MITECO inyecta 42,8 millones en 36 proyectos de redes de calor renovables

Las redes adjudicadas suman 252 MW de potencia renovable y evitarán 12.600 toneladas de CO2 al año. Castilla y León, con 10 proyectos, y Cataluña, con 8, lideran el reparto territorial.

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha adjudicado 42,8 millones de euros de fondos Next Generation a 36 proyectos de redes de calor y frío renovables que sumarán 252 MW de potencia térmica. La resolución, publicada este 23 de julio, movilizará una inversión total de 210 millones de euros y evita la emisión de 12.600 toneladas de CO₂ al año.

Esta segunda convocatoria del programa RENORED, lanzada en enero, se enmarca en el componente 31 del Plan de Recuperación (capítulo REPowerEU) y tiene como objetivo acelerar la descarbonización de los usos térmicos en España. El IDAE, dependiente del MITECO, ha evaluado las candidaturas mediante concurrencia competitiva, priorizando las iniciativas de pymes, las ubicadas en zonas de reto demográfico o transición justa y aquellas que darán servicio a barrios vulnerables.

Publicidad

De los 36 proyectos seleccionados, 17 corresponden a nuevas redes de calor y 19 a la ampliación de instalaciones ya existentes, con titularidad tanto pública como privada. Cuando estén operativos, incorporarán 252,1 MW renovables al sistema térmico y permitirán dejar de emitir al año cerca de 12.600 toneladas de CO₂, según los cálculos del Ministerio.

Las ayudas se abonarán una vez certificada la ejecución de las obras, aunque los beneficiarios pueden solicitar anticipos de hasta el 80% del importe concedido para facilitar el arranque de los proyectos.

Biomasa y Castilla y León lideran el nuevo mapa del calor renovable

La biomasa es la tecnología predominante con 24 de los 36 proyectos adjudicados, lo que equivale a dos tercios del total. Le siguen la geotermia (6 iniciativas), la aerotermia (3), la hidrotermia (2) y la energía solar térmica, presente en un único proyecto.

En términos territoriales, Castilla y León es la comunidad autónoma que más fondos atraerá, con 10 proyectos, seguida de Cataluña (8). Más atrás figuran Galicia y Castilla-La Mancha, con cuatro iniciativas cada una; Asturias (3); País Vasco y Navarra (2 cada una); y Andalucía, Aragón y la Comunidad de Madrid, que albergan un proyecto cada una.

Dos tecnologías —biomasa y geotermia— concentran el 83% de las adjudicaciones, confirmando el peso del recurso local en el impulso a las redes de calor.

La distribución refleja la intención del MITECO de llevar el impacto de los fondos europeos a zonas con necesidades de reconversión térmica y donde la biomasa forestal está especialmente disponible, como ocurre en la España vaciada.

España cuenta con uno de los mayores potenciales de biomasa forestal de Europa, pero la gestión sostenible de los montes sigue siendo un reto. La alta concentración de proyectos en Castilla y León y Cataluña refleja precisamente la disponibilidad de recurso local, aunque los ecologistas advierten del riesgo de sobreexplotación si no se aplican criterios estrictos de certificación.

La geotermia, por su parte, apenas despega en España pese a que la península ibérica posee gradientes térmicos favorables en amplias zonas. Los seis proyectos acogidos a RENORED 2, que suman menos de un 10% de la potencia total, evidencian que la tecnología sigue necesitando un marco de apoyo específico y campañas de prospección de recursos.

El programa RENORED 2 da continuidad a una primera convocatoria que en 2022 distribuyó 34 millones de euros entre 20 proyectos de redes de calor renovables. La segunda edición casi duplica la cifra de actuaciones y eleva la inversión total hasta los 210 millones, lo que demuestra un creciente interés de los promotores.

El IDAE ha destacado que la convocatoria ha priorizado a las pymes y a los municipios afectados por la transición justa, un criterio que responde a la filosofía del Plan de Recuperación de no dejar a nadie atrás en la transformación verde.

Entre los criterios de selección, el MITECO ha valorado que varios proyectos suministrarán calor a barrios vulnerables, donde el acceso a una calefacción asequible y renovable puede marcar la diferencia en la factura energética de los hogares.

El programa RENORED se alinea con la Directiva de Eficiencia Energética de la UE, que obliga a los Estados miembros a evaluar el potencial de las redes de calor y frío y a promover aquellas basadas en energías renovables. España arrastraba un déficit histórico en este ámbito: hasta hace pocos años, las pocas redes existentes estaban alimentadas por gas natural, y el concepto de red de calor renovable era prácticamente desconocido en la edificación residencial.

La Comisión Europea calcula que las redes de calor y frío eficientes podrían satisfacer hasta el 50% de la demanda térmica del continente en 2050. España, sin embargo, apenas contaba en 2020 con 400 redes de climatización centralizada, la mayoría alimentadas con gas. Iniciativas como RENORED buscan cuadruplicar esa cifra en la próxima década, pero el recorrido es enorme.

Redes de calor: la asignatura pendiente de la descarbonización térmica

biomasa redes de calor

En España, los usos térmicos —calefacción, agua caliente sanitaria y procesos industriales— superan el 40% del consumo energético final y siguen dominados por los combustibles fósiles. Las redes de calor con fuentes renovables apenas cubren una fracción ínfima de la demanda, a pesar de que países del norte de Europa llevan décadas apostando por soluciones comunitarias.

Los 252 MW adjudicados equivalen a la potencia de una planta de ciclo combinado pequeña, pero repartidos en decenas de municipios suponen una señal relevante para el mercado. Sin embargo, para cumplir con los objetivos del PNIEC y alinear el sector térmico con la senda de la neutralidad climática, la inversión total movilizada de 210 millones apenas equivale al coste de un parque eólico mediano.

Una inversión de 210 millones apenas equivale al coste de un solo parque eólico de 100 MW. El reto no es solo público, sino movilizar capital privado.

El predominio de la biomasa, si bien aprovecha recursos forestales nacionales, plantea interrogantes sobre la sostenibilidad a gran escala y la calidad del aire en zonas urbanas. La geotermia, con solo seis proyectos, sigue siendo una asignatura pendiente, pese a su elevado potencial en la península ibérica.

El éxito de RENORED dependerá de que estas primeras redes sirvan de tractor para atraer capital privado y replicar el modelo en ciudades de tamaño medio, donde el calor renovable comunitario puede competir en coste con la caldera de gas individual.

Publicidad

Para que esa competencia sea real, será clave el inminente sistema de comercio de emisiones para la edificación y el transporte (ETS2), que encarecerá el gas y podría hacer viables económicamente muchas redes de calor renovables a partir de 2027.

Entre tanto, los 36 proyectos adjudicados este julio constituyen la mayor inyección pública en redes de calor renovables de la historia de España, una señal inequívoca de que el país empieza a tomarse en serio la descarbonización de la demanda térmica.


Publicidad