Repotenciación eólica en España: MITECO reparte 612 millones para 173 parques

El programa REPOTEN 2 modernizará 3,5 GW de potencia en parques eólicos y minicentrales hidroeléctricas con criterios de economía circular y fabricación europea. La resolución definitiva distribuye 612 millones que reactivan la cadena industrial renovable sin ocupar nuevo suelo.

Seiscientos doce millones de euros, 173 proyectos y 3,5 gigavatios (GW) de capacidad renovable renovada. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha publicado la resolución definitiva del programa REPOTENCIACIÓN CIRCULAR (REPOTEN 2), que adjudica ayudas para modernizar 81 parques eólicos y 92 centrales hidroeléctricas de hasta 50 megavatios (MW) en casi todo el territorio nacional, según la resolución publicada por el MITECO. La iniciativa acelera la sustitución de aerogeneradores obsoletos por máquinas de última generación y la incorporación de mejoras ambientales en minicentrales que llevan décadas en operación.

Así se desglosan los 612 millones: aerogeneradores más potentes y minicentrales con menos huella

De los 612 millones totales, se estima que la mayor parte —en torno al 60%— se destina a la repotenciación eólica, donde se reemplazarán turbinas con décadas de antigüedad por modelos que multiplican por dos o por tres la potencia con un menor número de palas y una altura de buje que supera los 100 metros. Los proyectos hidroeléctricos, por su parte, recibirán cerca de 250 millones para actuaciones de renovación tecnológica y ambiental: desde la instalación de escalas para peces hasta la digitalización de las turbinas, pasando por la mejora de la gestión de caudales ecológicos.

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La repotenciación eólica persigue maximizar la producción eléctrica en terrenos ya ocupados, un activo estratégico en un país donde la disponibilidad de suelo libre para nuevos parques se reduce cada año. Un único aerogenerador moderno puede generar tanta electricidad como una decena de los modelos que se instalaron a principios de siglo, y lo hace con menos ruido, menos impacto sobre las aves y una producción más predecible. Además, la resolución exige que los componentes principales —góndolas, multiplicadoras y palas— se fabriquen en Europa, un requisito que beneficiará a los fabricantes con plantas en España, que en los últimos ejercicios han perdido cuota frente a la competencia china.

En el caso de las centrales hidroeléctricas, el programa REPOTEN 2 se enfoca en instalaciones de menos de 50 MW, muchas de ellas centenarias, que necesitan una revisión a fondo para seguir operando con seguridad y con un menor impacto fluvial. Las ayudas cubrirán desde la modernización de equipos electromecánicos hasta la construcción de pasos de peces y la restauración de riberas, en línea con las exigencias de la Directiva Marco del Agua. La combinación de estos dos bloques –eólica e hidráulica– dibuja una hoja de ruta novedosa: circularidad no solo para el viento, sino también para el agua.

Impacto industrial y ambiental: circularidad y fabricación europea

El programa se denomina REPOTENCIACIÓN CIRCULAR porque vincula la concesión de fondos al reciclaje de los aerogeneradores retirados y a la justificación de que los equipos sustituidos no terminarán en vertedero. Es la primera vez que una línea de ayudas estatal impone ese condicionante de forma explícita. El objetivo es doble: reducir el pasivo ambiental de las palas de fibra de vidrio –uno de los talones de Aquiles del sector eólico– y estimular, de paso, el desarrollo de una industria del reciclaje de composites en España, donde ya existen proyectos piloto en Navarra y Galicia.

La exigencia de reciclar los aerogeneradores viejos y fabricar en Europa convierte las ayudas en una palanca industrial que va más allá de los megavatios.

El desembolso de 612 millones no es una cifra masiva en términos macroeconómicos —equivale a unas décimas del PIB— pero puede mover la aguja en el segmento industrial de los fabricantes de torres, palas y multiplicadoras. Fabricantes como Siemens Gamesa o Nordex-Acciona, con plantas en España, se perfilan como posibles beneficiarios indirectos de un programa que podría movilizar más de 2.000 millones de euros de inversión total entre ayuda pública y capital privado. REPOTEN 2 cubre hasta el 80% de los costes subvencionables en pymes, lo que abre la puerta a que promotores independientes y cooperativas energéticas también entren en la partida.

La combinación de ayudas a fondo perdido y el condicionante de producción europea convierte REPOTEN 2 en un programa de política industrial disfrazado de plan de renovación energética.

