Horse lanza su motor híbrido español: 163 CV, modular y 800V

El grupo Horse presenta en el salón de Pekín un motor modular de 1.5 litros y hasta 163 CV que puede instalarse en el eje trasero de cualquier vehículo. Su compatibilidad con 800V y la posibilidad de tracción total lo convierten en una de las mecánicas híbridas más versátiles del

El motor de combustión no ha dicho su última palabra. En plena ofensiva eléctrica, el consorcio Horse Powertrain —participado por Renault, Geely y Aramco— acaba de presentar en el salón de Pekín una mecánica híbrida que parte de un diseño español y promete adaptarse a casi cualquier tipo de vehículo.

Se llama X-Range C15 Direct Drive y es un propulsor de 1.5 litros, cuatro cilindros y dos niveles de potencia: 95 CV en versión atmosférica y 163 CV con turbocompresor. Pero su verdadera baza no está en las cifras de caballos, sino en una arquitectura modular que le permite funcionar como híbrido autorrecargable, híbrido enchufable o extensor de autonomía para un coche eléctrico a baterías. Todo ello, además, integrado en una única unidad que agrupa el motor térmico, los motores eléctricos, la transmisión y la electrónica de potencia.

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X-Range C15: el motor híbrido ‘made in Spain’ que se adapta a todo

La pieza ha sido desarrollada en la fábrica que Horse tiene en España, y está pensada para ocupar el mínimo espacio posible. Se instala en el eje trasero —en posición vertical u horizontal— y su compacidad la hace compatible con carrocerías de casi cualquier tamaño, desde berlinas compactas hasta SUV de gran formato. La tracción total es viable añadiendo un segundo motor eléctrico independiente en el eje delantero, que movería exclusivamente las ruedas delanteras.

Otro de los atributos que llaman la atención es su compatibilidad con arquitecturas de 800 voltios, lo que habilita cargas y descargas de alta potencia. Aunque la configuración como extensor de autonomía no es la más eficiente desde el punto de vista energético, sí permite optimizar el sistema de propulsión eléctrica y sirve de argumento para aquellos clientes que aún dudan de la autonomía real de un coche eléctrico.

Horse no busca ganar la carrera del caballo de vapor más alto, sino colocar su motor en el mayor número posible de plataformas y geografías.

La apuesta de Horse por convencer a los escépticos de la electrificación total

La presentación del X-Range C15 coincidió con la de un V6 híbrido de más de 540 CV, también desvelado en Pekín, lo que deja claro que el fabricante de propulsores aspira a cubrir desde la alta potencia hasta los segmentos más sensibles al precio. La decisión de lanzar un motor tan modular responde a una necesidad industrial: dar respuesta a fabricantes que operan en mercados con marcos regulatorios muy distintos, donde la electrificación pura no avanza al mismo ritmo.

En Europa, el calendario de prohibición del motor de combustión sigue generando incertidumbre, mientras que en Asia y América el híbrido está ganando cuota como solución de transición. Horse, con su triple alianza, tiene un pie en cada región y puede ofrecer el mismo bloque mecánico a marcas con estrategias diferentes.

La jugada industrial de Horse: flexibilidad para todas las apuestas

Desde una perspectiva industrial, el movimiento está bien calculado. La capacidad de ofrecer una misma plataforma para tres configuraciones reduce los costes de desarrollo y permite negociar contratos de suministro con varios fabricantes sin tener que rediseñar desde cero cada versión. Además, la fábrica española aporta un sello de calidad europeo y una ubicación estratégica para abastecer tanto al mercado del sur de Europa como a las rutas de exportación hacia Latinoamérica.

No obstante, el reto no es menor. La competencia en el segmento de los motores híbridos es feroz: Toyota lleva décadas perfeccionando su sistema, y los grandes proveedores como Bosch o ZF avanzan con soluciones integradas. Horse tendrá que demostrar que su propuesta modular no solo es versátil, sino también fiable y rentable para el comprador final. Y todo ello en un contexto en el que la presión regulatoria puede cambiar las reglas del juego en cualquier momento.

El X-Range C15 Direct Drive no es el motor más potente, ni el más revolucionario en cuanto a eficiencia pura. Pero sí es un reflejo de lo que la industria espera para los próximos años: motores que sirvan para todo, que se puedan montar en cualquier plataforma y que den a los fabricantes el margen de maniobra que necesitan hasta que el coche eléctrico a baterías sea, definitivamente, la opción mayoritaria.


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