Bouygues, Free y Orange compran SFR por 20.350 millones y reestructuran las telecomunicaciones francesas

El consorcio liderado por Bouygues se repartirá los activos, con un 42% para el operador galo y un 31% para Free. La operación, sujeta al visto bueno de Bruselas y París, se cerrará en el segundo semestre de 2027.

Bouygues Telecom, Free y Orange firmaron un protocolo de acuerdo con Altice France para adquirir y repartirse SFR por un importe total de 20.350 millones de euros, un movimiento que reduce de cuatro a tres los grandes operadores de telecomunicaciones en el mercado francés. La transacción, que culminará en el segundo semestre de 2027 si obtiene los avales regulatorios, supone la mayor reestructuración corporativa del sector en Europa desde la venta de los activos de KPN.

Qué se lleva cada operador del pastel de SFR

La arquitectura financiera de la operación asigna a Bouygues Telecom la mayor proporción de la compra, con el 42% de los activos de SFR. Este paquete incluye la división corporativa SFR Business, 5,9 millones de clientes de consumo masivo y las infraestructuras asociadas de red fija y móvil. La cuota de mercado que gana Bouygues le sitúa como el tercer operador con mayor masa de clientes convergentes del país.

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Por su parte, Free (Iliad) absorberá el 31% de la compañía, lo que se traduce en los seis millones de usuarios adscritos a la marca comercial de bajo coste Red y otros 1,6 millones de clientes particulares. La operación refuerza la tracción de Iliad en el segmento de bajo precio y le aporta una base de infraestructura propia que hasta ahora alquilaba en parte a SFR.

Orange recibe la menor asignación, debido a su posición dominante en Francia, consolidando el 27% restante de los activos. Esta porción equivale a cuatro millones de clientes móviles y un millón de clientes de banda ancha fija, además de la totalidad de los abonados de los operadores móviles virtuales (OMV) Coriolis, Syma y Réglo El conjunto de estos activos facturó 1.700 millones de euros y generó un ebitda de 600 millones en el ejercicio de 2025.

Las frecuencias radioeléctricas móviles de SFR se distribuirán de forma equitativa entre los tres compradores, un punto clave para no alterar el equilibrio de las futuras licitaciones de espectro. Quedan fuera del perímetro de la venta activos estratégicos de Altice: XP Fibre, su vehículo de fibra óptica; UltraEdge, su negocio de centros de datos; Altice Technical Services; la filial de atención al cliente Intelcia; y los negocios en los territorios de ultramar.

Cómo se reparte SFR entre los tres gigantes

OperadorPorcentaje de activosClientes estimadosNegocio clave absorbido
Bouygues Telecom42%5,9 millonesSFR Business
Free (Iliad)31%7,6 millonesRed (bajo coste)
Orange27%5,0 millonesOMV y prepago

El incentivo de los 650 millones para Drahi

El pacto preliminar estipula una cláusula de compensación adicional para Patrick Drahi de hasta 650 millones de euros, sujeta a objetivos de rendimiento financiero hasta el cierre definitivo del traspaso. El dato no es menor: con esta variable, el precio final implícito de la operación superaría los 21.000 millones si SFR alcanza las métricas acordadas durante el período de transición.

El montante final dependerá de indicadores operativos vinculados a la retención de clientes y la migración efectiva de la base de usuarios durante los próximos doce meses. Las tres compradoras asumirán el pago de esta compensación de forma proporcional a su participación en la adjudicación de activos.

Esta estructura de earn-out permite a Altice France maximizar el valor de salida de un activo que acumulaba presión de los acreedores en los últimos dos ejercicios. La deuda de Drahi condicionó el calendario de venta y explica la disposición a un despiece del operador en lugar de una OPA única.

La cláusula de 650 millones convierte los próximos trimestres de SFR en un examen final para Drahi ante los compradores.

El encaje regulatorio y la incógnita del empleo

Bouygues Telecom y Orange tramitarán sus notificaciones ante la Autoridad de la Competencia de Francia (ADLC) en París, mientras que Iliad dirigirá su expediente a la Comisión Europea en Bruselas debido al volumen de sus operaciones multinacionales. Los organismos disponen de un plazo de hasta 18 meses para dictaminar si el paso de cuatro a tres operadores genera concentraciones que afecten a la fijación de precios para el consumidor.

telecomunicaciones

El Ministerio de Economía de Francia emitió una nota donde califica el acuerdo como un movimiento mayor para el diseño de la infraestructura digital europea. Roland Lescure, portavoz del ministerio, precisó que el gobierno francés ejercerá un seguimiento directo para comprobar que se mantenga el ritmo de inversiones en fibra óptica y tecnología 5G durante la fase de integración.

En el capítulo laboral, las tres operadoras han acordado una garantía de mantenimiento del empleo para unos 8.000 asalariados directos, extensible hasta comienzos de 2029. Sin embargo, los sindicatos UNSA y CFDT mantienen la presión: las auditorías previas estiman que el solapamiento de funciones compromete el futuro a largo plazo de aproximadamente 10.000 puestos de trabajo, incluidos 3.000 operarios indirectos de las filiales tecnológicas de Altice. Las centrales exigen un marco vinculante que defina prejubilaciones y traslados antes de la formalización del contrato definitivo de venta.

La migración de las bases de datos de clientes hacia las redes propias de cada comprador se prolongará durante un mínimo de veinticuatro meses tras la aprobación del expediente legal, un proceso que requerirá coordinación operativa entre los tres rivales mientras compiten en el mismo mercado.

Qué supone la compra de SFR para el equilibrio europeo

La reordenación de las telecomunicaciones francesas no es un hecho aislado. Coincide con la consolidación de Orange en el mercado ibérico: la operadora completará esta semana el desembolso de 4.250 millones de euros para ejercer su opción de compra sobre el 50% de MasOrange que permanecía bajo el control de los fondos Providence, Cinven y KKR. Con el dictamen favorable de las autoridades de Competencia de la Unión Europea y la autorización del Consejo de Ministros español, Orange pasará a controlar el 100% de la entidad fusionada.

Este doble movimiento sitúa a Orange junto a Deutsche Telekom en el liderazgo de las telecomunicaciones europeas por volumen de ingresos y accesos fijos y móviles. La brecha de escala frente a competidores como Telefónica se amplía, especialmente considerando que la española concentra su capitalización en los mercados de España, Alemania y el Reino Unido, sin la profundidad de mercado doméstica de la que gozan los gigantes francés y alemán.

El precedente sectorial invita a la cautela: la reducción de cuatro a tres operadores en otros mercados europeos ha generado tensiones de precios durante los primeros ejercicios tras la consolidación, aunque a medio plazo ha permitido mayores inversiones en infraestructura. La vigilancia de Bruselas y París será determinante para calibrar el impacto real sobre el consumidor francés.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: Los expedientes ante la ADLC y la Comisión Europea serán el principal catalizador del valor en los próximos 18 meses. Cualquier exigencia de desinversiones adicionales reduciría la facturación asignada a cada comprador.
  • Reacción del valor: El mercado descuenta sinergias significativas para Bouygues y Free, mientras que la menor asignación de Orange refleja el corsé regulatorio por su posición dominante.
  • Precedente sectorial: La consolidación de MasOrange en España, cerrada esta misma semana, muestra que los reguladores europeos admiten concentraciones siempre que se garanticen inversiones en redes y se mitigue el impacto laboral.

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