Bizum activa el pago en comercios físicos y reta a Apple Pay

La plataforma participada por la gran banca española dará el salto al comercio físico este año, aprovechando los TPV ya instalados. El reto: arrebatar cuota a Apple Pay y Google Pay en un mercado donde el pago móvil ya supone el 18% de las operaciones.

El Bizum pago en comercios físicos será realidad este año, según confirmó la propia plataforma en declaraciones recogidas por Onda Cero. La aplicación que usan más de 28 millones de españoles dará el salto al mundo presencial y entrará de lleno en el terreno donde hasta ahora mandaban Apple Pay y Google Pay.

No es un movimiento menor. Bizum se ha convertido en un verbo cotidiano — ‘te hago un bizum’ ya sustituye a ‘te transfiero’ en media España — y ahora quiere colarse también en la caja del supermercado, en el bar de la esquina y en la tienda de ropa. La pregunta es si llega tarde o en el momento justo.

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Bizum en el TPV: qué cambia y cuándo llega

La nueva funcionalidad permitirá pagar en tienda acercando el móvil al datáfono, igual que ya se hace con Apple Pay, Google Pay o la tarjeta contactless. El usuario no necesitará introducir el número de teléfono del comercio ni abrir la aplicación bancaria: bastará con validar el cobro mediante huella o reconocimiento facial, según la información avanzada por Onda Cero.

El encaje técnico pasa por los TPV ya instalados. Bizum trabaja con las principales redes de pago españolas — Redsys entre ellas — para que la compatibilidad sea inmediata y el comerciante no tenga que cambiar el terminal. Es una diferencia importante respecto a otros lanzamientos fallidos de wallets europeos, que obligaban a hardware específico.

La plataforma pertenece a los principales bancos españoles, entre ellos Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell, que la crearon en 2016 como respuesta colectiva al avance de las fintech. Hoy procesa más de 1.500 millones de operaciones al año, una cifra que crece a doble dígito desde hace cuatro ejercicios. El pago entre particulares es su caladero natural. El comercio físico, su asignatura pendiente.

El reto frente a Apple Pay y Google Pay

¿Puede Bizum competir con los gigantes tecnológicos en su propio terreno? La respuesta corta es que parte con ventaja en notoriedad y con desventaja en experiencia de usuario. Apple Pay y Google Pay llevan casi una década puliendo el pago sin contacto en España, integrados de serie en sistemas operativos y con acuerdos globales con Visa y Mastercard.

Bizum, en cambio, es un producto netamente español, ligado a la cuenta bancaria y sin comisiones para el usuario. Ese es su argumento de venta más sólido. Para el comerciante, la tarifa que cobrarán los bancos por cada operación será la variable clave: si se queda por debajo del 0,2%-0,3% habitual de las tarjetas de débito, el despliegue podría ser rápido. Si sube, la adopción se frenará en seco.

Bizum TPV

Los analistas del sector de pagos llevan meses advirtiendo de que el margen para un tercer actor relevante en el mobile payment se estrecha. Según datos del Banco de España, el pago con móvil ya representa cerca del 18% de las operaciones con tarjeta en el comercio físico, un porcentaje que se ha triplicado desde 2022. El mercado está en plena expansión, pero la curva empieza a aplanarse.

Lectura: Una apuesta defensiva más que ofensiva

Creo que el movimiento de Bizum es, sobre todo, defensivo. Los bancos españoles llevan años viendo cómo Apple y Google se quedan con una porción creciente del negocio de pagos — una comisión pequeña por operación, sí, pero multiplicada por cientos de millones de transacciones — y necesitan recuperar terreno en el único espacio donde aún tienen control directo: la infraestructura de TPV y la relación con el comercio minorista.

El precedente histórico no es del todo alentador. En 2019, una iniciativa similar de la banca europea llamada European Payments Initiative (EPI) intentó crear un sistema continental de pagos que plantara cara a Visa, Mastercard y los wallets estadounidenses. Fracasó por falta de consenso entre bancos franceses, alemanes y del sur. Bizum parte con una ventaja que EPI no tuvo: un producto ya consolidado, una marca reconocida y un ecosistema bancario cohesionado.

Eso sí, hay un riesgo que la banca española no suele mencionar. Apple bloquea en muchos mercados el acceso directo al chip NFC de sus iPhone, obligando a que los pagos pasen por Apple Pay. La Comisión Europea forzó en 2024 la apertura parcial de ese acceso, pero la implementación sigue siendo desigual. Si Bizum no consigue operar con fluidez en iOS, nacerá cojo en la mitad del mercado premium español.

La fecha clave que conviene marcar en el calendario es la publicación de los primeros datos de adopción, que previsiblemente llegará hacia finales de 2026. Ahí se verá si esta es la jugada que la banca española necesitaba o un intento bienintencionado que llegó, otra vez, un par de años tarde.


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