Precio luz hoy: cae un 30% y se sitúa en 37,73 euros/MWh

El precio mayorista se desploma y marca 37,73 euros/MWh, con varias horas por debajo de 50 euros. La tarifa regulada PVPC reflejará esta caída de inmediato, aliviando la factura mensual de los hogares más modestos.

El precio mayorista de la electricidad se ha desplomado hoy un 30%, situándose en 37,73 euros por megavatio hora (MWh). Una caída que alivia la tensión de las últimas semanas. Los datos del mercado diario, consultados en OMIE, muestran que varias horas del día han cotizado por debajo de los 50 euros/MWh. El viento ha soplado con fuerza y la radiación solar ha sido alta. Las renovables han marcado el pulso.

Según ha informado El Diario de Madrid, la bajada llega en un contexto de moderación de la demanda, propia de mediados de mayo, y un gas natural que, aunque volátil, no está presionando los precios como en invierno. El mix de generación ha estado dominado por la eólica, que ha cubierto más del 40% de la demanda en horas valle.

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El dato: una caída del 30% en un solo día

El precio medio del pool eléctrico ha pasado de aproximadamente 54 euros/MWh del día anterior a los actuales 37,73 euros. No es la mayor caída del año, pero sí una de las más abruptas. A las 4 de la madrugada, la electricidad llegó a cotizar a 22 euros/MWh. Una cifra casi impensable hace un mes.

Para ponerlo en perspectiva: hace solo tres semanas, el precio alcanzó los 90 euros/MWh durante una ola de calor temprana. El desplome actual es un respiro para los bolsillos. Pero la volatilidad persiste. Los mercados se mueven al son de la meteorología y la geopolítica.

¿Qué significa esto para la tarifa PVPC?

Los consumidores con el Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC) son los grandes beneficiados. Esta tarifa regulada indexa su coste al precio horario del mercado mayorista. Con los actuales niveles, la factura de la luz para estos hogares registrará un recorte notable.

Si mañana los precios se mantienen en torno a 37 euros, un hogar medio podría ahorrar entre 15 y 20 euros al mes en comparación con la media del invierno. De hecho, hay bloques horarios, como la madrugada y el mediodía, en los que el coste de la energía se acerca a cero. Para los que tienen tarifas con discriminación horaria, programar los consumos en esas franjas puede suponer un ahorro extra.

PVPC

Análisis: un respiro estacional o un síntoma de algo más profundo

Este es el típico desplome primaveral que los analistas energéticos conocemos bien. Las renovables alcanzan su pico de generación, la demanda cae porque no hace ni frío ni calor extremo, y el gas se toma un respiro. Pero la pregunta incómoda es si estos precios pueden mantenerse cuando el termómetro suba de verdad en julio y agosto.

Es cierto que la penetración de eólica y solar ha transformado el mercado. Hace una década, un día como hoy habría tenido un precio medio de 55-60 euros. Ahora la fotovoltaica mete presión a la baja en las horas centrales y la eólica barre por la noche. Sin embargo, el sistema marginalista sigue dependiendo de la última central en casar: casi siempre un ciclo combinado de gas. Y ahí el precio del gas, aunque estable, no ha desaparecido como referente.

Creo que este desplome, aunque positivo para la factura inmediata, no debe cegarnos ante los retos de fondo. Como periodista que ha seguido los bandazos del pool desde 2018, veo una pauta: cada vez que los precios rozan mínimos, el mercado se relaja y se posponen inversiones en almacenamiento o en redes inteligentes. Luego, vuelve un pico de demanda o una parada nuclear inesperada y pagamos las consecuencias.

El PVPC vuelve a ser, por ahora, la opción más barata. Eso sí, los consumidores domésticos deben ser conscientes de que la volatilidad no se ha ido. Las subastas diarias aún pueden dar sorpresas. Si el gas se encarece en otoño por tensiones geopolíticas, el precio mayorista se disparará, PVPC incluido. La transición energética avanza, pero no es lineal.

¿Veremos precios sostenidos por debajo de 50 euros este verano? Dependerá de hasta qué punto el viento y el sol aguanten el tirón y de lo que decidan los grandes productores de gas. Mientras, el consumidor puede disfrutar de esta tregua. Pero que nadie se confíe.


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