Repsol: el beneficio semestral se dispara un 265% hasta los 2.201 millones de euros

La revalorización de inventarios aporta 823 millones en un contexto de subida del crudo por los conflictos en Oriente Próximo. La petrolera refuerza el compromiso con el accionista en un año de elevada volatilidad.

Repsol ha comunicado esta mañana a la CNMV un beneficio neto de 2.201 millones de euros en el primer semestre de 2026, lo que representa un incremento del 265% respecto a los 603 millones del mismo período del año anterior. La revalorización de sus inventarios, que ha sumado 823 millones de euros en un entorno de precios del crudo al alza por la crisis en Oriente Próximo, explica buena parte de la mejora. La petrolera ha anunciado asimismo una aceleración de la retribución al accionista, sin detallar todavía el nuevo calendario.

Descontando el efecto no recurrente de la revalorización, el resultado ajustado habría ascendido a 1.378 millones de euros, un 129% más que en el primer semestre de 2025, lo que refleja el buen momento operativo de la compañía. El precio medio del barril de Brent en el trimestre ha superado los 85 dólares, con picos por encima de 95 dólares en junio, un nivel que no se veía desde 2014. Este contexto ha permitido a Repsol capturar márgenes de refino extraordinarios, especialmente en su parque europeo, donde la capacidad de procesar crudos de Oriente Medio se ha convertido en una ventaja competitiva.

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El tirón del crudo y la aportación de los inventarios

La revalorización de inventarios es un efecto contable que aflora cuando el precio del petróleo sube de forma pronunciada durante un trimestre. Repsol, al igual que otras grandes petroleras, valora sus existencias a coste de adquisición o mercado, el menor de los dos. Cuando el mercado repunta, el valor en libros sube y genera una plusvalía que se reconoce en la cuenta de resultados. Este semestre, ese impacto ha sido especialmente voluminoso: los 823 millones aportados son los más altos desde la primavera de 2022, cuando el estallido de la guerra en Ucrania disparó el crudo por encima de los 130 dólares.

Sin ese componente, el beneficio recurrente sigue siendo muy sólido. La cifra ajustada de 1.378 millones duplica el resultado del semestre anterior y supera, a mi juicio, las expectativas de un consenso que no había anticipado un entorno de precios tan agresivo en el segundo trimestre. El aumento de la producción en Libia tras el alto el fuego de mayo, unido a la fortaleza de la demanda asiática, ha mantenido la cotización del Brent en un rango medio de 85-90 dólares, un colchón que no se preveía al inicio del año.

El compromiso con el accionista se refuerza

La dirección de Repsol ha calificado la aceleración de la retribución como una «señal de confianza en la generación de caja del grupo». Aunque no ha precisado cuantías, el mercado interpreta que el plan de recompra de acciones se ampliará de forma inmediata. Cabe recordar que la compañía, en su plan estratégico 2024-2028, se comprometió a distribuir al menos 10.000 millones de euros entre dividendos y recompras. Fuentes del sector apuntan a que la junta de accionistas prevista para septiembre podría aprobar un dividendo a cuenta de 0,40 euros por acción y un nuevo tramo de recompra de otros 500 millones.

beneficio Repsol semestral

El flujo de caja libre del semestre no se ha desglosado todavía, pero con un beneficio neto de esta magnitud, la posición de tesorería debería alcanzar los 5.000 millones de euros a cierre de junio, según cálculos de la compañía que circularon en la última presentación de resultados. Eso otorga un margen holgado para cumplir —y superar— los compromisos de retribución sin comprometer la inversión en la transición energética, que en el primer trimestre ya consumió 1.200 millones en proyectos de hidrógeno y biocombustibles.

La revalorización de inventarios ha sido el acelerador, pero el negocio subyacente ya había cogido velocidad de crucero en el arranque del año, con un crecimiento del 129% en el resultado recurrente.

¿Hasta cuándo el viento de cola?

La pregunta que flota sobre la cotización de Repsol es si este beneficio semestral es extrapolable al resto del ejercicio y a 2027. La respuesta tiene dos caras. La positiva: la capacidad de refinado de la compañía, unida a un coste de extracción por debajo de 2,5 dólares por barril en sus campos de Oriente Medio y el norte de África, la convierten en una de las petroleras con mayor generación de caja por barril procesado. Además, el conflicto en Oriente Próximo no parece cerca de solucionarse, y las sanciones a productores como Irán mantienen el mercado tensionado.

La cara menos amable es que la revalorización de inventarios es reversible. Si el crudo corrige de aquí a final de año, la empresa tendría que registrar una minusvalía contable similar que restaría del beneficio neto en el cuarto trimestre. Ya ocurrió en 2023: tras un primer semestre brillante, la caída del Brent borró 600 millones de los inventarios en la recta final. Eso sí, en 2026 la estructura de márgenes es más resistente: los contratos de suministro a largo plazo con Asia fijan márgenes mínimos que antes no existían.

A mi juicio, el mercado sobreestima el componente puntual y no internaliza suficientemente la mejora estructural en la generación de caja operativa. La rentabilidad por dividendo estimada para 2026 ronda el 6% al precio actual, y la recompra de acciones añade otro punto porcentual de retorno al inversor. Incluso descontando un eventual deterioro del crudo, el piso del beneficio ajustado para el ejercicio completo podría superar los 3.000 millones de euros, suficiente para cubrir una retribución al accionista de hasta 2.000 millones sin apalancarse.

La clave será el guidance que la compañía publique en septiembre. Si eleva la previsión de flujo de caja libre para el año, la acción podría romper la barrera psicológica de los 20 euros con holgura. De lo contrario, toca consolidar.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: En la sesión de este miércoles, las acciones de Repsol abren con una subida del 2,1% hasta los 18,40 euros, alcanzando máximos de dos semanas.

Clave técnica: Superar el nivel de 18,20 euros activa una proyección hacia los 20,00 euros, zona de resistencia que no se visita desde mayo. El soporte se sitúa en los 17,10 euros, media móvil de 50 sesiones.

Apunte macro: El barril de Brent cotiza a 98,1 dólares, con una prima geopolítica que favorece a las refineras. La prima de riesgo española se mantiene en 72 puntos básicos.


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