
Hasta 700.000 autónomos con ingresos por debajo de 85.000 euros podrían librarse de presentar las declaraciones trimestrales del IVA con la futura exención, pero el nuevo sistema no beneficia a todos: los negocios con muchos gastos corrientes o inversiones perderían el derecho a deducir el IVA soportado y su factura fiscal podría encarecerse.
El IVA franquiciado, voluntario y ya aplicado en el resto de la Unión Europea, elimina el IVA repercutido en las facturas a cambio de renunciar a las deducciones del IVA de las compras. Mientras ATA celebra la medida para la mayoría de los autónomos, el Consejo General de Economistas advierte de que en sectores como el transporte o la construcción no compensa.
Así funciona el IVA franquiciado: exención con un techo de 85.000 euros
La directiva europea sobre el régimen especial de franquicia para pequeñas empresas, vigente desde 2025, autoriza a los Estados a eximir del IVA a los autónomos con ingresos inferiores a un umbral máximo de 85.000 euros anuales. La Comisión Europea detalla los requisitos y España, único país de la UE que no lo ha implantado, prepara su adaptación.
Quienes opten por el régimen dejarán de presentar los modelos trimestrales del IVA (303 y 130 en estimación directa) y sus facturas no incluirán el impuesto. Sin embargo, deberán comunicar periódicamente su facturación a Hacienda para demostrar que no superan el límite. El resto de obligaciones fiscales, como el IRPF o las declaraciones de retenciones, se mantienen.
Quién gana y quién pierde con la nueva exención
ATA calcula que unos 700.000 trabajadores por cuenta propia podrían acogerse al sistema. Su vicepresidenta, Celia Ferrero, defiende que “ningún autónomo se verá perjudicado porque es un régimen voluntario” y que los principales beneficiarios serían profesionales liberales, despachos o negocios con poca inversión en material. La organización estima un ahorro de 25 euros mensuales en costes de gestión y dos horas de trabajo administrativo, lo que suma unos 660 euros al año.
Pero los economistas fiscales ponen números sobre la otra cara. Raquel Jurado, técnica del servicio de estudios del Consejo General de Economistas, explica que “en actividades como transporte, hostelería, comercio o construcción, el IVA soportado en las compras es muy elevado”. Renunciar a esa deducción puede salir más caro que el ahorro en papeleo. La decisión voluntaria, advierte, “económicamente no siempre compensa”.
El ahorro de 25 euros mensuales en gestoría no compensa si cada mes el IVA que dejas de deducir supera esa cantidad. Y en sectores con mucho coste de material, ocurre.
El error más común, señalan los expertos, será lanzarse a la exención sin calcular antes el saldo entre el IVA repercutido que se deja de cobrar y el IVA soportado que no se podrá deducir. En negocios donde la estructura de gastos es ligera, la operación sale a favor; en los que requieren combustible, maquinaria o stocks, el resultado puede ser un aumento neto del coste fiscal.
Por eso, la clave está en el perfil de gasto. Un autónomo que factura 50.000 euros y apenas compra mercancía verá un ahorro claro; un transportista que gasta 30.000 euros al año en gasoil, mantenimiento y peajes, posiblemente no. La decisión no es universal.
Análisis: ¿realmente simplifica o es una trampa para algunos?
La experiencia europea demuestra que el IVA franquiciado puede generar distorsiones. En varios países, algunos empresarios limitan su crecimiento para no superar el umbral y mantener la exención, lo que frena la actividad económica. Además, la desaparición de las deducciones empuja a algunos autónomos a no invertir, por el temor a no poder recuperar el IVA.
La vicepresidenta de ATA, Celia Ferrero, subraya que “España es el único país miembro que no lo tiene implantado”, lo que a su juicio genera una distorsión competitiva frente a los autónomos del resto de Europa. La simplificación, dice, reduciría la carga administrativa y permitiría a los autónomos españoles operar en igualdad de condiciones.
En el debate español, la simplificación administrativa es el gran argumento. Dejar de presentar cuatro liquidaciones al año y evitar el engorro de facturas con IVA alivia la mochila burocrática de miles de pequeños negocios. Pero el Consejo de Economistas recuerda que “no es un sistema perfecto ni beneficioso para todos los perfiles”, y que muchos autónomos podrían estar renunciando a una cantidad importante de deducciones sin ser plenamente conscientes.
La futura implantación dependerá del umbral exacto que fije España y de los sectores que el legislador decida proteger o excluir. Mientras, el autónomo debe hacer números. La voluntariedad del régimen es la red de seguridad, pero solo si se elige con información real.
Guía rápida del IVA franquiciado
- 📅 Plazos: Sin fecha oficial. La directiva europea permite este sistema desde hace años, pero España aún no ha legislado un plazo para su entrada en vigor.
- ✅ Requisitos clave: Autónomos con ingresos anuales inferiores a 85.000 euros (máximo UE). El régimen es voluntario. Se debe comunicar periódicamente la facturación a Hacienda.
- 🌐 Dónde solicitarlo: Aún no disponible. Cuando se active, será a través de la Agencia Tributaria. Se recomienda seguir la web de la AEAT.
- 💰 Importe o coste: Ahorro estimado de 25 euros al mes en gestión y dos horas de trabajo, según ATA (660 euros al año). Pero la pérdida de la deducción del IVA soportado puede superar con creces ese ahorro en sectores con altos gastos.
- ⚠️ Error a evitar: Optar al régimen sin calcular antes si el IVA soportado en facturas de gastos supera el ahorro administrativo. En negocios como el transporte o la construcción, la pérdida de deducciones puede encarecer la actividad.




