Si pensabas que la DGT tenía el control absoluto de las carreteras en toda España, lo cierto es que hay comunidades autónomas donde su autoridad es prácticamente inexistente. Aunque su presencia es indiscutible en la mayoría del territorio nacional, existen tres regiones donde la gestión del tráfico recae en manos de policías autonómicas y no en la Guardia Civil.
Desde hace décadas, estas comunidades han asumido la competencia de tráfico, lo que significa que las multas, radares y controles de circulación no dependen de la DGT, sino de organismos autonómicos. Esto no solo afecta la gestión de las sanciones, sino también la forma en que se regulan los límites de velocidad, la vigilancia de carreteras y la seguridad vial en general.
5Diferencias en la gestión del tráfico respecto a otras comunidades
Mientras que en la mayor parte del país la DGT y la Guardia Civil se encargan de la seguridad vial, en estas comunidades el sistema es completamente diferente. Las principales diferencias radican en la gestión de sanciones, la presencia en carreteras y la autonomía en la toma de decisiones sobre el tráfico.
En regiones bajo control de la DGT, los agentes de la Guardia Civil realizan controles de alcoholemia, vigilancia en carreteras y operativos de seguridad vial, además de gestionar el tráfico en situaciones de emergencia. Sin embargo, en País Vasco, Cataluña y Navarra, estas funciones dependen exclusivamente de las policías autonómicas.



