Spotify ha cerrado el segundo trimestre del año con una base de 300 millones de suscriptores de pago, un 9% más que en el mismo periodo de 2025, según las cuentas presentadas por la compañía. La plataforma de streaming continúa con la estrategia de subidas de precios que dispara el ingreso medio por usuario, mientras el negocio publicitario sigue sin despegar y se espera una recuperación en la segunda mitad del año.
Los suscriptores premium alcanzan los 300 millones
El dato de usuarios de pago es la columna vertebral del modelo de Spotify. Con 300 millones de cuentas premium, la multinacional sueca ha logrado un crecimiento del 9% interanual, aunque por debajo del 14% que han progresado los oyentes que consumen música y podcasts con publicidad, un colectivo que ya roza los 500 millones de personas. A pesar de esa brecha, la monetización sigue siendo mucho más sólida en el segmento de pago.
Los ingresos procedentes suscriptores premium se elevaron un 15% respecto al mismo trimestre de 2025. Buena parte de ese incremento está directamente vinculado al encarecimiento de las tarifas que la plataforma ha ido aplicando en sus principales mercados durante el último año. La facturación total de la compañía ascendió a 4.777 millones de euros, un 14% más, lo que muestra el peso absoluto de la división premium.
La publicidad, un negocio aún modesto pero con perspectivas de mejora
Frente a la pujanza del modelo de suscripción, los ingresos publicitarios volvieron a presentar un comportamiento muy moderado. La división de anuncios facturó 446 millones de euros, apenas un 1% más que un año antes, y representó menos del 10% de la cifra de negocio total. Este avance exiguo se debe a un aumento de impresiones publicitarias que, no obstante, se monetizan a precios inferiores a los que desearía la empresa, sobreentodo en el vertical de música.
Spotify ha señalado en su comunicación al mercado que espera un repunte de esta línea de negocio durante la segunda mitad del año. Confía en que la progresiva transformación hacia la venta programática, los patrocinios de programas propios y licenciados —especialmente en el ámbito de los podcast— y la estrategia de transformación que viene aplicando obtengan resultados más tangibles en los próximos trimestres. La compañía no ha ocultado que la parte automatizada ya está ganando peso y que los ingresos por patrocinios en contenido de audio bajo demanda crecen de forma más saludable.

Spotify acredita un trimestre de fuerte mejora de rentabilidad, aunque la transformación del negocio publicitario sigue en una fase discreta.
El beneficio operativo salta un 61% y se apoya en la eficiencia
Pese al estancamiento de la publicidad, las cuentas de la compañía reflejan una evolución muy positiva de la rentabilidad. El beneficio operativo se situó en 655 millones de euros, un 61% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Esta mejora se ha producido en un contexto de costes crecientes, con un incremento temporal del gasto en marketing y en servicios cloud, estos últimos vinculados a la progresiva incorporación de inteligencia artificial en distintos ámbitos de la plataforma.
El grupo sueco ha logrado contener el impacto de esos desembolsos gracias al fuerte ritmo de crecimiento de los usuarios de pago y al alza de los precios. La subida de tarifas ha servido, además, para compensar la erosión que la inflación y el aumento de cánones musicales podrían haber provocado en el margen.
Nuevos formatos con IA y contenidos editoriales como palancas futuras
Junto a los resultados, la dirección ha aprovechado para desvelar algunas iniciativas de diversificación de su cartera. Entre las novedades más relevantes destacan los podcasts personalizados generados mediante inteligencia artificial, de momento solo disponibles en Estados Unidos, un sistema de acceso anticipado a entradas de conciertos, también limitado a ese mercado, y nuevos planes de consumo de audiolibros.
La plataforma integrará, además, artículos narrados de publicaciones como Rolling Stone, The Atlantic o Vogue, con el objetivo de enriquecer la oferta del segmento de suscripción y dar razones adicionales a los usuarios para optar por el modelo de pago. Estas movimientos buscan contrarrestar la creciente competencia de rivales como Apple Music, Amazon Music o YouTube Music, todos ellos con propuestas de valor apoyadas en ecosistemas más amplios.
📡 El Radar del Sector
- El vacío que llena: Spotify consolida una base de suscriptores que ya genera más del 90% de los ingresos y demuestra capacidad para subir precios sin perder clientes, un atributo escaso en el entorno del streaming de audio.
- El reto por delante: Acelerar el negocio publicitario y rentabilizar la inversión en inteligencia artificial sin que los costes asociados lastren la reciente mejora de márgenes.
- El tablero competitivo: La plataforma defiende su liderazgo mundial frente a gigantes tecnológicos con servicios de suscripción empaquetados, y apuesta por contenidos exclusivos —IA y editoriales— para fidelizar al usuario premium.





