Revolut busca una valoración de 200.000M$ en su futura OPV

La fintech británica aspira a casi triplicar los 75.000M$ de su última venta secundaria y situarse por encima de la capitalización conjunta de Santander y BBVA. El movimiento tensiona los márgenes por comisiones de la banca del IBEX 35.

Revolut apunta a una valoración de entre 150.000 y 200.000 millones de dólares en su futura OPV, casi triplicando los 75.000M$ de su última venta secundaria. La cifra, si se confirma, situaría al neobanco británico por encima de la capitalización conjunta de BBVA y Santander en algunos escenarios de mercado, y reabre el debate sobre si las fintech europeas pueden por fin competir en liga mundial.

Claves de la operación

  • Valoración multiplicada por 2,6 en menos de dos años. Revolut pasaría de los 75.000M$ de la venta secundaria de 2024 a una horquilla de 150.000-200.000M$ en su salida a bolsa, según la información adelantada por TechCrunch.
  • La City y Nueva York se disputan la cotización. La elección de plaza marcará la capacidad de Londres para retener a su fintech más valiosa, en un momento en el que varias tecnológicas británicas han preferido Wall Street.
  • Impacto directo sobre la banca tradicional española. Con más de tres millones de clientes en España, Revolut tensiona los márgenes de las entidades del IBEX 35 en comisiones de cambio de divisa, pagos y cuentas remuneradas.

Una valoración que desafía a la banca sistémica europea

Los números llaman la atención por su tamaño, pero también por su contexto. Una capitalización de 200.000M$ dejaría a Revolut por delante de Santander y BBVA combinados en determinadas ventanas de cotización, y en el mismo rango que entidades como HSBC o UBS. Hablamos de una compañía que en 2015 era una aplicación de tarjetas prepago para viajeros.

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La última referencia pública de valoración data de agosto de 2024, cuando una venta secundaria de acciones entre empleados fijó el precio en 45.000 millones de dólares. La cifra subió a 75.000M$ en operaciones posteriores. El salto hasta los 200.000M$ implicaría multiplicar por casi tres esa referencia en menos de veinticuatro meses, un ritmo que el mercado no ha visto desde los picos de 2021.

Revolut cerró 2024 con ingresos de 4.000 millones de dólares y un beneficio neto de 1.000 millones, según los resultados auditados publicados por la compañía. Con esas métricas, una valoración de 200.000M$ supondría un múltiplo de 50 veces beneficios. JPMorgan cotiza a un múltiplo cercano a 13 veces beneficios, lo que ilustra la prima tecnológica que Revolut reclama para sí.

El mercado no se lo ha creído del todo. Varios analistas consultados por la prensa financiera británica consideran la horquilla optimista, y apuntan a una banda más realista entre 90.000 y 120.000 millones.

El pulso por el dominio fintech en Europa y el papel de España

La operación llega en un momento delicado para la fintech europea. Klarna cotiza por debajo de su precio de salida desde el estreno de 2025, N26 lleva años sin alcanzar rentabilidad sostenida y Wise ha visto su valoración estancarse. Neobank no es sinónimo de éxito bursátil, y Revolut lo sabe.

En España, la compañía ha construido una posición muy relevante. Superó los tres millones de usuarios en 2024 y opera desde 2021 con licencia bancaria europea a través de su filial lituana, con pasaporte comunitario. Cada punto de cuota que Revolut arranca a la banca tradicional española erosiona directamente los ingresos por comisiones, una partida que representa entre el 25% y el 30% del margen bruto de CaixaBank, Santander o BBVA.

No es solo una cuestión de clientes. Es una cuestión de a qué cliente. El perfil que migra a Revolut es joven, urbano, con operativa internacional y sensible al precio. El mismo segmento que la banca española necesita retener para su próxima década.

Observamos una paradoja: Revolut pide valoración de gigante tecnológico mientras compite en un mercado, el bancario, donde los múltiplos llevan quince años comprimidos por la regulación.

La fintech también ha acelerado su expansión en crédito al consumo y en productos de inversión en el mercado español, compitiendo de frente con MyInvestor y con la oferta digital de los incumbentes.

Lo que Revolut se juega y lo que arriesga el inversor

El análisis de esta redacción obliga a situar la operación en perspectiva. Revolut ha conseguido en apenas una década lo que ningún banco digital europeo había logrado: combinar escala paneuropea, rentabilidad, licencia bancaria plena y una base de más de 50 millones de usuarios. Ese expediente es real, y justifica una prima sobre los comparables bancarios tradicionales.

Pero hay fricciones. La compañía tardó más de tres años en obtener su licencia bancaria británica, concedida finalmente en julio de 2024 bajo régimen restringido. El regulador del Reino Unido mantiene limitaciones operativas sobre Revolut que no pesan sobre bancos como Lloyds o Barclays, y eso afecta a la narrativa de cara a los inversores institucionales. La exposición a cripto, el historial de incidencias con la FCA y la dependencia de un fundador con gran peso accionarial, Nikolay Storonsky, son factores que los folletos de la OPV tendrán que abordar.

En paralelo, la comparación con el sector IBEX 35 deja una lectura incómoda para Madrid. Santander, con 171 millones de clientes y presencia en 10 mercados, capitalizaba a cierre del primer trimestre de 2026 en torno a 95.000 millones de euros. Revolut, con menos de un tercio de esos clientes y sin red física, aspira a más del doble de esa valoración. El mercado tendrá que decidir si paga por la promesa tecnológica o por el balance probado.

La ventana de la OPV dependerá de cómo evolucionen los tipos en la eurozona y en Reino Unido, y de las cifras que Revolut presente con sus resultados auditados del ejercicio 2025, previstos para los próximos meses. Si la compañía confirma un beneficio neto por encima de los 1.500 millones y un crecimiento de ingresos superior al 30%, la banda alta de la horquilla dejará de parecer un ejercicio de voluntarismo. Si no, habrá recorte.

El calendario apunta a una operación en 2026 o 2027. Nadie lo ha confirmado oficialmente.


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