Los inversores minoristas españoles ya pueden comprar acciones de SpaceX en su esperada OPI a través de tres entidades financieras nacionales: Banco Santander, Renta 4 y GVC Gaesco. La operación, registrada en la CNMV y con el folleto aprobado por el supervisor alemán Bafin, reserva un máximo de 55,55 millones de acciones para el tramo minorista europeo y llega sobresuscrita dos veces antes de fijar el precio definitivo.
El folleto de la OPV, al que ha dado luz verde Bafin, detalla que Santander actuará como coordinador minorista, consolidando las órdenes cursadas a través de cualquiera de los tres intermediarios españoles. Los clientes de estas entidades deberán cursar sus peticiones en número de acciones de clase A, sin indicar precio, y se considerarán realizadas al precio final de la oferta pública.
Cómo comprar acciones de SpaceX desde España
Además del canal coordinado por Santander, los inversores particulares en España podrán acudir a la OPI mediante otros brókeres internacionales ya operativos: Interactive Brokers, DeGiro, Revolut y Trade Republic. En estos casos, las órdenes deben expresarse en un importe en dólares estadounidenses (no en número de acciones) y se ejecutarán al precio máximo de la oferta pública, hasta que se fije el definitivo.
La entidad que dirige Ana Botín se encargará de centralizar la demanda minorista procedente de Renta 4 y GVC Gaesco, mientras que los clientes que operen con JP Morgan o Deutsche Bank también pueden participar, aunque fuera del paraguas de Santander. Todos ellos deben disponer de fondos suficientes en sus cuentas durante el período de la oferta y hasta la fecha de liquidación.
En el caso de Revolut, la solicitud se realiza a través de su aplicación móvil, y los fondos deben estar en dólares estadounidenses en la cuenta general de inversión del cliente. El importe quedará reservado hasta la adjudicación final.
La decisión de abrir la OPI al minorista europeo, y en España a través de tres entidades, es un movimiento poco habitual en colocaciones de este calibre.
Precio orientativo y plazos de la OPI
Desde el lunes 8 de junio y hasta el 11 de junio, los interesados pueden cursar sus peticiones, aunque el precio definitivo no se conocerá hasta la última jornada. El folleto establece un precio orientativo de 135 dólares en Estados Unidos y un máximo de 162 dólares en Europa, pero el valor final será el mismo para todos los tramos. Los inversores deben tener en cuenta comisiones por cambio de divisa, ya que la operación se liquida en dólares.
El precio final de la oferta pública no incluirá los impuestos sobre operaciones bursátiles ni otros tributos, ni los gastos que apliquen los intermediarios financieros (incluidas, en su caso, las comisiones por conversión de divisas).
Riesgos y advertencias del folleto
El documento registrado en Bafin es transparente sobre los peligros de invertir en la compañía de Elon Musk. Destaca el conflicto de interés derivado de la concentración de poder en Musk, que tras la OPI ostentará los cargos de consejero delegado, director técnico y presidente del consejo, y controlará la elección de los consejeros gracias a la estructura de doble clase de acciones. “Ello limitará o impedirá la capacidad de los inversores para influir en los asuntos corporativos”, señala el texto.
Además, SpaceX no prevé repartir dividendos en el futuro previsible, ya que su intención es reinvertir las ganancias para financiar el crecimiento. Los expertos consultados alertan de la elevada volatilidad a la que se enfrenta el minorista. “La acción solo es apta para los más tolerantes al riesgo”, apunta Javier Cabrera, de XTB.
Por su parte, Anthony Toupin, analista de Edmond de Rothschild, advierte de que, aunque la OPV podría atraer una demanda excepcional, la valoración extremadamente elevada y el alto grado de control de Musk plantean dudas relevantes sobre gobernanza, liquidez y sostenibilidad del crecimiento.
En paralelo, el proveedor de índices del S&P 500 ha anunciado que no flexibilizará los requisitos para la entrada de nuevas cotizadas, lo que dejará fuera las compras de los gestores pasivos. Sí lo han hecho Nasdaq y FTSE Russell, facilitando la futura inclusión de SpaceX en sus índices.

Análisis: la OPI de SpaceX abre una puerta inédita al minorista español
Que un valor como SpaceX aterrice en las carteras de los pequeños ahorradores españoles a través de tres bancos nacionales es algo poco frecuente. La decisión de Santander de ejercer como coordinador minorista refuerza su apuesta por la intermediación de grandes operaciones internacionales, y coloca a Renta 4 y a GVC Gaesco en el mapa de las colocaciones globales. Pero la pregunta que subyace es si el inversor particular está preparado para asumir los riesgos de una compañía que cotizará con una valoración de varios cientos de miles de millones de dólares, sin historial de beneficios estables y con un control absoluto de su fundador.
La sobresuscripción de dos veces antes de fijar el precio indica un apetito enorme, pero también invita a reflexionar sobre el precio de entrada. Goldman Sachs, uno de los colocadores, prevé que los ingresos de la filial de inteligencia artificial de SpaceX se multipliquen por cien rumbo a 2030, una proyección que justificaría múltiplos elevados. Sin embargo, como señala Ignacio Cantos, de Atl Capital, “tienen que plantearse a qué precio estarían comprando la compañía”.
En mi opinión, la apertura al minorista es una señal de madurez del mercado español, pero también una prueba de fuego para la cultura financiera del país. Acudir a una OPI de este perfil sin entender la estructura de voto dual o los conflictos de interés puede traducirse en decepciones. Los bancos intermediarios hacen bien en detallar los riesgos, pero la responsabilidad última recae en el inversor. ¿Será este el inicio de una nueva era de participación minorista en grandes OPI tecnológicas o, por el contrario, un episodio de exuberancia que recordaremos con cautela? El tiempo, como casi siempre, lo dirá.




