Grayscale ha presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) una solicitud para lanzar un ETF al contado de Worldcoin (ticker: GWLD), según muestran los documentos registrados el 20 de julio. La paradoja es mayúscula: mientras la gestora pide permiso para que los inversores puedan exponerse al token sin comprarlo directamente, el precio de WLD se sitúa un 97% por debajo de su máximo histórico de marzo de 2024.
La propuesta contempla que el fondo cotice en el Nasdaq, con BitGo como custodio de los tokens y BNY Mellon a cargo de la administración contable. Grayscale ya ha recorrido este camino: su Bitcoin Trust se convirtió en ETF spot en enero de 2024 tras ganar una batalla judicial a la SEC, y posteriormente lanzó vehículos similares para Solana y Dogecoin a finales de 2025. Sin embargo, ni la comisión de gestión ni los socios de negociación figuran todavía en el expediente.
Worldcoin, un token caído en desgracia
El token WLD apenas cotiza a 0,375 dólares, lejos de los 11,74 dólares que alcanzó en su día más glorioso. La caída del 97% no es un accidente: Worldcoin verifica la identidad de las personas escaneando sus iris con un dispositivo llamado Orb, un modelo que ha suscitado suspicacias regulatorias en España, Portugal, Alemania, Hong Kong, Brasil, Kenia e Indonesia, países que tomaron medidas entre 2024 y 2025 por cuestiones de privacidad y protección de datos biométricos.
A ese deterioro se suma un calendario de desbloqueos de tokens que se extiende hasta julio de 2028. La mayoría de los tokens del equipo y de los inversores iniciales permanece bloqueada, pero su liberación progresiva presiona el precio a la baja. De hecho, las 100 carteras más grandes concentran casi el 90% de todos los WLD en circulación, según el propio documento de Grayscale, una señal de la fragilidad del activo.
GWLD: estructura similar, riesgos idénticos
El fideicomiso del ETF GWLD se creó el 10 de julio de 2026 y apenas diez días después la solicitud llegó al regulador. El analista de Bloomberg Intelligence, James Seyffart, confirmó la presentación en sus redes sociales, destacando el contraste entre la ambición del producto y el estado del activo subyacente.
La propia Grayscale detalla en el folleto los riesgos: enumera las acciones regulatorias de media docena de países y advierte de que la concentración de tokens puede generar una volatilidad extrema. Dicho de otro modo, cualquier movimiento de una ballena de WLD tiene capacidad para agitar el precio del ETF con la misma facilidad con la que un trasvase pequeño de capital agita una piscina pequeña.
El hundimiento del 97% no responde a un ataque informático ni a un fallo del protocolo: es producto de una dilución programada que diluye a los tenedores mientras Grayscale busca inversores.
A pesar de todo, la solicitud de GWLD sigue el mismo patrón que Grayscale ha usado con otros activos: crear primero el vehículo y solicitar la conversión a ETF cuando el mercado regulatorio se lo permite. En el caso de Worldcoin, la SEC aún no se ha pronunciado sobre si el token debe considerarse un valor, un paso que podría complicar —o directamente bloquear— el desenlace. El proyecto pasó por una compra de tesorería en junio que animó brevemente el precio, y por despidos en Tools for Humanity, su principal desarrollador, que volvieron a hundirlo.
Por qué Grayscale insiste pese a todo
La movida de Grayscale puede leerse, más que como un voto de confianza en el proyecto de Sam Altman, como una apuesta por completar un catálogo de productos cotizados que cubra todo el espectro cripto. La gestora ya tiene fondos para Bitcoin, Ethereum, Solana, Litecoin y Dogecoin. Incluir un activo con la controversia y el riesgo de Worldcoin amplía la gama hacia un token que, pese a su desplome, aún tiene una capitalización de mercado no desdeñable y una narrativa de identidad digital que atrae a cierto perfil de inversor.
Para el pequeño ahorrador español, la lección es doble: un ETF spot facilita el acceso fiscal y operativo, pero no borra los riesgos del activo subyacente. Si la SEC aprueba GWLD, el inversor podría comprar exposición a Worldcoin con la misma sencillez que una acción de Apple, aunque la montaña rusa de los desbloqueos y los expedientes regulatorios sigan ahí, esperando al otro lado de la pantalla.





