Alejandro Novás, experto en negocios digitales: “La motivación no sirve; sin una prueba real, no vas a empezar nunca”

Alejandro Novás desafía cultura motivacional y propone un enfoque directo: vender antes de crear. Con idea simple y contactos cercanos, sostiene que primera venta real es el único motor capaz de activar nuevo negocio digital.

Hay quienes llevan años esperando el momento perfecto para lanzar su negocio y nunca llega. Alejandro Novás, referente en el mundo de los negocios digitales, asegura que es necesario dejar de buscar inspiración externa y conseguir, cuanto antes, la primera venta real. Su método, lejos de los discursos grandilocuentes, apuesta por la acción pequeña y concreta como único camino hacia la libertad económica.

La idea central que Novás defiende es que cualquier persona, con lo que ya sabe y con los contactos que ya tiene, puede vender algo antes de haberlo creado. No hacen falta seguidores, ni una marca consolidada, ni una inversión inicial. Solo hace falta una idea honesta, una lista de WhatsApp y la disposición de enviar un mensaje.

Publicidad

El bingo de ventas: cuando el negocio empieza en tu agenda del teléfono

YouTube video

Durante su evento Infinity, que reunió a 1.750 personas en su última edición presencial, Novás planteó un reto tan audaz como revelador. Aseguró que podría conseguir que su madre —sin cuenta de Instagram, sin producto creado y sin audiencia de ningún tipo— realizara su primera venta en tres días. La clave estaba en algo que todos tienen: una lista de contactos en el móvil.

El ejercicio que propone para arrancar un negocio digital parte de identificar un problema muy específico que uno sepa resolver. No un curso completo, no una formación ambiciosa. Algo tan concreto como ayudar a que los hijos duerman una hora más por la noche, o enseñar a dibujar a quien lleva años frustrado por no saber hacerlo.

Con esa idea en la mano, el paso siguiente es redactar un mensaje directo a los contactos relevantes de la agenda: cinco plazas disponibles, precio accesible, entrega en un taller de hora y media. Sin web, sin embudo, sin tecnología compleja.

Lo que Novás llama «el bingo de ventas» es exactamente eso: el momento en que la campanita de una transferencia demuestra, ante quien quiera verlo, que los negocios digitales no son humo. En Infinity, mientras periodistas observaban escépticos desde el público, los asistentes empezaron a recibir pagos en tiempo real. La prueba no la dio él desde el escenario, sino el vecino de butaca.

Tener un negocio: La motivación tiene fecha de caducidad

Tener un negocio: La motivación tiene fecha de caducidad
Fuente: agencias

Novás es especialmente crítico con la cultura del evento motivacional. Reconoce que asistir a formaciones y escuchar ponentes tiene valor, pero advierte de un patrón que se repite con demasiada frecuencia: la persona sale el domingo eufórica y el lunes no sabe qué hacer. La motivación prestada dura lo que dura, y cuando se agota, vuelve la procrastinación.

Por eso insiste en que el único combustible sostenible para construir un negocio es la evidencia propia. Cuando alguien paga, aunque sean veinte euros, algo cambia en el cerebro. Ya no es una fantasía ni un proyecto de futuro. Es una realidad. Y esa realidad genera una motivación que no depende de ningún evento, ningún podcast ni ningún gurú.

El experto también desmonta otra obsesión muy extendida en el mundo de los negocios online: la de los diez mil euros al mes como meta inicial. Para quien está empezando, esa cifra es paralizante. Su consejo es más humilde y más eficaz: haz tu primera venta, luego la segunda, y después la tercera. Tres clientes satisfechos hablan con sus contactos, y esos contactos traen más clientes. El crecimiento no viene de las métricas, sino de servir bien a las personas reales que ya están delante.

Hay otro elemento que Novás considera imprescindible en el camino hacia un negocio propio: enfrentarse al miedo. Para él, el miedo no es un obstáculo, sino una señal. Si algo da vértigo —aparecer en cámara, publicar contenido, recibir críticas— es precisamente por ahí por donde hay que avanzar. El crecimiento personal y el crecimiento de cualquier negocio, asegura, viven exactamente en el mismo lugar: al otro lado de lo que más incomoda.


Publicidad