León XIV ha nombrado a Montserrat Alvarado nueva prefecta del Dicasterio de Comunicación de la Santa Sede, un cargo desde el que reportará directamente al Pontífice y que la convierte en la primera mujer laica en dirigir un dicasterio vaticano. La hasta ahora presidenta de EWTN News releva a Paolo Ruffini, quien ocupaba el puesto desde 2018, y asumirá sus funciones el próximo 1 de noviembre.
Nombramiento y funciones
La designación fue comunicada oficialmente este martes y se produce en los primeros meses del pontificado de León XIV. Alvarado se incorpora a la estructura curial con el encargo de supervisar los sistemas de comunicación de la Santa Sede, una tarea que implica la coordinación de un amplio abanico de medios: Vatican News, Radio Vaticana, L’Osservatore Romano, Vatican Media, la Oficina de Prensa, la editorial, la imprenta y la filmoteca vaticanas.
Se trata de la primera vez que una mujer laica asume en solitario la dirección de un dicasterio. El gesto, señalado por fuentes vaticanas como una apuesta por perfiles de gestión global, refuerza el perfil profesional de la comunicación institucional procedente del mundo empresarial y mediático.
Trayectoria de Montserrat Alvarado
La nueva prefecta, de nacionalidad mexicana, ha desarrollado su carrera en el ámbito de los medios y la defensa de la libertad religiosa. Su trayectoria incluye los siguientes hitos:
- Becket Fund for Religious Liberty (2009-2023): Ocupó cargos de responsabilidad en este think tank jurídico, especializado en la protección de la libertad religiosa.
- EWTN News: Hasta su nombramiento era presidenta y directora de operaciones del canal católico, desde donde ha dirigido plataformas mediáticas internacionales que producen contenidos en siete idiomas.
- Formación: Obtuvo sus títulos académicos en las universidades de Florida y Washington.
El nombramiento de una mujer laica al frente de un dicasterio marca un hito en la estructura vaticana y apuesta por perfiles de gestión comunicativa global.
El peso del Dicasterio de la Comunicación
Creado en 2015 por el Papa Francisco, el Dicasterio para la Comunicación aglutina todos los medios oficiales de la Santa Sede. Además de las funciones operativas y tecnológicas, profundiza en los aspectos teológicos y pastorales de la actividad de la Iglesia en el ámbito de de la comunicación. La nueva prefecta hereda una estructura con un centenar de profesionales y una audiencia multilingüe que se extiende por los cinco continentes.
Un relevo con perfil de gestión internacional
El relevo de Ruffini se enmarca en una etapa de renovación de la Curia. La elección de Alvarado aporta una mirada externa, curtida en la gestión de medios globales y con experiencia directa en la relación con audiencias digitales. El movimiento se interpreta como un refuerzo de la capacidad de la Santa Sede para comunicar su mensaje en un entorno mediático cada vez más fragmentado.
Alvarado ha afirmado, según recoge el comunicado, que «aunque este nombramiento ha sido inesperado, lo recibo con un sincero deseo de servir al Santo Padre, el Papa, en el inicio de su pontificado». Asimismo, agradeció a Ruffini su liderazgo y se comprometió a «fortalecer el Dicasterio para que pueda seguir sirviendo a la Iglesia en Roma y en todas partes para comunicar a Cristo al mundo».
Desde el punto de vista de la gobernanza vaticana, la llegada de una ejecutiva de la comunicación internacional supone un paso relevante en la profesionalización de los medios institucionales, especialmente en un momento en que la Iglesia busca reforzar su presencia digital y su capacidad de respuesta informativa.
📡 El Radar del Sector
- El vacío que llena: Alvarado sustituye a Ruffini tras varios años al frente del Dicasterio, y aporta un perfil procedente del sector mediático privado y de la comunicación global.
- El reto por delante: Integrar las múltiples plataformas del ecosistema vaticano bajo una estrategia unificada y potenciar su alcance digital sin desvirtuar la identidad pastoral de los medios.
- El tablero competitivo: El Dicasterio de Comunicación se posiciona como un actor de comunicación institucional con un peso creciente en el escenario internacional, bajo una dirección laica que refuerza su carácter profesional.





