Santander invierte 4,3 millones en Bitcoin y compra el ETF de BlackRock que nadie esperaba

La mayor entidad bancaria de España declara ante la SEC una posición de 129.615 acciones del iShares Bitcoin Trust de BlackRock. El paso, pequeño en términos absolutos pero simbólico, sitúa al banco que preside Ana Botín en la ola de adopción institucional del activo.

Banco Santander ha dado un paso que pocos esperaban: el mayor banco español ha comprado exposición a Bitcoin. Y lo ha hecho a través del vehículo más institucional posible: el ETF al contado de BlackRock, el iShares Bitcoin Trust (IBIT).

Según la declaración presentada ante la SEC (el regulador bursátil estadounidense), Santander ha tomado 129.615 acciones del IBIT, lo que supone una inversión de 4,3 millones de dólares (unos 3,9 millones de euros al cambio actual). La posición es pequeña en el balance del gigante presidido por Ana Botín, pero enorme en significado.

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Una apuesta por Bitcoin con el sello de BlackRock

El IBIT de BlackRock permite a cualquier inversor comprar exposición al precio de Bitcoin sin tener que lidiar con la custodia directa del activo digital, sus llaves privadas o los riesgos de seguridad que ello conlleva. El fondo cotiza en bolsa como una acción más y se puede adquirir desde cualquier cuenta de inversión tradicional. Es la puerta de entrada que ha convencido a instituciones que, hasta hace poco, ni se planteaban tocar las criptomonedas.

El éxito del producto de BlackRock es innegable: el IBIT gestiona ya 46.900 millones de dólares en activos y ha recibido más flujos de capital que cualquier otro ETF cripto. De hecho, los fondos de bitcoin al contado en Estados Unidos acumulan más de 83.000 millones de dólares en conjunto, según datos de CoinGlass.

Santander, de la cautela al paso cripto institucional

La incursión no es casual. Su banco digital, Openbank, ya permite desde hace meses a sus clientes comprar bitcoin y otras criptomonedas, y el grupo ha ido suavizando su postura hacia los activos digitales en los últimos ejercicios. Sin embargo, que ahora sea la propia matriz la que declare exposición directa en sus carteras —aunque sea testimonial— rompe un tabú en la banca tradicional española.

Fuentes del sector consultadas por esta redacción señalan que el movimiento puede interpretarse como “una señal de confianza hacia el activo y hacia la infraestructura regulada que lo envuelve”.

El gesto es simbólico: 4,3 millones no mueven el balance de Santander, pero sí remueven el muro de desconfianza que separaba a la gran banca española de bitcoin.

Un contexto de adopción que ya no es experimental

La decisión de Santander se produce en un momento en que la adopción institucional de Bitcoin está consolidada. En enero de 2024, la SEC aprobó los primeros ETF al contado de bitcoin, y compañías como MicroStrategy o gestoras como Fidelity y Morgan Stanley ya ofrecen estos productos a sus clientes. Sin embargo, en España, la banca comercial había sido extremadamente cauta: solo entidades financieras pequeñas o plataformas especializadas ofrecían exposición directa. El paso de Santander, aunque pequeño, puede interpretarse como el principio del deshielo para el resto del sector.

La inversión, eso sí, sigue representando una fracción minúscula dentro de la cartera total del banco. Pero a menudo los cambios de narrativa no empiezan por las cifras, sino por los gestos.


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