La DGT ha activado una red de radares con inteligencia artificial que detectan el uso del móvil al volante. La multa asciende a 200 euros y se pierden 6 puntos del carnet. Ya están operativos en varias carreteras españolas.
Cómo funcionan los nuevos radares con inteligencia artificial
La vigilancia en carretera da un salto tecnológico. La DGT ha desplegado dispositivos que combinan cámaras de alta resolución y algoritmos de reconocimiento de imágenes capaces de identificar infracciones en tiempo real. No se limitan a medir la velocidad, como los radares tradicionales, sino que analizan el comportamiento completo del vehículo.
Estos sistemas detectan de forma automática maniobras peligrosas sin que un agente esté observando. La inteligencia artificial procesa las imágenes, cruza patrones de conducción y alerta al centro de control cuando se produce una infracción. Las sanciones se generan sin intervención humana directa, un cambio significativo respecto a los controles convencionales con operador.
La DGT lleva años apostando por una vigilancia cada vez más automatizada tras los drones, los helicópteros Pegasus y los radares Velolaser. La incorporación de inteligencia artificial supone un nuevo paso dentro de esa estrategia y convierte cada tramo vigilado en un observador permanente de la conducción.
Estos radares no solo miden la velocidad. Analizan cada maniobra, y la sanción llega sin que un agente te haya visto.
Qué infracciones detectan y cuánto cuestan
Uno de los comportamientos peligrosos que más persiguen estos dispositivos es el uso del teléfono móvil al volante. Basta con sujetar el dispositivo con la mano, aunque el coche esté parado en un semáforo, para que la cámara lo registre. La sanción por esta conducta es de 200 euros y la retirada de 6 puntos del carnet.
Pero la inteligencia artificial no se queda ahí. El sistema también identifica con precisión las siguientes infracciones:
- No llevar el cinturón de seguridad. Multa de 200 euros y retirada de 3 puntos del carnet.
- Adelantamientos en línea continua. Sanción de entre 200 y 500 euros, más la pérdida de 4 a 6 puntos, según la gravedad de la maniobra.
- Invasión del carril contrario y maniobras que comprometan la seguridad del resto de usuarios.
Para los motoristas, la vigilancia se extrema en las carreteras convencionales, donde se producen buena parte de los accidentes graves de motocicleta. Los adelantamientos sobre línea continua, una de las maniobras más perseguidas, quedan registrados incluso si se producen en un instante.
Dónde están ya activos y qué implica para el conductor
La DGT no ha publicado un listado completo de ubicaciones, pero los primeros dispositivos ya funcionan en tramos de alta siniestralidad de la red viaria española. Las carreteras convencionales, escenario de la mayoría de los siniestros, concentran buena parte de estos nuevos radares con inteligencia artificial.
La principal consecuencia para cualquier conductor es clara: cada vez resulta más difícil que una infracción pase desapercibida. Ya no basta con levantar el pie del acelerador al ver un coche de la Guardia Civil. El sistema observa la conducción durante todo el trayecto y sanciona cualquier comportamiento peligroso en tiempo real.
¿Más seguridad o más recaudación? El debate de los radares IA
El despliegue de la inteligencia artificial en la vigilancia del tráfico abre un debate inevitable. Por un lado, la automatización elimina la subjetividad del agente y persigue conductas que disparan la siniestralidad, como las distracciones con el móvil o los adelantamientos temerarios. La DGT insiste en que el objetivo es reducir los accidentes, no recaudar.
Sin embargo, la ausencia de un operador humano plantea dudas razonables. Un sistema que sanciona sin matices puede generar multas en situaciones donde la maniobra, técnicamente infractora, no suponía un peligro real. La capacidad de la inteligencia artificial para interpretar contextos complejos —lluvia intensa, reflejos en el asfalto, varios vehículos en paralelo— todavía no es equiparable al criterio de un agente experimentado.
Otro punto delicado es la señalización. La norma obliga a advertir de los radares fijos, pero estos dispositivos de IA funcionan como cámaras de vigilancia y no siempre están balizados de la misma forma. El conductor puede recibir una multa sin saber que estaba siendo observado, lo que alimenta la percepción de afán recaudatorio.
La medida es eficaz si se centra en prevenir accidentes y se aplica con transparencia. Conviene que la DGT publique las ubicaciones de estos sistemas y que su funcionamiento sea auditado para evitar sanciones automáticas sin contexto. Mientras tanto, la mejor estrategia del conductor es saber que ya no basta con pisar el freno al ver un uniforme: la carretera vigila, y la multa llega sin avisar.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Uso del móvil al volante detectado por radares con inteligencia artificial. También cinturón y adelantamientos prohibidos.
- Sanción económica: 200 euros (móvil y cinturón); 200 a 500 euros (adelantamientos).
- Puntos del carnet: 6 puntos (móvil), 3 puntos (cinturón), 4 a 6 puntos (adelantamientos).
- Entrada en vigor: Ya vigente. Los dispositivos están activos en varias carreteras españolas.