Aunque la resolución no detalla municipio a municipio todos los proyectos, fuentes del MITECO confirman que las iniciativas se distribuyen por la práctica totalidad del territorio, incluyendo comunidades con una alta densidad de parques envejecidos como Castilla y León, Galicia y Aragón. La dispersión geográfica suavizará la concentración de inversión y repartirá empleo —estimado en unos 15.000 puestos de trabajo entre fase de construcción y mantenimiento— en zonas afectadas por la despoblación, objetivo recurrente del Plan de Recuperación. La retirada de los aerogeneradores más antiguos reducirá además el impacto paisajístico y abrirá la posibilidad de instalar máquinas más altas con un menor número de turbinas, un argumento que el sector está utilizando para desbloquear licencias locales.

La renovación tecnológica de las centrales hidroeléctricas también traerá una rebaja de la huella ambiental: la instalación de escalas de peces y la mejora de los caudales ecológicos aliviarán las tensiones con las organizaciones ecologistas, que históricamente han denunciado el estado de abandono de muchas minicentrales. Sin embargo, algunas voces críticas advierten de que la repotenciación hidroeléctrica podría prolongar la vida de instalaciones que, desde un punto de vista de conectividad fluvial, deberían demolerse. El equilibrio entre generación limpia y restauración ecológica será uno de los puntos de fricción en la tramitación ambiental de estos 92 proyectos.

ayudas MITECO renovables

El reto de fondo: repotenciar no es opcional, pero ¿será suficiente para el PNIEC?

La repotenciación de parques no es una novedad absoluta —en municipios como Aguilar de Campoo o en la sierra de Guadarrama ya se han sustituido máquinas con buenos resultados—, pero la escala nacional del programa REPOTEN 2 supone un salto cualitativo. El parque eólico español, el segundo más grande de Europa, envejece: la mayoría de los más de 21.000 aerogeneradores instalados tienen más de 15 años y muchos operan con tecnologías de los años 2000, cuando un megavatio costaba el triple de espacio. Renovar en lugar de levantar nuevos parques en suelos vírgenes es, además de más eficiente, la única vía para sortear la creciente contestación social y la complicada tramitación ambiental. El programa canaliza una realidad técnica: en España ya no sobra suelo, y la sociedad pide que la transición energética sea limpia no solo en emisiones, sino también en paisaje.

Los 3,5 GW adicionales de potencia que REPOTEN 2 aportará al sistema —porque los nuevos aerogeneradores rinden más que los que sustituyen— permitirán cubrir un tercio del objetivo de potencia eólica terrestre para 2030 fijado en la última actualización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). Sin embargo, el plan asigna unos 56 GW de eólica terrestre, y España apenas ha superado los 30 GW instalados. La repotenciación, aunque clave, no bastará. Harán falta nuevas subastas y nuevos emplazamientos si se quiere alcanzar la meta de descarbonización. La pregunta que sobrevuela la adjudicación es si el MITECO acelerará en 2027 una convocatoria de subasta que compense el moderado ritmo de instalación de nueva capacidad del último lustro.

El riesgo más evidente es que los proyectos tropiecen con los mismos cuellos de botella que han frenado otras convocatorias: plazos de ejecución demasiado ajustados —los beneficiarios tienen tres años para completar las obras—, falta de capacidad de la red de transporte en zonas con alta concentración de puntos de conexión y la inflación de costes de materiales, especialmente en el caso de las palas y las tierras raras. Si la anticipación de pedidos que genera el programa colapsa las fábricas disponibles, podría provocar retrasos en cadena y encarecimiento de los contratos a la baja, algo que ya ocurrió durante el boom del autoconsumo en 2022. La vigilancia de la cadena de suministro será determinante.

En cualquier caso, REPOTEN 2 marca un antes y un después en la manera de planificar el futuro renovable español. Por primera vez, el foco no está en lo nuevo, sino en lo que ya existe: parques que cumplen demanda pero nacieron con otra mentalidad y centrales hidroeléctricas que el abandono había condenado a un rendimiento mediocre. El éxito del programa se medirá no solo en megavatios, sino en la capacidad de la industria española para demostrar que reciclar, fabricar en Europa y repotenciar a escala es factible. El contador, en forma de obras, debería empezar a correr antes de que termine 2027. El primer aerogenerador reciclado que abandone un parque con fondos REPOTEN 2 será el verdadero termómetro.


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