BitMine acumula 5,77 millones de Ethereum: el 4,8% del suministro y lanza Robinhood Chain

La empresa dirigida por Tom Lee invierte 49 millones de dólares más en ether y eleva su tesorería por encima del 4,8% del suministro total. Robinhood Chain arranca con una demanda que el fundador califica como 'inusual'.

BitMine (BMNR), la empresa de inversión en activos digitales que dirige Tom Lee, ha elevado su tesorería de ether hasta los 5,77 millones de ether, una cifra que equivale al 4,8% del suministro total de la criptomoneda. La operación, que suma 49 millones de dólares a la posición a 13 de julio de 2026, coincide con el lanzamiento de Robinhood Chain, la nueva red de segunda capa sobre Ethereum que el propio Lee ha calificado como un proyecto con una demanda ‘inusual’ en sus primeras semanas.

El 4,8% del suministro: una tesorería que rivaliza con los grandes tenedores

BitMine ya contaba con una posición destacada en ether, pero este nuevo desembolso la coloca en un lugar que pocos actores privados han alcanzado. Para ponerlo en contexto: el 4,8% del suministro circulante de Ethereum es una participación mayor que la de muchos protocolos de staking líquido por separado y solo queda por detrás de los grandes pools de intercambio centralizado.

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La última compra se ejecutó con 49 millones de dólares adicionales y elevó la tesorería a esos 5,77 millones de ether. A precios actuales, esa bolsa de monedas vale varios miles de millones de dólares, lo que convierte a BMNR en uno de los mayores holders institucionales del mundo. Más aún, la compañía ha ido construyendo esta posición de forma gradual, sin apalancamiento, según ha comunicado a sus accionistas.

En el universo corporativo, la acumulación de criptoactivos como reserva de tesorería es una estrategia que popularizó MicroStrategy con bitcoin. BitMine parece trasladar ese mismo esquema a Ethereum, pero con una diferencia importante: el ether, además de ser un depósito de valor, alimenta una red de contratos inteligentes y finanzas descentralizadas que genera rendimientos constantes. No es solo ‘oro digital’: es una infraestructura que quema comisiones, paga a sus validadores y sirve de colateral en los protocolos DeFi.

Robinhood Chain: la capa 2 que aspira a democratizar el acceso a Ethereum

El anuncio de la tesorería no llega solo. BitMine ha aprovechado para dar visibilidad a Robinhood Chain, su propio rollup sobre Ethereum. Los rollups, conviene recordarlo, funcionan como vías de servicio que descongestionan la autopista principal: procesan transacciones fuera de la red base y luego las agrupan en un único resumen que se registra en Ethereum. Esto permite comisiones mucho más bajas y tiempos de confirmación casi instantáneos.

Tom Lee ha declarado que la acogida de Robinhood Chain ha sido mejor de lo esperado. Sin dar cifras precisas, ha hablado de una demanda ‘inusual’, lo que en el entorno actual de Ethereum —con decenas de capas 2 compitiendo por usuarios— sugiere que el proyecto está encontrando un nicho. Quizá el gancho es la integración directa con la tesorería de BitMine, que podría ofrecer incentivos únicos.

Cabe recordar que Robinhood Chain no es un simple clon de otros rollups. Desde su diseño, se apoya en pruebas de conocimiento cero (ZK-rollups) para validar las transacciones, lo que mejora la seguridad y reduce el tiempo de espera para retirar fondos de vuelta a la red principal. Si consigue tracción, podría convertirse en una pieza más del ecosistema de escalado de Ethereum que ya lideran Arbitrum, Optimism y Base.

Que una empresa cotizada acumule casi un 5% de todo el ether en circulación es un voto de confianza institucional sin precedentes.

El análisis: lo que la apuesta de Tom Lee dice sobre la confianza institucional en Ethereum

Más allá del número concreto, el movimiento de BitMine tiene varias lecturas. La primera es que la demanda institucional por ether sigue viva y crece de forma orgánica, lejos de los focos de los ETF al contado. Mientras los productos cotizados han concentrado la atención mediática, hay tesorerías corporativas que simplemente compran y bloquean ether sin hacer ruido.

La segunda lectura apunta a la madurez de Ethereum como activo de reserva. No es casualidad que el aumento de posición coincida con el lanzamiento de Robinhood Chain: la empresa quiere ser, al mismo tiempo, uno de los mayores tenedores y un proveedor de infraestructura. Es una jugada a largo plazo que recuerda a los primeros pasos de Amazon Web Services, donde la compañía que dominaba el comercio electrónico acabó siendo también el mayor proveedor de nube del mundo.

Sin embargo, concentrar casi el 5% del suministro en una sola entidad no está exento de riesgos. Para los más puristas, supone un paso atrás en la descentralización, uno de los principios fundacionales de Ethereum. Si BitMine decidiera vender de golpe, aunque no es su plan, el mercado lo acusaría. Y si a eso se suma que Robinhood Chain depende de los validadores de la propia BitMine, el ecosistema podría volverse más frágil de lo deseable. Con todo, la trayectoria del equipo de Tom Lee, muy vinculado a la tecnología y a las finanzas desde hace décadas, invita a pensar que la estrategia está bien calibrada.

De momento, el mercado ha reaccionado con moderación. El precio del ether apenas se ha movido, pero la noticia añade un soporte fundamental: hay un actor con músculo financiero dispuesto a seguir acumulando. Y eso, en un activo que ya quema más monedas de las que emite en determinados periodos gracias a la EIP-1559, puede ser gasolina de la buena para el próximo ciclo alcista.


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