
Con dos nóminas cada mes, la alegría de más ingresos puede empañarse cuando llega la Renta. El error más común es pensar que cada empresa retiene lo necesario para cubrir la suma, y no es así. Hacienda luego suma todo y a menudo toca pagar.
Vamos al grano: si tienes dos pagadores, cada uno te retiene como si tu salario fuera el único. Al hacer la declaración, se unen los ingresos y se aplica el tipo correspondiente al total, que suele ser más alto. El resultado es una declaración con susto.
Por qué con dos pagadores la Renta suele salir a pagar
El IRPF es progresivo: a más ingresos, mayor porcentaje. Cada empresa calcula la retención sobre tu salario individual y, salvo que tú indiques lo contrario, no sabe del otro empleo. Así, la suma de las retenciones casi nunca alcanza a cubrir lo que te tocaría pagar por el total de ingresos. La famosa “regularización” de la Renta es el momento en que Hacienda ajusta cuentas.
Imagina un caso sencillo: ganas 1.200 euros en un trabajo y 1.200 en otro. Cada empresa retiene un 12%, pero al sumar los 28.800 euros anuales (más de 24.000 brutos) el tipo real podría superar el 18%. La diferencia de varios cientos de euros es lo que luego hay que ingresar.
Además, si el segundo pagador te ingresó más de 1.500 euros al año, estás obligado a presentar declaración aunque no llegues al umbral de 22.000 con un solo pagador. Este umbral baja a 15.000 euros si el segundo pagador supera los 1.500 y el total supera esa cantidad.
Ojo: la obligación de declarar no depende solo del impuesto final; a veces se presenta para solicitar deducciones, pero eso ya es otra historia.
Cómo escapar del ‘susto’ tributario: ajustar la retención a tiempo
La solución es pedir que te retengan más en uno de los empleos. Para ello existe el modelo 145, un documento que entregas al empleador para que aumente la retención voluntariamente. Basta con solicitar a uno de los pagadores que aplique un tipo más alto (por ejemplo, un 2% más) para equilibrar las cuentas. Sin este paso, el susto está casi garantizado.
Para hacerlo, rellenas el modelo 145 indicando que percibes otros ingresos y marcas la opción de “retención regular adicional”. La empresa está obligada a aplicarlo desde ese momento. También puedes optar por declarar tus ingresos totales en la Renta ajustando la retención a través de la comunicación a la empresa del resto de pagadores.
Un detalle que pocos saben: también puedes solicitar que se aplique el mínimo por descendientes o ascendientes en el modelo 145 si te corresponde, y eso reduce la base de retención. Pero si tienes dos empleos, el mínimo personal y familiar se prorratea entre los pagadores; no se duplica nunca.
El error más frecuente es no actualizar el modelo 145 al inicio de cada año o al cambiar de trabajo. Si empiezas un segundo empleo, comunícalo de inmediato para evitar que el ajuste llegue tarde.
Por qué cada año miles de contribuyentes se llevan un susto en la declaración
Según los datos de la última campaña de la Renta, en la declaración de 2024 (presentada en 2025) alrededor de 3,5 millones de contribuyentes tuvieron un resultado a ingresar. Casi la mitad eran trabajadores con más de un pagador, según la Agencia Tributaria. La causa principal fue la retención insuficiente en el segundo empleo.
La situación se repite año tras año. El sistema, aunque mejorable, no está diseñado para que el trabajador se olvide de su situación fiscal. Es decir, la responsabilidad es tuya: comunicar los ingresos adicionales a Hacienda (vía retención) es el único antídoto real contra la sorpresa. En raras ocasiones, si ganas muy poco en el segundo empleo, el impacto es neutro, pero en la mayoría de casos, con dos sueldos similares, el resultado sale a pagar.
Por si fuera poco, no planificar las retenciones puede afectar también a prestaciones como ayudas al alquiler, porque la suma de ingresos anuales se cruza con los límites de renta. Un detalle que conviene revisar: si estás cobrando el Ingreso Mínimo Vital o cualquier subsidio, el aumento de ingresos por el segundo empleo puede hacerte perder el derecho, y la Agencia Tributaria cruza los datos en tiempo real.
En resumen, ajustar la retención no es solo una medida fiscal inteligente, sino que evita sustos y te da tranquilidad. La Agencia Tributaria recomienda hacerlo a principios de año para que el cambio se aplique todo el ejercicio.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: Puedes ajustar la retención en cualquier momento del año. La declaración de la Renta 2025 se presenta hasta el 30 de junio de 2026.
- ✅ Requisitos clave: Tener más de un pagador y que el segundo te haya pagado más de 1.500 euros anuales; estar por encima del límite legal de ingresos para declarar.
- 🌐 Dónde solicitarlo: Entrega el modelo 145 a tu empresa. Puedes descargarlo en la sede electrónica de la AEAT.
- 💰 Importe o coste: Variable; la cuota a pagar en la Renta dependerá de la diferencia entre lo retenido y lo que corresponde. Sin ajuste, suele ser entre el 4% y el 7% del salario total anual.
- ⚠️ Error a evitar: No entregar el modelo 145 al comenzar el segundo empleo o al inicio del año. Cada empresa retendrá de menos y la regularización será muy alta.




