Meller, la marca de gafas de sol nacida en el entorno digital, duplicará su red de tiendas físicas con nuevas aperturas en España y Europa. La compañía, respaldada desde 2025 por el grupo indio Lenskart —dueño del 80 %—, sigue así la hoja de ruta de las marcas nativas online que buscan capilaridad física para acelerar su crecimiento y acercarse al comprador.
De nativa digital a red física: las nuevas tiendas
Meller cuenta hoy con cinco tiendas propias en Barcelona (dos) y Valencia, a las que se suman corners en Ámsterdam y París. El plan inmediato es duplicar ese número con desembarcos en Mallorca, Sevilla y Madrid dentro de la Península Ibérica, y dar el salto internacional con aperturas en Roma y Londres en los próximos meses. La marca no ha detallado fechas precisas, pero sí confirma que los nuevos puntos de venta estarán operativos antes de que termine el año.
El movimiento se produce apenas un año después de la entrada de Lenskart, que inyectó recursos para acelerar la omnicanalidad. Meller había facturado más de 30 millones de euros en 2024, el último ejercicio publicado, con un ebitda cercano a los 5 millones de euros. La facturación sigue siendo esencialmente online, pero el impulso físico es ya un pilar estratégico.
Lenskart, el gigante indio que empuja la expansión
El accionista de referencia no es un socio cualquiera. Lenskart opera más de 1.000 tiendas en India y ha construido una cadena de suministro integrada que va desde la fabricación hasta la distribución omnicanal. En el comunicado, Meller lo resume así: «Lenskart aporta una cadena de suministro integrada, una avanzada infraestructura de fabricación, una red de distribución omnicanal y una escala global de retail». Gracias a esa capilaridad, los productos de la marca barcelonesa ya están disponibles en los establecimientos del grupo en India y en nuevos mercados de Oriente Medio.
Para el consumidor europeo, la implicación práctica es que Meller puede replicar ese modelo en sus locales propios: el comprador podrá probarse físicamente las gafas y decidir luego si las adquiere en tienda o a través del canal digital, con la misma política de devoluciones.

La omnicanalidad no es lujo, es una exigencia: quien toca el producto en tienda tiene el doble de probabilidades de comprarlo online después.
Por qué las marcas nativas digitales abren tiendas físicas
La estrategia de Meller no es un caso aislado. Marcas nacidas en internet —desde Warby Parker en Estados Unidos hasta Hawkers en España— han entendido que la experiencia táctil sigue siendo decisiva en categorías como la óptica. Las gafas de sol, en particular, exigen probárselas para valorar el ajuste, el peso y cómo sientan en el rostro.
El formato físico funciona como un probador con tráfico de calle: reduce la tasa de devolución, fideliza al cliente y, sobre todo, capta a un perfil que nunca habría comprado online sin haber visto el producto antes. De hecho, distintos estudios de retail indican que los clientes omnicanal gastan hasta un 30 % más que los puramente digitales.
Además, la presencia en capitales europeas como Roma o Londres coloca a Meller en un escaparate turístico y refuerza su posicionamiento de marca. El precio medio de las gafas ronda los 40 euros, lo que sitúa el producto en un rango asequible para un comprador impulsivo que pasea por la calle y decide entrar a mirar.
El consumidor, el gran beneficiado de la omnicanalidad
Para quien compra gafas de sol, el despliegue de tiendas no es solo una cuestión de marca. La combinación de canal físico y digital ofrece ventajas muy concretas: puedes ver y tocar el producto, pedir una talla distinta si no te convence y gestionar devoluciones sin depender del envío postal. Además, en muchas enseñas el cliente que prueba en tienda y compra online obtiene los mismos plazos de garantía y derecho de desistimiento que si hubiera adquirido en el establecimiento.
A efectos prácticos, conviene revisar la política de la marca: Meller, como otras nativas digitales con tienda física, suele aceptar devoluciones en el punto de venta aunque la compra se haya hecho por internet. Eso ahorra el coste del envío de vuelta y agiliza la devolución. La clave, en cualquier caso, es preguntar antes y guardar el resguardo.
🛒 El Veredicto de Compra
- Prueba antes de decidir: Con más tiendas, puedes comprobar el ajuste y el color real. Úsalo para evitar devoluciones sorpresa.
- Consulta dónde puedes devolver: Aunque compres online, pregunta si aceptan la devolución en la tienda física más cercana; te ahorrarás varios euros de envío.
- Compara el precio con otras marcas: Las gafas de sol de marcas nativas suelen moverse en una horquilla similar. Verifica si el diseño y la calidad justifican los 40 euros frente a opciones de bajo coste.




