de respetar lo que el panel acaba de mostrar.

Para circular sin sobresaltos este verano, la recomendación es sencilla: trata cada panel informativo como si fuera un radar. Si te devuelve una cifra superior al límite, levanta el pie. Porque la multa puede tardar, pero el exceso ya está cometido.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Los radares pedagógicos no sancionan, pero la velocidad que muestran corresponde al límite legal de la vía. Superarlo puede derivar en sanción por otros medios de control.
  • Sanción económica: Dependerá del exceso de velocidad detectado (hasta 600 euros).
  • Puntos del carnet: Hasta 6 puntos según la gravedad del exceso.
  • Entrada en vigor: Ya vigente; los dispositivos están operativos durante la Operación Verano 2026.

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