El teletrabajo se ha convertido en una alternativa para muchas personas. Sus ventajas son muchas, pero también presenta algunos inconvenientes. Un espacio mal enfocado, distracciones constantes, una estancia que no es adecuada, iluminación deficiente… son algunos de ellos. No obstante, diseñar tu oficina en casa no es nada complicado.
Olvídate de reformas o inversiones, tan solo atendiendo a algunas cuestiones y ajustando algunos aspectos, podemos conseguir que cualquier rincón de nuestra vivienda se convierta en un espacio perfecto para trabajar.
1. La elección del espacio es crucial para diseñar tu oficina en casa
Sin necesidad de una habitación exclusiva, la elección del espacio donde vas a diseñar tu oficina en casa es clave para el éxito. Debes buscar un lugar en el que se pueda trabajar tranquilo, sin temor a interrupciones continuas.
También es importante que te fijes en la luz natural. Una zona bien iluminada, aparte de reducir la fatiga visual cuando trabajas con el ordenador, te ayudará a concentrarte. Ten, a ser posible, el escritorio cerca de una ventana (sin que esta quede por detrás, en la medida de lo posible).
Asimismo, debes prestar atención a la comodidad y la ergonomía. De hecho, todavía no se le suele dar el valor que se merece a esta última, cuando impacta de manera directa en nuestra productividad. Así que, si quieres diseñar tu oficina en casa correctamente, no la ignores.
Fíjate en el escritorio o la mesa en la que trabajarás. Tus brazos deben estar en ángulo recto. Aparte, la pantalla la tienes que ajustar a la altura de los ojos y tu silla debe contar con apoyo lumbar. En este sentido, notarás que invertir en una silla ergonómica marcará la diferencia, pues te librará de dolores y fatiga.
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, por cierto, incide en lo esencial de adaptar los puestos de trabajo para prevenir problemas de salud derivados de malas posturas. Así que no te arriesgues a sufrirlos.
2. Procura un espacio ordenado y simple
Si tu espacio de trabajo es un caos, no rendirás adecuadamente. Diseñar tu oficina en casa también consiste en mantenerla ordenada. Así, evitarás distracciones y te estresarás menos.
Mantén lo que más utilices o lo necesario a la vista, no se trata de que el escritorio esté vacío, pero utiliza organizadores para guardar el material o recoge los cables. También te vendrá bien poner una papelera y tener cerca alguna estantería para no acumular libretas en la mesa.
3. Crea un ambiente acogedor
Aparte de práctico, un espacio de trabajo también tiene que ser acogedor. Cuando en la oficina existen elementos que resultan agradables, se suele rendir mejor. Un rincón adaptado a nosotros es la mejor forma de motivarnos y diseñar tu oficina en casa atendiendo a tus gustos y lo que te hace sentir bien es lo más aconsejable.
Algunos elementos que dan vida a un espacio de trabajo frío y monótono son las plantas, lámparas con luz cálida, calendarios de una temática que nos apasione, alguna figura decorativa o fotos de nuestros seres queridos.
Asimismo, no te olvides de tener siempre a mano una botella de agua, ya que la hidratación es fundamental para rendir bien, y cuidar de la luz artificial. Si trabajas muchas horas necesitas bastante luz para prevenir fatiga visual y dolores de cabeza.
Como ves, diseñar tu oficina en casa no requiere de grandes gastos o tener una estancia en exclusiva para ello. Con pequeños cambios puede lograrse, aunque es importante que inviertas en muebles (como la silla) que sean ergonómicos.
De este modo, ordenando el espacio y quitando aquello que nos pueda suponer una distracción, procurando una buena iluminación, tendrás en tu casa una oficina propia en la que no solo serás más productivo, sino que te sentirás bien.





