Las ventas de turismos eléctricos e híbridos enchufables han superado por primera vez la barrera del 20% de cuota de mercado en España. En mayo de 2026, estas mecánicas sumaron 25.790 unidades, un 18% más que hace un año, y representaron el 23,1% de todas las matriculaciones de coches. Los datos, publicados por las patronales del sector, reflejan que la transición hacia la movilidad sin emisiones gana tracción incluso antes de que las ayudas del Plan Moves IV surtan pleno efecto.
El dato sitúa a España entre los mercados europeos con mayor crecimiento relativo en electrificación, por detrás de los países nórdicos pero acelerando más rápido que Francia o Alemania. En el acumulado enero-mayo, los turismos electrificados crecen un 43,6%, hasta las 111.386 unidades, según los registros de ANFAC. La penetración de las mecánicas alternativas —sumando híbridos no enchufables y de gas— alcanza ya el 74,19% de todas las ventas, lo que deja a los motores de combustión sin electrificar como una opción residual.
Los eléctricos puros tiran del carro con un alza del 34,5%
Dentro del segmento electrificado, los modelos 100% eléctricos (BEV) fueron los grandes protagonistas. Matricularon 12.049 unidades en mayo, lo que supone un incremento del 34,5% respecto al mismo mes de 2025. En el acumulado anual, los eléctricos puros suman 55.175 coches, un 39,4% más.
Estos vehículos ya alcanzan el 10,15% del mercado total de turismos, cinco puntos más que hace apenas dos años. Mientras, los híbridos enchufables (PHEV) crecen a menor ritmo mensual (6,5%) pero mantienen un volumen ligeramente superior: 13.741 coches en mayo, con un acumulado de 66.591 unidades y un despegue del 50% en lo que va de año.
El dominio híbrido y la fotografía completa del mercado
Si se amplía la mirada a todas las mecánicas alternativas, los híbridos no enchufables (HEV) continúan siendo la opción reina. En mayo se vendieron 53.542 híbridos convencionales, un 18,8% más, lo que les otorga el 40,47% del mercado total de turismos. Sumando los electrificados, los de gas y los HEV, el 74,19% de los coches nuevos vendidos en España en mayo llevaban algún tipo de etiqueta ECO o CERO emisiones. Es decir, tres de cada cuatro compradores ya descartan los motores diésel o gasolina sin asistencia eléctrica. Los vehículos de gas, por contra, siguen perdiendo fuelle: apenas 3.888 unidades y una caída del 41%.
Los concesionarios confirman que la demanda de eléctricos se ha disparado en el canal de empresas, que ya representan el 60% de las matriculaciones de estos vehículos. El renting y las flotas corporativas están electrificando sus compras a un ritmo muy superior al del particular, empujados por las exigencias de reporting ESG y la ventaja fiscal del IVA deducible.

Con tres de cada cuatro turismos nuevos ya electrificados, la pregunta ya no es si el cliente aceptará la batería, sino si la red de recarga estará a la altura.
Por qué el 20% es un parteaguas en la movilidad española
Alcanzar una cuota del 20% en vehículos electrificados no es solo un número redondo. Marca un punto de inflexión que los analistas del sector llevaban anticipando desde 2024, cuando el mercado eléctrico apenas rondaba el 8%. La aceleración de los últimos 18 meses tiene varios motores: la llegada de modelos más asequibles de marcas chinas como BYD y MG, las versiones eléctricas de superventas como el Renault Clio y el Peugeot 208, y una red de recarga que, pese a las quejas, ha crecido un 60% en puntos de alta potencia en el último año. A ello se suma el efecto arrastre de las flotas de renting y las empresas, que ya electrifican sus compras para cumplir con los objetivos de descarbonización.
Sin embargo, el camino hasta el 50% de cuota —meta del Gobierno para 2030— sigue cuesta arriba. Las matriculaciones de eléctricos puros apenas representan uno de cada diez coches, y la penetración en zonas rurales es testimonial. El precio medio de un eléctrico sigue siendo un 25% superior al de un modelo térmico equivalente, y la incertidumbre sobre la continuidad del Plan Moves IV añade ruido. Aun así, la tendencia es robusta: en los primeros cinco meses de 2026 se han vendido más eléctricos que en todo 2023. Y eso, en un sector que todavía espera su gran Ley de Movilidad Sostenible, es una señal de que el consumidor español ya no percibe el coche eléctrico como un experimento.
Además, la llegada de la Euro 7 en 2027 y las restricciones crecientes en las zonas de bajas emisiones convierten a los híbridos enchufables en un refugio para quienes aún no se atreven con el eléctrico puro. Los expertos prevén que esta categoría mantendrá un crecimiento de doble dígito hasta finales de década, lo que obligará a los fabricantes a ajustar sus estrategias de preproducción para no quedarse sin stock en el segmento más dinámico del mercado.




