Los datos de Talgo en el primer trimestre han sido positivos, mejorando sus beneficios y ampliando su cartera de pedidos. Pero, al mismo tiempo, el dato ha acabado decepcionando a buena parte de los analistas, que esperaban que, tras conseguir un comprador en Sidenor, mejorara la capacidad de sus fábricas y contratara a más trabajadores para mejorar el ritmo de entrega de los pedidos de la empresa, y evitar retrasos y sanciones como la de Renfe.
El problema, por supuesto, es que la empresa ha tenido que ocupar parte de sus espacios para arreglar problemas de mantenimiento en trenes por el accidente en Adamuz. Como lo han señalado los analistas de Renta 4, el problema es que esta situación ha limitado parte de su capacidad en el corto plazo, lo que complica la apuesta central de la nueva directiva para sacar al fabricante de los números rojos: aumentar su cartera de pedidos de construcción y mantenimiento de trenes en el corto plazo y dar trabajo a sus fábricas por los próximos años.
«El EBITDA contable se ha situado en 9,8 millones de euros (margen del 5,7%), un 29% menos que en nuestra previsión. Aunque la compañía hace hincapié en un EBITDA ajustado de 12,3 millones de euros (margen del 7,1%) aislando el efecto de los extraordinarios (derivados principalmente de los proyectos de fabricación maduros que han mermado la rentabilidad y del impacto de la menor actividad de mantenimiento en España por el corte transitorio de la línea de AVE Madrid-Andalucía), esta magnitud sigue siendo un 10,9% inferior a nuestras estimaciones. No obstante, esperamos que la rentabilidad mejore gradualmente en los próximos trimestres conforme se reduzca el peso de estos proyectos menos rentables, se compense con la ejecución de nuevos contratos y se normalice la red ferroviaria nacional», señala el análisis del banco de inversión.

El problema evidente es que todavía hay algunas consecuencias de los problemas del accidente en Adamuz que pueden complicar tanto los nuevos pedidos en España como seguir afectando a otras operaciones. Es cierto que la reapertura de todas las vías de las rutas andaluzas ha devuelto parte de la normalidad a Ouigo, Iryo y Renfe, y esta última debería devolver también su normalidad al fabricante, pero es otro recordatorio de que el accidente ha marcado el año de todo el sector ferroviario español.
De momento, el reto es no solo volver a la normalidad en cuanto a sus actividades de mantenimiento del sector ferroviario en el país, sino también que esta situación no afecte a la llegada de nuevos pedidos. La realidad de la empresa fabricante es compleja, aunque los analistas, y la propia empresa, se muestran optimistas en que en los próximos meses cumplirán con las estimaciones a medida que marquen distancia del accidente.
EL RETO DE LA NUEVA DIRECTIVA DE TALGO
A pesar del optimismo, el reto de la nueva directiva de Talgo sigue más que presente. La empresa fabricante es una de las más importantes del sector en toda Europa y especialmente en España, sobre todo porque sigue siendo la única que tiene la posibilidad de fabricar los trenes de ancho variable necesarios para las rutas del norte del país, que atraviesan los territorios gallegos.
Su modelo Avril es clave para esta zona, a pesar de la larga lista de problemas que ha acumulado en los últimos años. Es cierto que tanto Ouigo como Iryo han participado en un reclamo hecho a través de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) donde se defendía la necesidad de adaptar las vías que siguen teniendo el conocido «ancho ibérico» al ancho internacional, pero de momento no se han dado pasos en este proceso.
OPTIMISMO PARA EL RESTO DEL AÑO, PERO MANTIENEN LAS PRECAUCIONES
En cualquier caso, aunque los problemas de este primer trimestre los han alejado de los números verdes, al menos hay señales positivas para el resto del año. De momento, la directiva sigue con calma los cambios en todo el sistema, y esperan que tanto los pedidos como las labores de mantenimiento se mantengan en los próximos meses.

«La compañía mantiene sus objetivos para 2026 (ingresos 700-800 millones de euros y un margen de EBITDA del 7,5%-8,5%). Talgo espera que los márgenes irán mejorando paulatinamente a medida que comience la ejecución de nuevos contratos con perfiles más atractivos y se normalice la red AVE Madrid-Andalucía en España», sentencia el análisis de Renta 4.




