STMicroelectronics se ha disparado un 180% en bolsa en lo que va de 2026 y aún le queda un 28% de recorrido, según UBS. La empresa franco-italiana se ha convertido en la joya europea de la inteligencia artificial, y el banco suizo eleva su precio objetivo a 80 euros por acción, un 27,7% por encima del nivel actual.
Claves de la operación
- UBS fija el techo más alto de todas las firmas. Su precio objetivo de 80 euros supera en un 8% la media del consenso y ofrece un potencial de revalorización del 27,7% desde los niveles actuales.
- El negocio de IA de STM multiplicará sus ingresos por siete hasta 2028. Pasó de 160 millones de dólares en 2024 a 400 millones en 2025 y alcanzará los 1.000 millones este año, impulsado por la fotónica de silicio y la energía para centros de datos.
- La compañía se refuerza en LEO y el suministro a Apple. Sus contratos con SpaceX y Amazon en satélites de órbita baja y la recuperación del segmento automoción amplían la base de crecimiento.
El new kid on the block europeo que mira de tú a tú a TSMC y GlobalFoundries
La historia de STM en inteligencia artificial es todavía joven, pero su avance en el centro de datos ha sido fulgurante. Si en 2024 los negocios vinculados a la IA apenas le reportaron 160 millones de dólares (un 1,2% de los ingresos totales), en 2025 la cifra se disparó a 400 millones. Las proyecciones que maneja UBS apuntan a 1.000 millones en 2026, 2.300 millones en 2027 y hasta 2.900 millones en 2028, lo que equivaldría a cerca del 15% de su facturación.
La palanca principal es la fotónica de silicio (SiPho), una tecnología que integra componentes ópticos directamente en los chips de silicio. Los centros de datos que migran del cobre a la fibra óptica necesitan estos dispositivos para manejar los enormes flujos de tráfico de la IA. UBS estima que el mercado crecerá un 45% anual hasta 2028, aunque advierte de que STM perderá algo de cuota frente a fundiciones puras como TSMC.
No es el único motor. Los chips de gestión de voltaje que STM produce para alimentar servidores de IA le van a dar una participación del 15% o 16% en el segmento de energía para centros de datos en 2028, frente al insignificante 3% actual. En una industria hambrienta de electricidad, ese espacio genera márgenes atractivos.
Un fabricante europeo que en cuatro años habrá pasado de ser un actor secundario en IA a facturar casi el 15% de sus ingresos gracias a ella.
La transición del cobre a la fibra y el hambre de energía de los centros de datos
La apuesta de UBS descansa en una premisa de crecimiento estructural. La red de interconexión de los centros de datos de IA está abandonando el cobre en favor de soluciones ópticas, y STM se encuentra bien posicionada en ese salto. Su tecnología SiPho le permite capturar pedidos de los grandes hiperescalares que invierten miles de millones en infraestructura cloud.
Además, el grupo franco-italiano no solo juega en IA. Los satélites de órbita baja, otro mercado en ebullición, le aportarán hasta 1.000 millones de dólares de ingresos este año, gracias a los acuerdos con SpaceX y Amazon. UBS espera que la base de suscriptores impulse la facturación por encima de los 1.300 millones en 2028. Y mientras tanto, el negocio tradicional de automoción e industrial —el más grande, pero que había penalizado la acción en años anteriores— empieza a recuperarse tras la limpieza de inventarios, con un crecimiento previsto de alrededor del 10% anual.
¿Puede STM mantener los márgenes del 45% en un nuevo ciclo alcista?
La última vez que STMicroelectronics brilló, entre 2020 y 2022, rozó márgenes brutos del 45%. UBS cree que ese listón es alcanzable otra vez gracias a un mejor mix de productos y a un apalancamiento operativo favorable. El banco suizo prevé un incremento del beneficio por acción de entre el 11% y el 25% en los próximos cinco años, sustentado por el tirón simultáneo de la IA, los satélites y la automoción.
Sin embargo, no todas las firmas lo ven tan claro. El precio objetivo medio de los analistas recopilados por Bloomberg se queda incluso por debajo de la cotización actual, lo que evidencia las dudas del consenso. La realidad es que STM compite con gigantes de la envergadura de TSMC, y su apuesta por SiPho —aunque prometedora— es una tecnología que los rivales también dominan. Casi dos tercios de los analistas recomiendan comprar, pero un 8% se inclina por vender.
Para el inversor español, STM abre una vía de diversificación que el IBEX 35 no ofrece. Ninguna empresa del selectivo madrileño tiene una exposición directa a la fabricación de chips de IA ni a la fotónica de silicio. Por eso, mirar a la Bolsa de Milán o a Euronext París puede ser la respuesta a quien busque el tirón de la inteligencia artificial sin abonarse a los múltiplos del Nasdaq.
La nota de UBS, publicada este jueves, pone sobre la mesa una tesis de inversión concreta: un precio objetivo de 80 euros que implica un 27,7% de potencial. La compañía, que cotiza en una





