Telefónica ha protagonizado este jueves la mayor subida del Ibex 35, con un repunte del 5,79% que devuelve la acción a los 4 euros por primera vez desde noviembre pasado. La capitalización bursátil se sitúa cerca de los 23.000 millones de euros, un nivel no visto en meses. El detonante: unos resultados trimestrales que los inversores han recibido con compras inmediatas.
La cotización de Telefónica alcanzó un máximo intradía de 4,089 euros, un 7,13% por encima del cierre anterior, antes de que la subasta de cierre moderara el alza hasta el entorno de los 4,07 euros. Con todo, es el mayor salto porcentual en una sola sesión para la teleco desde 2021. No todos los días la teleco se viste de campeona.
El selectivo español apenas se movió del 0,1% en el día, lo que hace aún más llamativo el comportamiento de Telefónica. La teleco se ha convertido en el motor del índice y en el valor más negociado de la sesión. Los inversores institucionales, que en las últimas semanas habían reducido su exposición a utilities, volvieron a entrar con fuerza.
Unas cuentas que disipan dudas
Los resultados presentados hoy reflejan la buena salud operativa de la compañía. Los datos remitidos a la CNMV esta mañana mostraron un crecimiento de ingresos del 2,4% hasta los 10.250 millones de euros, con un EBITDA que avanzó un 3,1% y un beneficio neto por encima de las previsiones. La deuda neta se redujo en 800 millones de euros, situándose en 28.200 millones, lo que refuerza la confianza en el objetivo de apalancamiento. Son cifras que, sin ser espectaculares, demuestran una ejecución sólida de la estrategia de simplificación.
La visión de los analistas
Wall Street también da su visto bueno. Bank of America ha elevado el precio objetivo de Telefónica hasta los 4,50 euros por acción, un 12% por encima del cierre de hoy, mientras que JP Morgan mantiene su recomendación de sobreponderar. Los analistas de Santander destacan que el descuento por exposición a Hispanoamérica se ha reducido a la mitad en los últimos tres meses. El consenso de mercado recogido por Bloomberg sitúa el potencial de revalorización adicional en un 15% para los próximos doce meses.
El nuevo perfil de Telefónica: más que un rebote puntual
Lo que vimos hoy en el parqué va más allá de un simple rebote técnico. Creo que la subida refleja un cambio de percepción estructural. Telefónica lleva meses reordenando su cartera de activos, con la vista puesta en la monetización de infraestructuras y en la expansión de las redes 5G. Recuperar los 4 euros es simbólico: rompe una barrera psicológica que el mercado había respetado durante el último semestre. Se acabó la penitencia. Por ahora.
En el ámbito europeo, la posible consolidación del sector podría actuar como catalizador adicional. La Comisión Europea ha mostrado una actitud más flexible hacia las fusiones transfronterizas, lo que abre la puerta a operaciones que revaloricen los activos de las telecos. Telefónica, con su red de fibra y su presencia en mercados clave, es un actor natural en este proceso.
Desde el punto de vista técnico, la superación de los 4 euros activa un patrón de vuelta en V con proyección hacia los 4,20 euros, según varios analistas chartistas. Eso deja margen para un nuevo tramo alcista si las condiciones de mercado acompañan.
Sin embargo, no todo es un camino de rosas. La competencia en el mercado español sigue siendo feroz, y el entorno regulatorio en Europa no termina de favorecer a las grandes telecos. La pregunta es si este rally tiene recorrido o si nos encontramos ante un episodio de sobrecompra. Los datos de volumen apuntan a que hay convicción detrás del movimiento, pero conviene no olvidar que el valor todavía está lejos de los máximos históricos.
Habrá que ver en las próximas sesiones si Telefónica es capaz de consolidar este nivel. La clave estará en la evolución de los resultados de las divisiones de infraestructura y en la posible monetización de activos como Telxius. Mientras tanto, los accionistas respiran aliviados. Y con razón.




