En la era de la IA, la diferencia no la marca la idea, sino la velocidad y el método. El SuperSprint 2026 de Fusión Startups reta a los emprendedores a crear una startup en 72 horas en Sevilla, del 18 al 20 de septiembre, y ofrece la posibilidad de acceder a un programa de co-creación con hasta 250.000 euros en recursos.
72 horas para crear una startup: así funciona el SuperSprint de Fusión Startups
La quinta edición del SuperSprint vuelve a Sevilla del 18 al 20 de septiembre de 2026. Organizado por el venture builder Fusión Startups, el evento es una competición de creación de startups en tiempo récord. En la anterior edición, en marzo de 2026, más de medio centenar de emprendedores participaron y se superó el máximo histórico de inscripciones, con más de 110 personas registradas.
Fusión Startups ha co-creado ya más de 20 startups desde su fundación. Varias de ellas surgieron directamente de ediciones anteriores del SuperSprint. La dinámica es sencilla: durante 72 horas, los participantes forman equipos, idean, prototipan, validan y presentan sus proyectos. Al final, un jurado selecciona los 10 mejores proyectos, que se incorporan al programa de co-creación de seis meses a partir de octubre. Ese programa incluye hasta 250.000 euros en recursos, mentoría de emprendedores veteranos y un espacio físico en Sevilla.
Esta edición pone el foco en proyectos de base tecnológica e industrial. Se busca atraer a perfiles con conocimiento técnico en ingeniería de materiales, robótica, agrotech, sector aeroespacial, biotecnología y ciberseguridad. Pero el enfoque no es excluyente: cualquier proyecto con potencial de innovación, escalabilidad y base tecnológica puede presentarse.
Del prototipo a los 250.000 euros: la ruta de co-creación

El programa se desarrolla en tres jornadas intensivas. El primer día se centra en la construcción de los primeros MVPs (productos mínimos viables), con dinámicas para convertir ideas en soluciones funcionales en horas. El segundo día, los equipos salen a validar con usuarios reales: recogen feedback y, si el planteamiento inicial no funciona, pivote inmediato. La última jornada se dedica al business plan y a la preparación del pitch deck, que se presenta ante un jurado del ecosistema inversor.
El jurado de ediciones anteriores ha contado con profesionales del capital riesgo como Vanessa Galindo, Senior Analyst en Eoniq Fund, y Andrea Alonso-Bernaola, CEO de BAnCLUBS. El equipo de project management que acompañará a los emprendedores está formado por Sergio de la Puente, fundador de Fusión Startups; Javier Duro, cofundador de Footters; y Víctor Humanes, cofundador de OpenWebinars.
La verdadera ventaja no está en la idea, sino en la capacidad de ejecutar un prototipo y validarlo con usuarios reales en menos de tres días.
Pero el SuperSprint no es solo un evento de fin de semana. “En el SuperSprint no buscamos ideas brillantes, buscamos a quien conozca su problema mejor que nadie. La obsesión no es tener la mejor idea sobre el papel, sino entender a fondo qué falla y por qué nadie lo ha resuelto bien todavía”, explica Javier Duro. Esa filosofía define la metodología del venture builder: co-crear con founders que conocen el problema, no solo con soñadores. En ediciones anteriores, emprendedores como Juan Martínez Barea (Universal Diagnostics), Salvador Lora (Kampaoh), Enrique Ruiz (Wuolah) y Carlos Pérez (CoverManager) han compartido su experiencia con los participantes, aportando una dosis de realidad al proceso.
Lo que el SuperSprint enseña al ecosistema emprendedor andaluz
El modelo de Fusión Startups se aleja de las aceleradoras tradicionales. En lugar de mentoría semanal, el venture builder apuesta por la co-creación real: emprendedores veteranos trabajan codo a codo con los founders durante seis meses. Este formato recuerda a los programas de Y Combinator en intensidad, pero con un componente más industrial y geográficamente anclado. Andalucía, tradicionalmente rezagada en inversión tech, encuentra en iniciativas como ésta una vía para retener talento y generar startups con capacidad de escalar fuera de la región.
El foco en sectores como robótica, aeroespacial o biotecnología no es casual. La comunidad cuenta con un tejido industrial y de investigación que, si se conecta con los principios del lean startup, puede dar lugar a proyectos de alto valor añadido. La clave, como insiste el equipo, no es la brillantez de la idea, sino la obsesión por el problema y la capacidad de iterar rápido.
Para el founder que aún no ha levantado capital, el SuperSprint ofrece una lección valiosa: la validación temprana y la disciplina de pivote son más decisivas que un plan de negocio perfecto. En un entorno donde el 90% de las startups fracasa, acortar el ciclo de aprendizaje es la mejor inversión.
🚀 Hoja de Ruta para Emprender
- Valida antes de construir: Dedica el primer día a hablar con usuarios, no a perfeccionar el producto.
- Aprende a pivotar en horas: Si el feedback contradice tu hipótesis, cambia el rumbo sin apego emocional.
- Busca cofundadores que conozcan el problema: La obsesión por el fallo real atrae más inversión que una idea bonita.
- Participa en eventos de creación: Programas como el SuperSprint comprimen meses de aprendizaje en un fin de semana y abren la puerta a recursos de hasta 250.000 euros.




