CoinShares dispara el bull case de Ethereum a $14.135 para 2031

El research desk de CoinShares establece un caso base en 4.935 dólares y un escenario bajista de 1.443 dólares bajo un nuevo enfoque de valoración. El analista Luke Nolan firma un modelo que ya no depende solo de las comisiones de la capa base, sino del papel de ETH como dinero,

CoinShares ha publicado un ambicioso modelo de valoración para Ethereum que, en su escenario más optimista, sitúa el precio de ETH en 14.135 dólares para 2031. El informe, firmado por el analista Luke Nolan, propone un nuevo enfoque de ‘suma de partes’ que rompe con la idea de que Ethereum es simplemente una red que cobra comisiones. La conclusión: el futuro del activo se juega en su papel como dinero, colateral y capa de liquidación de toda una economía descentralizada.

El modelo, presentado ayer por el equipo de investigación de CoinShares, contempla tres trayectorias: un caso bajista que llevaría a ETH a 1.443 dólares, un caso base de 4.935 dólares y el caso alcista de 14.135 dólares. Estas estimaciones implican rendimientos anualizados del -9%, 16% y 43% respectivamente, tomando como referencia los niveles actuales, cercanos a los 1.870 dólares.

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Desde la actualización Dencun de marzo de 2024, la actividad se ha desplazado de la capa base a las redes de capa 2 (rollups), lo que redujo drásticamente las comisiones que los validadores recibían directamente. Las tarifas semanales, que llegaron a superar los 200 millones de dólares a principios de 2024, rondan ahora los 10 millones, aunque los usuarios activos mensuales se han duplicado. Esa paradoja es la que ha obligado a repensar cómo se valora ether.

Un modelo de ‘suma de partes’ que va más allá de las comisiones

CoinShares establece un marco de valoración compuesto por tres capas. La primera trata a Ethereum como un negocio que vende espacio de bloques y proyecta los ingresos futuros por comisiones del comercio en exchanges descentralizados (DEX), transferencias de stablecoins, actividad DeFi, transacciones blob, liquidación de activos del mundo real, staking y otras operaciones.

La segunda capa, y la más determinante, modela la demanda de ether como base monetaria y colateral del ecosistema: depósitos en staking, garantías en protocolos DeFi, reservas de las capas 2, flujos de ETFs, asignaciones de tesorerías corporativas y compras como reserva de valor. La tercera capa añade una superposición de red y especulación.

En el caso base, la contribución de la primera capa al precio de 2031 es modesta: apenas 385 dólares. La prima monetaria, en cambio, aporta 3.960 dólares de los 4.935 dólares totales. En el escenario alcista, la brecha se ensancha: 2.055 dólares por ingresos frente a 10.065 dólares por la prima de dinero y colateral.

El valor de Ethereum a largo plazo ya no depende de cuánto se pague por transacción, sino de cuánto confíe el mundo en su capacidad para ser dinero y garantía.

Para que el caso alcista se materialice, las variables tienen que crecer a ritmos exigentes. El informe asume que los volúmenes DEX crezcan al 25% anual, que la cuota de mercado de la capa 1 de Ethereum en DEX alcance el 35% y que el suministro de stablecoins en la red llegue a 2,8 billones de dólares en 2031. Además, los activos del mundo real tokenizados llegarían a 420.000 millones de dólares solo en Ethereum.

Los flujos anuales hacia los ETFs de ETH alcanzarían los 40.000 millones de dólares, y la compra corporativa, los 25.000 millones. Sobre esa presión compradora se aplica un multiplicador de , reflejando un mercado con menos vendedores dispuestos y mayor claridad en la formación de precios. El caso base, más moderado, mantiene la cuota de DEX en el 20%, el suministro de stablecoins en torno a 450.000 millones y un crecimiento del TVL de DeFi al 25%.

Los riesgos que señala el propio CoinShares

El informe no esconde los peligros. La economía posterior a Dencun sigue sin resolverse: los ingresos por tarifas son débiles, la mecánica de los blobs es incierta y la presión competitiva de otras capas 1 es real. A eso se suman la fricción regulatoria, cambios en la política monetaria global y posibles retrasos en hitos de escalado como Glamsterdam, la próxima gran actualización de Ethereum.

Un enfoque necesario, pero con la ambición propia de un escenario perfecto

El modelo de CoinShares aporta una perspectiva poco habitual en el análisis de criptoactivos. Reconoce explícitamente que Ethereum se ha convertido en algo más complejo que una máquina de cobrar comisiones: es la base de un sistema financiero paralelo donde el ether cumple funciones análogas a las del dólar en la economía tradicional. Sin embargo, los escenarios alcistas requieren que todas las piezas encajen con precisión. Basta con que falle una sola variable importante para que el precio se aleje de esos 14.135 dólares.

El camino hacia los 14.135 dólares pasa por que Ethereum mantenga su dominio en DeFi y stablecoins, algo que no está garantizado en un sector donde la innovación técnica se mide en semanas, no en años. La prima monetaria es, en gran medida, una apuesta por la resistencia de la red como la más segura y desarrollada, un atributo que ninguna otra cadena ha logrado replicar hasta ahora.


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