Acaba de arrancar la semana y ‘La Moderna’ llega cargada de sorpresas, además de cierta tranquilidad tras todo el revuelo que causó la detención de los hermanos Peña y de Pablo. Ahora que Garcés está en libertad forjará una nueva amistad con Marta, si bien la joven está preocupada por un dilema moral que no sabe cómo resolver. Mientras tanto Carla ha impuesto la presencia de Aguirre en sus negocios para disgusto de Íñigo, quien recibe la visita de Matilde para aclarar los motivos de su reciente ruptura.
3PRESENCIA INCÓMODA EN LAS GALERÍAS
Parece ser que la fortuna que Carla ha heredado no es suficiente para ella, ya que pretende llevar a cabo su proyecto empresarial de convertir las galerías en un hotel. Esto supondría el cierre de La Moderna, que es lo que más desea ya que así dejaría a Matilde sin trabajo; no obstante debe actuar con contundencia y celeridad, dos cosas en las que piensa ayudarle Aguirre, su nuevo y peligroso aliado.
En medio de su conversación aparece Íñigo, y exige saber qué pinta su antiguo sargento en todo esto, pues conoce bien su crueldad. Peñalver no quiere tener nada que ver con su sargento en la guerra de Marruecos, así que Carla opta por distraerle, pidiéndole que le ayude a llevar los negocios de don Jaime. Así de paso lo mantendrá ocupado, sin tiempo de verse con Matilde.



