Horse Powertrain, la ‘joint venture’ de Renault, Geely y Aramco, ha desvelado un motor V6 híbrido que promete agitar la gama alta con hasta 544 CV y una llegada a la calle en 2028.
El nuevo propulsor, bautizado como W30, se ha presentado estos días en el Salón del Automóvil de Pekín, y supone un salto cualitativo en la oferta de la compañía, hasta ahora centrada en bloques de tres y cuatro cilindros. Con un esquema de 3 litros V6 Twin-Turbo y una transmisión híbrida integrada, la planta motriz está diseñada para instalarse tanto en posición transversal como longitudinal, lo que la hace adaptable a un amplio abanico de modelos de altas prestaciones.
Según los datos facilitados por Horse Powertrain, el W30 entrega entre 476 y 544 CV de potencia máxima, con un giro máximo de 8.000 rpm y un par de entre 600 y 700 Nm. La transmisión automática 4LDHT de cuatro marchas aloja un motor eléctrico que, en su versión más potente, alcanza los 612 CV, elevando el rendimiento conjunto muy por encima de los 600 caballos. Todo ello con un peso contenido de 199 kilogramos, una cifra notable para un bloque de seis cilindros sobrealimentado y con toda la electrónica de potencia asociada.
El desembarco en el segmento de los motores V6 híbridos es una declaración de intenciones. Hasta ahora, la empresa participada por el grupo francés, la automovilística china y la petrolera saudí había centrado su negocio en propulsores más pequeños destinados a berlinas y SUV del segmento C. Con el W30, Horse Powertrain apunta directamente a los fabricantes de coches deportivos y de lujo que necesitan un bloque térmico de altas revoluciones que, combinado con la electrificación, pueda cumplir con las futuras normativas de emisiones sin sacrificar sensaciones.
Un motor que ensancha el catálogo y mira a las marcas premium
La estrategia comercial detrás del W30 es transparente: posicionarse como proveedor preferente de mecánicas de alta potencia para los grupos automovilísticos que, pese a la electrificación acelerada, siguen requiriendo motores gasolina de nueva generación. Las quinielas dentro del propio consorcio ya apuntan a marcas como Lotus, Zeekr o Alpine, todas ellas bajo el paraguas de Geely y Renault, respectivamente. La compatibilidad transversal y longitudinal permite a los ingenieros montar este motor en berlinas de gran turismo, SUV de grandes dimensiones o incluso en coupés de motor central.
Es un movimiento que amplía el perímetro de negocio de Horse Powertrain más allá de los vehículos generalistas. La compañía ya suministra motores a la mayoría de los modelos de Renault, Dacia y algunas marcas de Geely. Ahora, con un V6 capaz de rendir a 8.000 rpm y con una asistencia eléctrica que, en su variante tope, supera los 600 CV, el proveedor puede competir de tú a tú con los motores desarrollados por las divisiones internas de BMW, Mercedes-AMG o Porsche, cuyas siguientes generaciones también serán híbridas.
Un V6 híbrido de ‘joint venture’ con 544 CV y un par de hasta 700 Nm es una jugada para captar contratos en la franja alta mientras las marcas premium aún dudan entre electrificar o subcontratar.

Un proyecto que fortalece la ‘joint venture’ y acota el plazo: 2028 en la carretera
Otro de los mensajes implícitos del W30 tiene que ver con la solidez del proyecto Horse Powertrain. Surgida en 2023 de la fusión de las unidades de motores de Renault y Geely, con Aramco como socio estratégico, la empresa ha ido replicando el modelo de otras grandes alianzas del sector —como Stellantis y Punch Powertrain— pero con un enfoque en la electrificación progresiva. La entrada en los motores de mayor cilindrada demuestra que la ‘joint venture’ no se limita a los bloques de acceso y que puede aspirar a contratos de de mayor valor añadido.
El calendario aprieta. Horse Powertrain ha confirmado que el motor W30 no será una mera exhibición de salón: los primeros vehículos equipados con esta mecánica deberían estar circulando en 2028. La compañía trabaja ya en la industrialización del bloque y en la adaptación de las líneas de producción para un V6 que, por su naturaleza híbrida, requiere de un ensamblaje más complejo que los motores monocilíndricos o tricilíndricos que actualmente fabrica en sus plantas de Europa y China.
Análisis: el V6 híbrido, un producto que interpela a una industria en transición
El lanzamiento del W30 por parte de Horse Powertrain no se entiende sin el contexto regulatorio y tecnológico que atraviesa la automoción. La próxima generación de normativas europeas Euro 7 y los crecientes límites de CO₂ en mercados clave como China o California obligan a los fabricantes a mantener motores de combustión evolucionados que puedan hibridarse con sistemas de 48 voltios o enchufables. Un V6 con el que se alcancen los 612 CV en modo híbrido tiene todas las papeletas para integrarse en deportivos de emisiones homologadas, siempre que la parte eléctrica tenga suficiente autonomía.
Mi lectura es que Horse Powertrain está leyendo con acierto una demanda que los grandes grupos no quieren cubrir por sí solos, debido a la enorme inversión que supone desarrollar motores de combustión interna nuevos en plena era eléctrica. Subcontratar un V6 de última generación a un proveedor compartido por varios accionistas —Renault, Geely y Aramco— rebaja los costes y acelera los plazos. El riesgo está en que la ventana de mercado para este tipo de motores se acorte si la penetración del vehículo eléctrico puro acelera más de lo previsto en el segmento premium. Pero, con la fecha de 2028 en el horizonte, el W30 tiene margen para amortizarse si logra cerrar contratos con dos o tres marcas de volumen medio-alto.
El verdadero desafío no es técnico —Horse Powertrain ha demostrado con los V6 del pasado de Renault y de Geely que dispone del ‘know-how’— sino comercial. Convencer a una firma externa ajena al perímetro de los socios, como un hipotético fabricante japonés o alemán, de que monte un motor de una empresa conjunta en la que su competencia tiene participación no será sencillo. La llave podría estar en la calidad del conjunto híbrido y en los plazos de entrega, más que en el precio. En un sector acostumbrado a los largos ciclos de desarrollo, 2028 está a la vuelta de la esquina.





