American Bitcoin: récord de producción en Q1 2026 pero caen los ingresos

La minera extrajo 1.850 BTC en el primer trimestre, un 22% más que a finales de 2025, pero la volatilidad del precio y el aumento de los costes energéticos redujeron sus ingresos un 12%. Aun así, la compañía elevó sus reservas de bitcoin un 30% como apuesta a largo plazo.

American Bitcoin ha registrado una producción récord en el primer trimestre de 2026, pero los ingresos no han seguido el mismo camino. La compañía minera extrajo más bitcoins que nunca entre enero y marzo, una cifra que la compañía atribuye a la expansión de sus centros de datos y a la subida del precio del bitcoin en ese periodo. Sin embargo, la volatilidad del mercado ha erosionado los ingresos, que cayeron un 12% respecto al trimestre anterior, según los datos publicados por la propia empresa.

Récord de minería pese al entorno volátil

La nota de prensa de American Bitcoin detalla que la producción alcanzó los 1.850 BTC, un 22% más que en los tres últimos meses de 2025. Para ponerlo en contexto, esa cantidad supone aproximadamente 185 millones de euros al cambio actual, una cifra nada despreciable. Pero el precio del bitcoin osciló entre los 80.000 y los 98.000 dólares durante el trimestre, lo que complica hacer previsiones estables de ingresos. La compañía cotiza en el Nasdaq y debe informar de sus resultados trimestrales con transparencia, lo que incluye tanto el número de monedas generadas como los dólares que entran en caja.

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Eso sí, el margen de beneficio también se vio lastrado por el aumento del coste energético. La minería de criptomonedas consiste en validar transacciones usando ordenadores muy potentes que consumen mucha electricidad. En el primer trimestre, el precio medio de la luz en Texas, donde la empresa tiene varios centros, repuntó un 8%, lo que restó rentabilidad a cada bitcoin minado.

Las reservas de BTC crecen un 30%: ¿apuesta a largo plazo?

Otro dato llamativo es que las reservas de bitcoin en manos de la empresa han crecido un 30%, hasta superar los 5.400 BTC. Esto significa que, en lugar de vender todas las monedas que extrae para cubrir costes, la compañía ha decidido guardar una parte significativa. Una estrategia similar a la que siguen otras mineras como Marathon Digital o Riot Platforms, que ven en la revalorización futura del activo una oportunidad de equilibrar los periodos de vacas flacas.

En el sector se habla incluso de ‘hodling corporativo’, un término que viene del inglés ‘hold’ (mantener) y que resume la filosofía de no vender a las primeras de cambio. En el caso de American Bitcoin, el incremento de la reserva supone una señal de confianza en el activo, aunque también implica un mayor riesgo si el mercado cae de forma abrupta. La empresa no ha aclarado si pedirá préstamos con esos bitcoins como garantía, algo que otras mineras sí hicieron en 2022 y que provocó problemas de liquidez cuando el precio se desplomó.

Lo que estos resultados dicen sobre la minería de bitcoin en 2026

Los números de American Bitcoin reflejan una tendencia que lleva años gestándose: la minería se ha convertido en un negocio de escala industrial donde solo sobreviven los que pueden invertir mucho en equipos eficientes y negociar contratos estables de electricidad. La última vez que vimos un movimiento parecido fue en 2024, tras el halving —la reducción a la mitad de la recompensa que reciben los mineros por cada bloque validado, un evento programado que ocurre cada cuatro años—, cuando muchas empresas pequeñas tuvieron que apagar sus máquinas porque los ingresos no cubrían los gastos. Hoy, el hash rate o potencia de cálculo de la red Bitcoin está en máximos históricos, lo que indica una competencia feroz.

En esta redacción creemos que el aumento de reservas, aunque arriesgado, puede ser leído como una señal de madurez del sector. Ya no se trata solo de extraer al máximo, sino de gestionar los activos con inteligencia financiera. Sin embargo, el hecho de que los ingresos caigan mientras la producción crece es un recordatorio de que la minería sigue siendo un negocio cíclico, muy expuesto a los vaivenes de un mercado que por ahora no parece encontrar un suelo firme. El próximo gran catalizador podría venir de la regulación europea MiCA, que entrará en vigor en junio de 2026 y que obligará a las empresas de criptoactivos a cumplir requisitos de transparencia y protección al inversor.


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