Siemens Gamesa obtuvo un beneficio neto de 56 millones de euros en el tercer trimestre de su ejercicio fiscal 2026 (abril-junio), el primer resultado positivo desde 2022, según ha comunicado este martes su matriz, Siemens Energy. La cifra contrasta con las pérdidas de 425 millones del mismo periodo del año anterior y sitúa a la filial eólica en la senda del break-even anual previsto para este mismo ejercicio.
Las cifras del tercer trimestre fiscal
El regreso a los números negros se apoya en un incremento de la facturación del 9,45% interanual, hasta los 2.743 millones de euros, mientras que los pedidos cayeron de forma considerable, desde 4.890 a 1.050 millones. La comparativa trimestral refleja con nitidez el giro operativo:
| Magnitud | Q3 2026 | Q3 2025 | Variación |
|---|---|---|---|
| Beneficio neto | 56 millones | -425 millones | n.a. |
| Ingresos | 2.743 millones | 2.506 millones | +9,45% |
| Pedidos | 1.050 millones | 4.890 millones | -78,5% |
La fuerte caída de la contratación no empaña el hito de haber abandonado las pérdidas a nivel trimestral por primera vez en casi cuatro años. La compañía vincula la mejora a la ejecución de su plan de reestructuración y a un entorno de demanda que, aunque con menor captación de nuevos proyectos respecto a un trimestre de comparación extraordinariamente alto, sigue sosteniendo la actividad.
El negocio eólico en los nueve primeros meses del ejercicio
En el acumulado de octubre de 2025 a junio de 2026, Siemens Gamesa redujo sus pérdidas un 85%, desde 1.358 a 204 millones de euros. Los ingresos se mantuvieron prácticamente planos, en 7.624 millones, mientras que la disciplina de costes y la estabilización de la cadena de suministro permitieron una mejora sustancial del margen.
Este avance es el que permite a la dirección reafirmar el objetivo de alcanzar el punto de equilibrio (break-even) en 2026, con un crecimiento de los ingresos comparables previsto en la horquilla del 3% al 5% para el conjunto del año.

Siemens Energy, por encima de los 2.500 millones de beneficio
La matriz germana, que próximamente adoptará la marca Omterra para unificar su identidad corporativa junto a Gamesa, registró un beneficio neto atribuido de 2.525 millones de euros en los nueve primeros meses del ejercicio, más del doble que los 1.247 millones del año anterior. Los ingresos trimestrales del grupo alcanzaron los 11.400 millones, un 18,5% más en términos comparables, impulsados por la expansión de centros de datos de inteligencia artificial en Estados Unidos y por la demanda de centrales eléctricas en Oriente Próximo.
El presidente y consejero delegado, Christian Bruch, calificó de “fantástico” el retorno a la rentabilidad del negocio eólico y subrayó que los pedidos, la facturación y el margen marcaron máximos históricos durante el trimestre.
Volver a beneficios trimestrales tras tres años en números rojos es el primer gran síntoma de que la reestructuración de Siemens Gamesa empieza a dar frutos tangibles.
Análisis: el retorno a la rentabilidad de Siemens Gamesa
El dato de 56 millones de beneficio neto no es solo un número aislado: rompe una racha de pérdidas que ha lastrado las cuentas de Siemens Energy desde la integración total de la filial en 2020. La clave del giro no hay que buscarla exclusivamente en la evolución de los precios o de la demanda, sino en la disciplina de costes y en la reducción de los sobrecostes por proyectos problemáticos que han penalizado a la división eólica durante varios ejercicios.
Conviene matizar, sin embargo, que la brusca moderación de los pedidos en el trimestre –de 4.890 a 1.050 millones– obliga a leer los resultados con cautela. La comparación interanual es contra un trimestre excepcionalmente fuerte y no pone en riesgo la cartera del grupo, que al cierre del trimestre ascendía a 162.000 millones de euros. Aun así, el ritmo de entrada de nuevos contratos durante la segunda mitad del año fiscal será determinante para que el break-even anual se consolide y no quede en un espejismo de un solo periodo.
En el contexto sectorial, el regreso a la rentabilidad de Siemens Gamesa tiene un precedente cercano en la danesa Vestas, que también logró virar sus cuentas tras un duro proceso de ajuste. La diferencia ahora es que la filial alemana lo hace bajo una estructura muy integrada con su matriz, lo que le permite diluir costes fijos y acceder a contratos de service con mejores márgenes.
Más allá de la cifra, lo que está en juego es la capacidad de Siemens Energy para convencer al mercado de que la eólica terrestre y marina pueden ser un negocio recurrente y rentable, no un sumidero de provisiones. El primer trimestre en positivo desde 2022 es un paso firme, pero la validación definitiva llegará con la guidance de cierre del ejercicio y el ritmo de pedidos en el cuarto trimestre fiscal.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La evolución de los pedidos en el cuarto trimestre fiscal (julio-septiembre) y el cumplimiento del objetivo de margen antes de extraordinarios en el punto de equilibrio son las dos métricas que determinarán si el break-even anual es sostenible.
- Reacción del valor: Siemens Energy, que consolida los resultados de Gamesa, cotiza cerca de máximos anuales tras registrar pedidos, ingresos y rentabilidad récord en el trimestre. El mercado descuenta ya parte de la mejora, pero una confirmación del break-even podría dar un nuevo impulso a la acción.
- Precedente sectorial: El fabricante danés Vestas ya demostró que es posible salir de la espiral de pérdidas en el negocio eólico con una estricta disciplina de costes. La experiencia de Siemens Gamesa replica ese patrón, aunque con la ventaja adicional de la integración vertical con su matriz.




