Pollo a la cerveza. Si has leído bien, una combinación que te puede sonar a los típicos experimentos que hacíamos cuando éramos niños, pero que una vez que pruebas no vas a querer comer el pollo de otra manera. La cerveza y el pollo han nacido para entenderse y un plato donde los dos protagonistas son estos dos productos tenía que ser un éxito sí o sí. Por si fuera poco, hay que reconocer que el pollo es una proteína que solemos explotar, es decir, que lo comemos por lo menos cuatro o cinco veces a la semana y variar un poco entre pollo empanada y pollo asado nunca viene mal. Así que, a continuación te vamos a enseñar a hacer una receta de pollo a la cerveza que está de muerte y que no querrás volver a cocinarlo de otra manera.
7SEXTO PASO: EMPLATAR EL POLLO A LA CERVEZA
Para que el pollo salga bien jugoso y la salsa tenga la textura que deseamos, tenemos que dejar que se cocine en la cerveza y en sus propios jugos durante 45 minutos a fuego bajo/medio. Una vez pasado el lapso recomendado de cocinado, retiramos la cazuela del fuego y dejamos que repose el pollo durante diez minutos para rebajar la temperatura interna. Para emplatar el pollo a la cerveza, añadimos dos o tres muslos en un plato llano, recogemos los vegetales del fondo de la cazuela y los dejamos caer por encima de los muslos. Y ya estaría listo este pollo a la cerveza que está para chuparse los dedos. ¡A disfrutar!



