Ferrari Luce eléctrico: 1.050 CV, diseño de Jony Ive y precio desde 550.000 €

La casa de Maranello apuesta por un eléctrico de cinco plazas que combina 1.050 CV con un interior diseñado por el ex-Apple Jony Ive. El precio arranca por encima del medio millón de euros y plantea un desafío a los rivales alemanes en el segmento del lujo sostenible.

Ferrari ha presentado su primer vehículo eléctrico, el Luce, que sale al mercado con 1.050 CV y un precio que arranca por encima de los 500.000 euros. La colaboración con el estudio de diseño de Jony Ive marca una ruptura con la tradición estética de Maranello y plantea un nuevo frente competitivo en el segmento de los superdeportivos de lujo sostenibles.

Claves de la operación

  • El precio supera el medio millón de euros y lo sitúa por encima de rivales como el Porsche Taycan Turbo GT. Ferrari apunta a un cliente que exige exclusividad y no compite en volumen, sino en margen.
  • El diseño de Jony Ive introduce mandos físicos de aluminio y una carrocería con una ‘glass house’ limpia, alejándose de la dependencia de las pantallas. El interior combina conmutadores analógicos con pantallas OLED de Samsung, una declaración de principios en la era digital.
  • La tecnología de 800 V, los cuatro motores eléctricos y los 530 km de autonomía sitúan al Luce como una máquina de prestaciones, no solo un gesto ecológico. La marca asegura haber invertido cinco años y 40.000 kilómetros de pruebas solo en el sistema de sonido, que amplifica las vibraciones reales de los ejes.

Con el Luce, Ferrari da el salto a la electrificación sin renunciar a su esencia de gran turismo italiano, aunque lo hace con un formato que jamás habíamos visto en Maranello: cinco plazas reales. La plataforma específica para vehículos eléctricos ha permitido eliminar el túnel central y liberar espacio, una configuración que, según la propia marca, habría sido imposible con sus esquemas transaxle tradicionales.

Publicidad

La batería de 122 kWh se aloja bajo el piso, una solución que los ingenieros de Ferrari han aprovechado para bajar el centro de gravedad. La arquitectura de 800 V promete recargas muy rápidas, la autonomía estimada ronda los 530 kilómetros, aunque la firma de Maranello mantiene la cautela: la cifra todavía está bajo homologación.

Los 1.050 CV en modo Launch Control y los cuatro motores —uno por rueda— permiten una aceleración de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y una velocidad máxima de 310 km/h. La suspensión activa y el eje trasero direccional convierten la potencia en agilidad, un mandamiento innegociable para cualquier Ferrari, incluso si es eléctrico.

El Luce no es un ejercicio de ingeniería para cumplir con las normas de emisiones; es un intento de definir cómo se puede sentir un Ferrari sin tubo de escape.

El precio, según Reuters, se sitúa por encima de los 500.000 euros, aunque la página de configuración en España aún no muestra el coste final y remite al concesionario. La incógnita es si el cliente tradicional de Ferrari, acostumbrado al rugido del V12, aceptará la firma sonora amplificada electrónicamente que la marca ha desarrollado durante cinco años.

El sello de Jony Ive: entre la nostalgia táctil y el desafío a las pantallas

La colaboración con LoveFrom, el colectivo fundado por Jony Ive y Marc Newson, ha sido la decisión de diseño más rupturista de Ferrari en décadas. Ive, conocido por haber dado forma al iPhone y al MacBook, ha optado por un interior que reivindica los mandos físicos de aluminio, los botones y los diales, en lugar de sucumbir a la moda de meterlo todo dentro de una única pantalla gigante.

Eso no significa que el Luce renuncie a la tecnología digital. Las pantallas OLED, desarrolladas por Samsung Display para este modelo, concentran la información principal frente al conductor. La combinación de lo analógico y lo digital responde a una filosofía que Ferrari define como “sin borrar una cosa con la otra”, y que parece pensada para clientes que valoran la memoria muscular tanto como la conectividad.

El exterior tampoco deja indiferente. La carrocería presenta una “glass house” de líneas muy limpias, casi un caparazón que se extiende bajo la línea de cintura, flanqueada por alas aerodinámicas y paneles de luz transparentes. Los pilotos traseros tipo halo, que evocan al 360 Modena y al 458 Italia, introducen cierta nostalgia entre tanto futurismo.

El reto de vender eléctrico donde manda la combustión

Para Ferrari, el Luce es más que un nuevo modelo: es un test de hasta dónde puede llegar la marca sin perder su identidad. La estrategia de neutralidad tecnológica anunciada en el Capital Markets Day de 2022 contemplaba que la electrificación conviviría con los motores de combustión e híbridos, y este primer eléctrico no se plantea como sustituto de ninguna gama existente, sino como una ampliación del espectro.

En España, el segmento de los superdeportivos ha mostrado una resistencia notable a la electrificación. Las ventas de eléctricos puros en categorías de lujo aún están por debajo del 5% del mercado total, pero la base de clientes de alto poder adquisitivo dispuesta a pagar más de medio millón por un vehículo remite a un perfil que ya posee varios coches. La llegada del Luce podría acelerar la instalación de puntos de carga ultrarrápida en circuitos y concesionarios de lujo, un ecosistema que hoy apenas existe.

Históricamente, Ferrari ha sido un referente aspiracional en España desde que los primeros 166 MM corrieron en Montjuïc. Aquella tradición de competición y exclusividad podría ahora traducirse en una demanda significativa para el Luce, siempre que la red de asistencia y la experiencia de carga estén a la altura. El verdadero desafío no es técnico, sino cultural: convencer al propietario de un F40 de que un eléctrico también puede acelerar el pulso.


Publicidad