Barclays ha elevado este martes el precio objetivo de Iberdrola un 33%, hasta los 22,6 euros por acción, y ha mejorado su recomendación de ‘neutral’ a ‘sobreponderar’. La eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán registró a media mañana la mayor subida del Ibex 35, con un avance del 1,77%, lo que situó sus títulos en 20,08 euros.
El banco británico define a la compañía como el ‘estándar de oro’ del sector y considera que está ante una oportunidad de crecimiento ‘única en una generación’. La tesis se apoya en tres vectores: la transición energética, el auge de la inteligencia artificial y los centros de datos, y la necesidad de reforzar la seguridad de suministro.
Iberdrola lidera el Ibex 35 con un alza del 1,77%
Las acciones de Iberdrola arrancaron la sesión con fuerza y a las 11:00 horas se intercambiaban a 20,08 euros, lo que representaba una revalorización del 1,77% respecto al cierre del lunes. Se trató del mejor comportamiento del selectivo español, muy por delante del resto de valores.
El Ibex 35, en cambio, se mostraba prácticamente plano, con una leve caída del 0,19%, y rondaba los 18.351,6 puntos. La subida de Iberdrola contrastaba con la atonía general de la bolsa española en una sesión sin grandes referencias macroeconómicas.
El nuevo precio objetivo: 22,6 euros y la etiqueta ‘sobreponderar’
Barclays elevó su valoración desde los 16,9 euros anteriores, lo que supone un incremento del 33% y un potencial de revalorización de en torno al 12,5% sobre los niveles actuales de cotización. La recomendación de ‘sobreponderar’ sustituye al consejo de ‘neutral’ que mantenía hasta ahora.
El informe del banco sitúa a las redes eléctricas como el principal motor del crecimiento. Según los datos de la propia Iberdrola, el 70% de las inversiones previstas para el periodo 2025-2028 se dirigirán a este segmento, clave para integrar renovables, electrificar la demanda y dar servicio a los nuevos centros de datos.
Barclays lo llama ‘oportunidad única en una generación’. Iberdrola, con su apuesta por las redes, podría estar ante el ciclo inversor más sólido de su historia.
La visión del banco británico cala en un mercado que lleva meses girando hacia compañías con visibilidad de ingresos regulados y exposición a la electrificación. Iberdrola, con presencia en países como Estados Unidos, Reino Unido o Brasil, aparece bien posicionada para capturar ese flujo inversor.
Análisis: La oportunidad generacional que Barclays dibuja para Iberdrola
La etiqueta de ‘estándar de oro’ no es gratuita, pero merece algún matiz. Iberdrola cotiza a múltiplos exigentes —su PER ronda las 20 veces— y ya descuenta buena parte del optimismo. El camino hacia 2030 no estará exento de obstáculos: la inflación de costes en grandes proyectos, la competencia de otras utilities europeas y el riesgo regulatorio en mercados clave son factores que ninguna recomendación puede ignorar.
Dicho esto, el argumento de las redes es sólido. La Agencia Internacional de la Energía estima que la inversión mundial en redes debe duplicarse hasta 2030 para no frenar la descarbonización. Iberdrola, con más de 40.000 millones de euros comprometidos en este capítulo, se convierte en un proxy directo de esa tendencia. La inteligencia artificial añade una capa extra de demanda eléctrica que hace solo dos años no entraba en los modelos de negocio de las eléctricas.
Yo creo que el movimiento de Barclays refleja un cambio de ciclo más que una simple revisión de valoración. El próximo hito será la presentación de resultados del primer semestre, donde la compañía deberá demostrar si el ritmo de inversión se traduce en crecimiento del beneficio por acción. Si lo hace, los 22,6 euros podrían quedarse cortos.




