Stablecoin euros: Qivalis suma 25 bancos españoles, entre Bankinter, Sabadell y Abanca

La plataforma, respaldada por entidades como Kutxabank y Bankinter, aspira a competir con las criptomonedas globales y captar pagos transfronterizos. El proyecto cuenta con el visto bueno del Banco de España según fuentes cercanas.

Veinticinco entidades financieras españolas y europeas acaban de dar un paso que hace dos años parecía ciencia ficción. Entre ellas figuran Bankinter, Sabadell y Abanca, que se suman al consorcio Qivalis para lanzar en los próximos meses una stablecoin denominada en euros y plenamente regulada. La cifra, los nombres y la velocidad de ejecución elevan la presión sobre las criptomonedas globales.

Qivalis: entidad y hoja de ruta de la stablecoin en euros

El consorcio Qivalis es una plataforma participada ya por 30 bancos europeos, con especial peso de las entidades españolas. A los fundadores Kutxabank, BFF Bank y otros tres socios se unen ahora 25 nuevos bancos, entre ellos los cotizados Bankinter y Sabadell, así como Abanca. Su objetivo común es emitir una stablecoin referenciada a la par con el euro y respaldada al 100 % por reservas líquidas en efectivo o equivalentes, custodiadas por el Banco de España según los términos aún en negociación.

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La hoja de ruta que maneja la dirección de Qivalis contempla el lanzamiento definitivo en el cuarto trimestre de 2026, una vez obtenidas las autorizaciones del Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) como proveedor de servicios de criptoactivos. El proyecto aspira a ofrecer una alternativa regulada a las stablecoins dolarizadas que hoy dominan el mercado, como USDC y USDT, y a captar parte del creciente volumen de pagos transfronterizos que se realiza en euros.

Bankinter confirmó su adhesión esta misma semana mediante un comunicado oficial, que puede consultarse en el comunicado oficial de Bankinter, y ha sido el primer banco cotizado español en formalizar su entrada. Sabadell y Abanca se han incorporado de manera simultánea, según ha podido saber esta redacción.

Por qué los bancos españoles se suben al tren de las criptomonedas reguladas

La decisión de estos bancos no es casual. El mercado de las stablecoins mueve ya más de 200.000 millones de dólares en valor de mercado, con un claro dominio del dólar estadounidense. Sin embargo, el euro apenas representa un 1 % de ese pastel, pese a ser la segunda divisa de reserva mundial. Ese desequilibrio ha encendido las alarmas en el Eurosistema y en la banca tradicional, que ven cómo el efectivo digital escapa a su control.

“Hay una ventana de oportunidad antes de que el euro digital del BCE esté plenamente operativo. Los bancos quieren liderar ese espacio con una solución privada pero regulada”, explica un analista de la consultora Oliver Wyman, citado por Reuters. Los datos de uso respaldan esa urgencia: las transferencias transfronterizas en euros mediante criptoactivos crecieron un 47 % en 2025, según estimaciones del Banco de Pagos Internacionales. Qivalis aspira a capturar una porción de ese flujo y a ofrecer a grandes corporaciones y pymes una vía más barata y rápida que el corresponsal bancario tradicional.

El giro estratégico que puede redefinir la banca tradicional

Conviene leer este movimiento con varias capas de profundidad. Por un lado, la irrupción de una stablecoin bancaria europea supone un desafío directo a las criptomonedas globales, pero también al monopolio tecnológico de las fintech. Si los bancos logran que sus clientes migren a esta moneda digital para pagos recurrentes —nóminas, proveedores, remesas— estaríamos ante una reintermediación del sector financiero que pocos anticipaban hace un lustro.

Por otro lado, el respaldo de la banca española tiene una lectura geopolítica implícita. En un momento en que la UE debate la autonomía estratégica en infraestructuras financieras, un euro digital privado pero supervisado por el Banco de España podría funcionar como campo de pruebas para el futuro euro digital público. No obstante, aquí reside también el mayor riesgo: si el BCE acelera su propio proyecto, la convivencia de dos monedas digitales en euros podría generar fricciones de liquidez y fragmentación de mercado.

Desde esta redacción creemos que el éxito de Qivalis depende, en última instancia, de su capacidad para integrarse con los sistemas de pago instantáneo ya existentes (como el SEPA Instant) y para convencer a los comercios de que aceptar esta stablecoin les ahorra costes reales frente al TPV tradicional. Mientras tanto, la cifra de 25 bancos deja claro que la banca española no está dispuesta a quedarse mirando cómo otros construyen el futuro de los pagos. Cosas que pasan en 2026.


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