Cada vez son más las personas que se animan a viajar solas. La experiencia, al principio, puede resultar intimidante, pero una vez que se prueba engancha y por eso no es extraño ver a viajeros solos. De hecho, viajar solo se ha convertido en una tendencia porque ofrece una oportunidad única de crecimiento personal.
Algunos incluso, como los nómadas digitales, trabajan mientras viajan, por lo que se ha convertido en todo un estilo de vida. Eso sí, antes de animarse a hacerlo, siempre viene bien conocer lo que nos aporta esta modalidad de viaje y consejos para que la experiencia sea lo más positiva posible.
¿Por qué viajar solo?
Por qué viajar solo es la pregunta que todo el mundo se hace cuando empieza a planteárselo, y no es de extrañar. Viajar sin nadie que nos acompañe es una manera de salir de nuestra zona de confort, y eso siempre cuesta. No obstante, su valor reside precisamente ahí, pues enfrentarse a nuevas situaciones y conocer otros lugares nos enriquecen personalmente.
Viajar solo nos enseña a adaptarnos, a confiar en nosotros. Además, podemos hacerlo a nuestra medida, diseñando nuestro propio itinerario y sin depender de otros. Las actividades o sitios que visitemos solo nos conciernen a nosotros.
Lo más importante, antes de aventurarse, siempre es informarse bien para garantizar nuestra seguridad y bienestar, así como consultar recomendaciones del lugar al que vayamos a ir.
Ventajas de viajar solo
Muchas son las ventajas de viajar solo, pero se pueden resumir en las más importantes.
Libertad plena
Una de las mayores ventajas de viajar solo es la libertad plena para hacer lo que deseemos. Cambiar de planes, improvisar… todo está permitido. Viajar sin compañía es viajar de una manera más flexible y sin presiones.
Autoconocimiento
Cuando viajamos solos tenemos una oportunidad magnífica de conocernos mejor. Pasaremos mucho tiempo con nosotros mismos, así que será el momento de observarnos y reflexionar sobre lo que nos gusta y queremos lograr. Asimismo, también fortaleceremos nuestra autoestima, ya que descubriremos que somos capaces de desenvolvernos por nosotros mismos.
Conocer a otras personas y culturas
Viajar solo nos facilitará conocer a otras personas. El hecho de no tener compañía, de un modo u otro, nos hará interactuar con otros viajeros o gente local. Este tipo de relaciones, además, son las más espontáneas y podemos conectar con los demás de manera muy especial.
Desarrollo de nuestras habilidades
Durante el viaje, lo más seguro es que nos surja algún imprevisto. No tiene por qué ser grave, pero sea como sea, deberemos resolverlo. Por ejemplo, si no encontramos un sitio, deberemos aprender a orientarnos o comunicarnos. Estas habilidades que tendremos que usar durante el viaje también nos servirán en nuestra vida cotidiana.
Retos de viajar solo
Como en casi todos los ámbitos de la vida, viajar solo también supone retos que debemos superar.
Sensación de soledad
Viajar sin compañía, sobre todo, si se trata de viajes largos, puede hacernos sentir solos. No obstante, es una sensación normal y suele ser pasajera.
De todos modos, para aliviarla, se pueden planificar actividades sociales.
Mayor responsabilidad y gestión de imprevistos
Una de las mayores desventajas de viajar solo es que debemos ser más responsables. Nosotros somos los que nos encargamos de todo, desde organizar el viaje hasta no perder detalle de las cuestiones de seguridad.
En este sentido, debemos tener en cuenta que tendremos que gestionar los imprevistos sin apoyo inmediato. Algo que puede suponer un desafío, pero que nos ayudará a ganar confianza en nosotros mismos.
Consejos para viajar con seguridad
Para que la experiencia de viajar solo sea totalmente positiva, debemos tener en cuenta algunos consejos de seguridad como, por ejemplo, planificar bien el viaje, pero dejar margen también a la improvisación.
También es importante que nos informemos del destino al que vamos a ir. Ver si necesitamos vacunarnos, cómo son las costumbres de allí, si hay normas que debemos tener presentes, zonas que no se recomiendan visitar… todo ello manteniendo contacto siempre con alguien de confianza.
Informar a nuestros amigos y familiares de nuestra ubicación y nuestros planes es crucial para viajar seguro. Además, si en algún momento no nos sentimos cómodos con una situación, es mejor evitarla y, ante todo, debemos cuidar de nuestras pertenencias. Por ejemplo, podemos mantener el dinero en diferentes lugares para reducir riesgos.
Con todo, y siguiendo unas normas de seguridad básicas, tenemos que procurar disfrutar del viaje. Admirar lo que se nos muestra, descubrir, experimentar, relacionarnos con otras gentes y culturas… No olvidemos que viajar solo es una experiencia única que impacta directamente en el alma.




