Berkeley Energía se disparó un 25 % en bolsa este martes tras comunicar a la CNMV el hallazgo de litio y rubidio en el yacimiento de Retortillo (Salamanca). El descubrimiento, que llega después de años centrados en la explotación de uranio, redefine por completo el proyecto y lo sitúa en el mapa de los materiales críticos para la transición energética.
Un vuelco geológico inesperado
La compañía ha identificado concentraciones significativas de litio y rubidio en las muestras obtenidas durante los trabajos de perforación complementaria que llevaba realizando desde principios de 2026. El litio es indispensable para las baterías de vehículos eléctricos y el almacenamiento estacionario; el rubidio, menos conocido, se emplea en tecnologías de fotodetectores, células de combustible y relojes atómicos. Ambos figuran en la lista de materias primas críticas de la Unión Europea.
Berkeley recibió en 2013 la concesión para explotar uranio en Retortillo, pero los retrasos administrativos y la oposición local habían ido posponiendo la extracción. Ahora, la aparición de estos dos minerales críticos puede desbloquear nuevos apoyos institucionales y financieros.
Minerales críticos: la baza de la autonomía industrial europea
La Comisión Europea ha puesto en marcha la Ley de Materias Primas Fundamentales, que obliga a acelerar los proyectos mineros considerados estratégicos. El hallazgo de litio y rubidio en plena Castilla y León encaja de lleno en esa hoja de ruta, que busca reducir la dependencia de China y de países africanos. Berkeley Energía podría aspirar a la declaración de proyecto estratégico nacional, un estatus que agilizaría los permisos y atraería inversión.
El mercado lo interpretó como un giro copernicano: las acciones de la firma, que cotiza en el BME Growth y en la bolsa australiana, se dispararon un 25 % al cierre, con un volumen de negociación que triplicó la media de las últimas sesiones.
El hallazgo convierte el proyecto de Salamanca en una pieza relevante del tablero de materias primas que Europa necesita.
El rubidio, además, añade un componente de exclusividad. Apenas se extrae de yacimientos primarios y su precio ha mostrado una fuerte escalada en los últimos años. La combinación con el litio multiplica el atractivo del depósito.
Qué significa para la estructura del negocio
La empresa mantendrá su plan original de extraer uranio —destinado a la generación nuclear—, pero ahora superpondrá una segunda fase centrada en el litio y el rubidio. La coexistencia de los tres elementos en la misma área reduce la inversión en infraestructura y permite compartir costes de procesamiento. Es una ventaja competitiva que pocos proyectos europeos pueden ofrecer.
Sin embargo, los analistas advierten de que el verdadero valor solo se materializará si las leyes del mineral son económicamente viables y si la regulación no impone nuevas trabas. “El mercado está descontando un éxito total antes de que tengamos los estudios metalúrgicos definitivos”, apuntaba un gestor que prefirió el anonimato.
Berkeley ha adelantado que encargará de inmediato una campaña de sondeos de detalle y un estudio de viabilidad para cuantificar recursos y reservas. Los primeros resultados podrían estar disponibles en el segundo trimestre de 2027.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La publicación en los próximos meses de las leyes medias de litio y rubidio. Serán la primera prueba de fuego sobre la económicidad del yacimiento.
- Reacción del valor: La subida del 25 % descuenta un escenario favorable; cualquier retraso en los estudios o decepción en las leyes podría provocar una fuerte corrección.
- Precedente sectorial: Otros proyectos de litio en España, como el de la mina de San José-Valdeflórez en Extremadura, muestran que el camino desde el hallazgo hasta la extracción es largo y plagado de incertidumbre regulatoria.





