La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha puesto en marcha el trámite de audiencia pública de la propuesta para modificar las reglas de los mercados diario e intradiario de electricidad, con el objetivo último de incorporar 96 rondas de negociación continua en el mercado intradiario continuo (MIC). La consulta, que permanecerá abierta hasta el 24 de junio, representa la última pieza del puzle normativo para que el sistema eléctrico ibérico opere íntegramente en periodos de 15 minutos, un proceso que comenzó en 2024.
Contexto: del periodo de 15 minutos a las 96 rondas
La transición cuarto-horaria no es nueva. España adoptó los periodos de liquidación de desvíos de 15 minutos el 1 de diciembre de 2024 y Portugal hizo lo propio el 1 de enero de 2025. Poco después, el 18 de marzo de 2025, la negociación cuarto-horaria se estrenó en los mercados intradiarios del MIBEL –tanto en el continuo como en las subastas– y el 1 de octubre de ese mismo año el mercado diario europeo completó la migración.
Sin embargo, la posibilidad de casar ofertas cada 15 minutos en el intradiario continuo chocaba con un obstáculo técnico: la plataforma paneuropea de reservas de reemplazo TERRE. Mientras los operadores ibéricos (Red Eléctrica de España y REN) permanecían conectados a ella, desplegar 96 rondas no era posible. La desconexión definitiva, ocurrida el 30 de diciembre de 2025, despejó el camino. Con ese candado fuera, el operador del mercado OMIE, en coordinación con REE y REN, presentó a la CNMC el 9 de marzo de 2026 la propuesta que ahora sale a audiencia.
La adaptación se apoya en un andamiaje normativo denso: el Reglamento (UE) 2019/943, el Reglamento de balance (2017/2195), el Reglamento CACM, la Circular 3/2019 de la propia CNMC y la decisión ACER 11/2025. Todos ellos apuntan a que cada periodo de 15 minutos pueda negociarse en el MIC hasta una hora antes de la entrega física.
Los cambios clave: menos burocracia y más seguridad operativa
El documento sometido a comentarios no es una mera traducción técnica. Introduce ajustes con calado para la operativa diaria de los agentes. Destaca la eliminación de la segunda casación (Second Auction), un mecanismo que quedaba sin sentido en un mercado cuarto-horario. También se endurece la disciplina temporal: el plazo para presentar reclamaciones tras el mercado diario pasa de diez a cinco minutos, una compresión que refleja la velocidad que exigirá el nuevo sistema.
En paralelo, se limitan las ofertas por fichero tanto en el diario como en las subastas intradiarias, con la previsión de que cualquier cambio en esos límites deba comunicarse a los agentes con al menos 30 días de antelación. OMIE se dota además de herramientas para reaccionar ante degradaciones del rendimiento de las plataformas o picos de tráfico procedentes de sistemas automatizados, la gestión de ofertas en el mercado intradiario continuo y de subastas, la incorporación de medidas correctivas en el funcionamiento del algoritmo del mercado intradiario continuo así como ajustes en el proceso de liquidaciones y garantías.
La desconexión de TERRE desbloquea la última pieza para un mercado eléctrico que negocia la energía en tramos de 15 minutos, obligando a los agentes a operar con una agilidad sin precedentes.
En materia de interconexiones, se revisa la comunicación de flujos en frontera para avanzar hacia la plataforma europea XBID sin romper de golpe el esquema actual: se mantendrá un sistema dual mientras la funcionalidad completa no esté disponible. Los anexos que recogen tipos y formatos de ofertas se reorganizan en aras de la claridad, y se actualiza la terminología para alinearla con el nuevo escenario cuarto-horario.

Análisis: ¿eficiencia para todos o un listón más alto?
La lógica industrial es sólida. Un mercado intradiario que case 96 rondas de negociación ofrece señales de precio casi en tiempo real, lo que debería mejorar la integración de renovables y la gestión de desvíos. Las carteras de generación y demanda pueden ajustarse con una granularidad impensable hace solo tres años. Sin embargo, esa misma granularidad impone exigencias operativas que no todos los agentes pueden asumir con la misma facilidad.
La reducción del plazo de reclamaciones a cinco minutos es el ejemplo más palpable. Para una gran comercializadora con equipos automatizados que procesan millones de ofertas, es un ajuste menor. Para un pequeño agregador de demanda o una cooperativa de productores renovables, un error detectado fuera de plazo puede convertirse en una penalización económica sin margen de respuesta. El regulador tiene la oportunidad de dejar constancia en la resolución final de que la eficiencia no se perseguirá a costa de la diversidad de participantes.
También la limitación de ofertas por fichero y el preaviso de 30 días apuntan a un mayor control por parte de OMIE, que se blinda ante eventuales saturaciones. Es razonable, pero la clave estará en cómo se aplican esos topes y si se convierten en una barrera de facto para operadores con menos músculo tecnológico. La CNMC, al abrir este trámite, no solo escucha alegaciones sobre el texto; está decidiendo el tono de supervisión con el que nacerá la nueva etapa.
La audiencia pública estará abierta hasta el 24 de junio. Las observaciones deben dirigirse a la Secretaría del Consejo de la CNMC a través de su sede electrónica, citando el expediente DCOOR/DE/002/26. El mercado español, que ya ha completado la transición técnica al cuarto de hora, se juega ahora la calidad regulatoria de su última frontera temporal.




